«Me sigue fascinando y es mágico que todavía creamos en la verdad del teatro»

Forma parte del reparto de la obra de Arthur Miller 'Panorama desde el puente', que hoy se representa en el teatro Victoria Eugenia

Diario Vasco, Roberto Herrero, 03-04-2026

Bajo la dirección de Javier Molina y con la versión de Eduardo Galán, se presenta hoy a las siete y media de la tarde este … drama del autor norteamericano, un clásico del teatro del siglo XX. María Adánez, José Luis García – Pérez, Ana Garcés, Pablo Béjar, Rodrigo Poisón, Francesc Galcerán, Manuel De Andrés y Pedro Orenes completan el reparto de un montaje que, en palabras de sus creadores, «aborda temas como el deseo prohibido, la inmigración ilegal, el sueño americano y las dinámicas familiares, mientras reflexiona sobre los límites entre el deber y el deseo.

– ¿Dónde se ha puesto el acento en esta versión?

– En la frescura y en el componente cinematográfico, incluso también en la violencia. Javier Molina ha querido potenciar mucho esas escenas, un poco más de lo que ya hay en la obra de Miller. Desde el principio tuvo claro que quería que lleváramos micros y que hubiera una cámara en escena acompañándonos. Se proyectan imágenes y primeros planos de los personajes en ciertos momentos. Luego la cámara desaparece y entra de lleno la convención teatral.

– ¿Han tenido una sensación de mayor responsabilidad por montar a uno de los grandes dramaturgos?

– Estos grandes textos están tan bien escritos que es una gozada. La responsabilidad en el teatro siempre es enorme, tanto con Miller como con un texto menor. Llevo en el teatro ya muchísimos años y no deja de sorprenderme lo difícil que es hacer teatro. Lo difícil de la convención y de que cualquier cosa que pongas encima de un escenario sea creíble. ¿Cómo es posible que todavía en 2026 se produzca la magia de esta liturgia que ocurre en el escenario? Me sigue fascinando, es mágico que todavía creamos en la verdad del teatro.

– ¿Cómo vive esta función?

– Es una tragedia al más puro estilo griego. Desde el minuto número uno dices, ¡ay!, aquí va a pasar algo y la función te agarra y no te suelta hasta el final. Y yo creo que esa tensión también la ha generado muy bien el director, pero es verdad que está muy bien generada porque está muy bien escrita.

– Crítica del sueño americano, batalla de deseos ocultos. ¿Qué más encontramos en la obra?

– Todo eso está. La gran trama de esta función es que el personaje de mi marido no acepta que se ha enamorado de su sobrina que acaba de cumplir 18 años. Y en vez de conectar con sus sentimientos y con sus instintos, decide matarlos a través de la denuncia ante inmigración. Para él denunciar a Rodolfo es denunciar lo que le está pasando y acabar con el deseo de esas otras dos personas que no puede soportar. Para mí la obra refleja un poco al hombre contra los instintos, el hombre contra la ley,

– ¿Y Beatrice, su personaje?

– Sin lugar a dudas es una función muy masculina y todo gira en torno al personaje de Eddie Carbone, pero Beatrice es una mujer que hasta el último momento intenta evitar lo inevitable, que es la tragedia. Es el personaje que intenta sostener y que salvar a Eddie hasta el final, hasta cuando ya él pierde totalmente la cabeza, ya no hay razón, ya no hay reflexión y sólo queda la violencia. Yo destacaría el sentido común, la certeza y la gran inteligencia emocional de esta mujer.

– Javier Molina es codirector del Actors Estudio, una escuela neoyorkina mítica, ¿Cómo ha sido trabajar con él?

– Ha sido una delicia porque es una persona extraordinaria. Llegó con un lienzo en blanco y entre todos hemos puesto en pie un montaje que ha crecido muchísimo en este elenco. Ha trabajado con una generosidad extrema, con una creencia muy fuerte en nuestra intuición y en los impulsos. Luego llegó el momento en que ya necesitábamos certezas y necesitábamos poner esta función en pie, que es un Titanic, un barco grande,

– Hacer tanto cine como televisión y teatro le aporta equilibrio como actriz?

– Por supuesto. Poder desarrollarme en los tres ámbitos es una suerte increíble. Y una manera de que no te falte el trabajo. Al final los actores vivimos en una continua incertidumbre, puede que mañana no te vuelvan a llamar. Llevo 23 años sin parar de hacer teatro. Soy actriz y nunca he tenido un plan B.

– ¿Y cómo vive no tener plan B en una profesión tan incierta?

– Sin pensarlo mucho. Llevo 45 años en este oficio donde empecé a los cinco. Cuando ahora me dicen que no a un papel el disgusto me dura medio segundo y se me olvida. Pero cuando era más joven, si no me daban la película aquella que me había hecho muchísima ilusión lo pasaba muy mal. Mi madre, muy inteligentemente, me dijo, María, has elegido una profesión muy difícil. Si te vas a llevar estos disgustos por los noes que te van a dar a lo largo de toda tu vida, tienes que dedicarte a otra cosa. Si no, vas a ser una desgraciada. Y es cierto.

– La vamos a ver en la nueva temporada de ‘Machos alfa’.

– Mi papel es una mujer que ha sacado adelante su negocio y sus dos hijos. Quiere disfrutar sin problemas, sin traumas, sin grandes historias. Es decir, si nos queremos, nos queremos y si no es así, la vida sigue.

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