Las inspecciones de la Guardia Municipal permiten anular 1.500 empadronamientos falsos al año
El Ayuntamiento de Donostia revisa el padrón dos veces al año en busca de viviendas en las que están registradas como residentes más de diez personas
Diario Vasco, , 03-04-2026El Ayuntamiento realiza un control regular e «intensivo» del padrón municipal en busca de posibles fraudes, una labor de la que a pie de … calle se encarga la Guardia Municipal. Las inspecciones giradas por los agentes a domicilio permiten confirmar y dar de baja unos 1.500 falsos empadronamientos al año.
Según explica la concejala de Gobernanza Abierta, Ana López, el procedimiento de verificación, en el que además del cuerpo policial participa el Departamento de Acción Social, consiste en personarse en las viviendas sobre las que existen sospechas para «verificar la residencia real y efectiva» de los ciudadanos registrados en el padrón.
De oficio, dos veces al año se inicia un proceso para detectar en qué domicilios hay más de diez personas empadronadas. En estos casos, se hace un análisis de la vivienda (dimensiones, superficie y configuración) y si de estas pesquisas se deriva que el número de empadronados es «difícilmente justificable», se solicita a la Guardia Municipal que se persone y compruebe si estas personas viven en el domicilio.
Por otro lado, los Servicios Sociales revisan cada dos años los empadronamientos en centros de acogida de las personas que están bajo su tutela para saber si hay información en las fichas del departamento y si ha tenido relación con los mismos. «Si no la ha habido, se procede a una baja de oficio», afirma la delegada del PNV, quien subraya que los ciudadanos no comunitarios deben confirmar cada dos años su permanencia en una dirección concreta presentándose en las oficinas de Udalinfo, una exigencia que es quinquenal para los comunitarios, según las instrucciones aprobadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En caso de no cumplir con este trámite, se les da de baja del padrón municipal.
López apunta que el empadronamiento de personas a solicitud de otras instituciones –Hacienda Foral, Departamento de Educación …)– también se comprueba mediante el procedimiento de personación de la Guardia Municipal en el domicilio correspondiente.
Los requisitos, condiciones y procedimientos que debe llevar a cabo el Ayuntamiento en la gestión del padrón municipal están determinados mediante «instrucciones técnicas precisas» en la Resolución de 17 de febrero de 2020 de la Presidencia del Instituto Nacional de Estadística y de la Dirección General de Cooperación Autonómica y Local.
Este control efectivo de los empadronamientos cobra mayor importancia si cabe tras conocerse la existencia de un mercado ilegal de padrones en Gipuzkoa. Tal y como desveló en marzo este periódico, el fenómeno, denunciado por entidades sociales como SOS Racismo, se ha intensificado en los últimos tiempos al calor de la precarización del acceso a la vivienda, el endurecimiento de ciertos requisitos de algunos ayuntamientos y la falta de aplicación homogénea de criterios en Euskadi.
Hasta 300 euros por una dirección es lo que se paga en el territorio por un falso empadronamiento, un trámite obligatorio que acredita dónde vive una persona y que se ha convertido en objeto de compraventa en un mercado clandestino que se lucra con la exclusión.
El padrón no es un permiso de residencia ni una regularización administrativa. Es, simplemente, la constatación de que una persona vive en un municipio determinado. Sin embargo, tiene una trascendencia capital porque sin padrón no hay tarjeta sanitaria ni acceso a ayudas sociales ni posibilidad de acreditar el arraigo necesario para regularizar la situación administrativa de una persona.
En Donostia se exige «en todos los casos» la presencialidad ante el personal de Udalinfo para poder darse de alta en el padrón.
En 2024, último ejercicio del que se disponen cifras oficiales, se realizaron un total de 45.823 movimientos en el padrón donostiarra. De estos, 10.737 han sido altas, 9.992 bajas y 25.094 modificaciones. Según detalla la concejala de Gobernanza Abierta, Ana López, 5.884 de estas altas se han debido a cambios de residencia y 1.039 a nacimientos. Respecto a las bajas, 2.020 han sido por defunción, 6.088 por cambio de residencia a otro municipio, 1.463 de oficio por inscripción indebida y 421 por caducidad. Por último, en el capítulo de modificaciones ha habido 8.676 por cambio de domicilio en la ciudad y 11.957 por actualización de datos personales. A estas cifras hay que sumar un total de 21.273 certificados de empadronamiento obtenidos a través de las máquinas de autotramitación existentes en las oficinas de Udalinfo. La delegada del PNV Ana López destaca que en el Ayuntamiento donostiarra, todos los trámites relacionados con el padrón se realizan «de modo presencial excepto la modificación de datos, que se puede tramitar online mediante firma digital y el certificado de empadronamiento». En la web del consistorio (donostia.eus) existe un apartado dedicado al padrón dentro de la carpeta Trámites y Servicios destinados a la ciudadanía.
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