Cuando eres sospechoso por ser negro: el arresto de Mbaye reactiva las alertas por el racismo policial
Serigne Mbaye relata a 'Público' que ha sido identificado decenas de veces por su perfil racial, mientras los agentes buscaban a otras personas: "Yo no entendía que pasaba, solo estaba entrando en casa". Su versión difiere de la de la Policía y la Delegación de Gobierno, que incluso se contradicen entre sí.
Público, , 30-03-2026“Llegué al portal de mi casa, metí la llave para entrar y frenó un coche de la policía secreta cortando la calle. Dos agentes salieron volando hacia mí mientras yo entraba con un colega que justo había vuelto de viaje esa noche. Me apartaron de manera súper agresiva y yo no entendía qué estaba ocurriendo”. Así comienza el relato de Serigne Mbaye, exdiputado de Podemos en la Asamblea de Madrid y activista antirracista, sobre su detención este jueves, que él mismo cuenta a Público.
Eran poco después de las 19.00 horas cuando la rutina del barrio madrileño de Villaverde se rompió con los sonidos de las sirenas. La Policía buscaba a dos jóvenes que, al parecer, habían tratado de robar un vehículo pero los agentes acabaron reteniendo a Mbaye por tener “características raciales” similares, explica el exdiputado. “Yo no entendía que pasaba, solo estaba entrando en casa como un día normal. Me hablaban de coches y yo no entendía nada. Me preguntaron si llevaba objetos punzantes y les dije que no, pero me pusieron contra la pared para registrarme de manera muy violenta”.
Un vecino del edificio salió justo entonces y, al ver la escena, trató de explicar a los agentes que Mbaye vivía allí, pero le hicieron retroceder y decidió avisar a otros residentes. Los niños del bloque vieron la escena y, asustados, corrieron a llamar a sus familias. En cuestión de minutos, varias personas bajaron al portal para intentar mediar y aclarar que Mbaye era parte de la comunidad y una persona tranquila. Sin embargo, según relata el activista, esto no se tuvo en cuenta y la situación “se puso peor” a medida que llegaban más unidades policiales. “Me tiraron al suelo, veía movimientos, escuchaba gritos. La violencia por parte de los agentes era tremenda”, cuenta a Público.
“Bajamos y empezamos a grabar y a protestar para que no se lo llevaran. La Policía se puso muy nerviosa y empezó a empujar, a detener y a golpear con las porras. Yo cuando bajé el escenario era tremendo. Ves a un vecino con el que coincides todos los días, al que le tenían la cabeza apretada contra el suelo”, explicaba el periodista Martín Cúneo, uno de los detenidos, en declaraciones a El Salto, medio donde es redactor.
La operación policial se saldó con la detención de Mbaye y seis vecinos. Además, según explica el exdiputado, tres de las personas han sido detenidas cuando se encontraban dentro del edificio, de propiedad privada. “Usaron mis llaves que estaban en el portal para entrar en casa y detuvieron a tres personas dentro de mi propia vivienda. En ningún momento nos resistimos. La actuación fue muy desproporcionada, demasiado. Algo que no tiene justificación ninguna”, explica Mbaye.
Las personas detenidas que salieron de comisaria la noche del jueves enfrentan cargos por atentado con lesiones, con penas de prisión de uno a cuatro años y multas de tres a seis meses en caso de atentado a la autoridad. Mbaye también denuncia que en ningún momento les han explicado el motivo por el cuál los llevaban detenidos: “No nos explicaron nada y cuando estábamos en comisaría nos acusaron a todos de resistencia y desobediencia. Luego cuando vieron el ruido en redes sociales cambiaron la versión y añadieron atentado a la autoridad. Todo esto muestra que no es casual: es para protegerse y justificarse”, señala.
La comunidad de vecinos del edificio donde reside Mbaye y varios de los detenidos sostienen que la Policía detuvo con fuerza a los siete implicados “tirando al suelo, poniendo la rodilla en la cabeza y golpeando de manera contundente a varias personas, de las que cuatro de ellas sufrieron lesiones. También se detuvo a algunas de las personas que estaban grabando los hechos, lo cual atenta contra la libertad de información”. Los vecinos subrayan que, pese a la dureza de la actuación policial, nadie obstaculizó el trabajo de los agentes, sino que “trataron de mediar” en todo momento. “En dos ocasiones se solicitó la interlocución con el mando, lo cual fue ignorado”, denuncian en un comunicado.
“Lo más llamativo es que esto venga de las personas que supones que son las que te tienen que proteger y tienen que proteger a todo el mundo”, lamenta el activista.
Versiones contradictorias
La versión de Mbaye y sus vecinos difiere de la de la Policía y la Delegación de Gobierno, que incluso se contradicen entre sí. Según la Delegación, todo comenzó por la llamada de un vecino al 091 alertando de que dos personas “intentaban robar un coche”. Ese aviso habría activado el operativo que terminó con la identificación de Mbaye, quien supuestamente se negó a dar sus datos, detonando el conflicto. Aunque no explica la razón de la detención de los vecinos del exdiputado. Ya este viernes, una nueva nota añadió que hubo “momentos de tensión” y que, tras la llegada de refuerzos, “la Policía procedió a reducir y detener a un total de siete personas”, un episodio que habría dejado cinco agentes heridos leves. Además, la Delegación afirma haber abierto una investigación sobre los hechos.
Mientras tanto, la Policía ofreció un relato distinto a través de Europa Press. En su versión no aparece ninguna llamada vecinal, sino que sostiene que los agentes “observaron a dos personas merodeando de forma sospechosa entre unos coches” y les pidieron que se identificasen. Según esta explicación, uno de ellos huyó “corriendo y gritando”, lo que habría provocado que un grupo de personas, incluido Mbaye, “se enfrentara de forma violenta a los policías”. La agencia añade que los agentes “tuvieron que reducir y arrestar a siete personas por presuntos delitos de desobediencia grave y resistencia a la autoridad”. Además, la nota de Europa Press señala que hay un agente herido.
Estas versiones contrastan con el relato del acusado, que asegura a Público que ni siquiera pasó cerca de ningún aparcamiento de coches. Además, remarca que nadie ejerció violencia contra los agentes: “Si hay agentes heridos, ellos mismos se auto lesionaron. Ningún agente recibió golpes para estar herido. Pongo la mano en el fuego por que los únicos que usaron la violencia fueron ellos”, reclama el secretario de antirracismo de Podemos.
Mbaye denuncia múltiples paradas policiales
“La Policía me para constantemente, la anterior me ocurrió después de dejar a mi hija en el colegio”, cuenta Mbaye. Explica que iba por la misma acera donde estaba un furgón policial y que los agentes, que estaban fuera, le cedieron el paso. “Yo seguí mi camino y 25 metros después un policía me paró sin razones”, relata.
La Delegación del Gobierno le envió una propuesta de multa de 700 euros, que ya ha recurrido, junto con la versión policial de los hechos. Según explica, el modus operandi es similar al de este jueves, los agentes alegaron haber recibido una llamada al 091 alertando de un robo de un móvil en la zona, presuntamente cometido por “una persona africana”.
“Esta vez la violencia me llega hasta dentro de mi propia casa, una violencia hacia las personas racializadas que, en mi caso, se ve agravada porque ellos saben que, si no me lo impiden, acabaré en el Parlamento Europeo cuando vuelva Irene Montero. Es lo que intentan parar por todos los medios”, añade Mbaye.
La comunidad de vecinos del edificio donde reside Mbaye confirma que este episodio no es más que una muestra del “acoso racial” cotidiano. “Hemos presenciado, una vez más, otra identificación injusta por perfil racial a nuestro vecino. Queremos añadir que ningún otro vecino o vecina del edificio (personas blancas) ha sido jamás identificada ni en la calle ni en la puerta de su casa y esta es la segunda vez que paran a Serigne, de origen senegalés, en las inmediaciones de su domicilio, por no decir las decenas de veces que ha sido identificado y acosado en las calles”, denuncian en un comunicado.
Los datos respaldan esos testimonios. El Defensor del Pueblo en su último informe ha vuelto a alertar sobre los controles policiales injustificados que sufren personas extranjeras, tras recibir quejas de identificaciones mientras la gente hacía actividades cotidianas.
El estudio El impacto del racismo en España, elaborado por el Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica (CEDRE), señala que el 45,3% de las personas encuestadas afirma haber sufrido al menos una situación de discriminación étnica o racial por parte de la Policía. Un 20,2% asegura que les pidieron la documentación en la calle de forma injustificada por motivos raciales o étnicos. Esta práctica es especialmente frecuente entre las personas africanas negras (36,6%), seguidas de las personas gitanas (27,8%) y afrodescendientes (26,1%).
A nivel europeo, la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea publicó en 2024 un informe en trece países que confirma esa tendencia: las personas negras tienen un mayor riesgo de ser objeto de controles policiales. En España, el 34% de los hombres afrodescendientes fueron detenidos o identificados por la Policía en los cinco años previos al estudio. Entre quienes habían sido parados el año anterior, un 66% consideró que su última identificación estuvo motivada por discriminación racial, situando al país entre los que presentan cifras más altas de toda la UE.
Las reacciones políticas
Todos estos acontecimientos han generado una sucesión de reacciones en el ámbito político. El secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, ha exigido explicaciones al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al que responsabilizó de lo que calificó como “brutalidad policial” contra Mbaye y contra los seis vecinos detenidos. Fernández ha explicado que Podemos ha registrado en el Congreso una batería de preguntas para esclarecer lo sucedido y establecer responsabilidades.
Además, Ione Belarra ha presentado una Proposición no de Ley relativa a las redadas racistas y el perfilamiento racial en las actuaciones policiales para su debate y tramitación en el Pleno del Congreso de los Diputados.
Las diputadas Teslem Andala Ubbi y Alda Recas Martín también han registrado en el Congreso una pregunta al Gobierno sobre la actuación policial y las garantías de que la intervención no estuviese mediada por criterios de perfilamiento racial.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en defender el operativo. La Delegación del Gobierno en Madrid sostiene que la actuación en el distrito de Usera-Villaverde se ajustó a tareas de prevención, identificación e intervención y que la tensión escaló debido a la negativa y resistencia de varias personas presentes en el lugar. Por su parte, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha considerado que las imágenes de la detención son “inaceptables”. “No se puede normalizar en una democracia digna de tal nombre que se ejerza este tipo de violencia por razones políticas, por razones raciales, no se puede, hay que denunciarlo. Yo quiero agradecer a la gente que ayer se movilizó para denunciar esta situación”, ha señalado.
¿Cómo combatir el racismo policial?
Serigne Mbaye explica a Público que para evitar que se repitan casos como el suyo, el Ministerio del Interior y la propia Policía deben pasar por una “limpieza interna”. Según el activista, “si alguien no sabe tomar decisiones correctas para respetar la igualdad de todos, no vale para el puesto. También dentro del cuerpo policial hay muchos policías racistas. Tener un color de piel diferente no significa ser delincuente o sospechoso y es un patrón que se usa día a día”.
Por ello, los colectivos defienden que se prohiba explícitamente por ley el uso de perfiles raciales en tareas de parada, identificación y registro policial, estableciendo este tipo de situaciones como una forma de discriminación.
Además, desde Red Acoge alertan de los riesgos del nuevo Reglamento de Retorno aprobado en el Parlamento Europeo, que podría consolidar este tipo de paradas, permitir redadas en hogares y en espacios públicos, y ampliar los períodos de detención y deportación de personas migrantes. También recuerdan que este lunes se cumplirán 11 años de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, la conocida Ley Mordaza, que restringe derechos fundamentales y afecta de manera especial a personas racializadas y a quienes ejercen su derecho a la protesta.
Por su parte, Amnistía Internacional ha iniciado una investigación sobre la actuación policial contra Mbaye y sus vecinos. La organización denuncia que las imágenes de la intervención “ponen en riesgo la integridad de los detenidos” y recuerda la necesidad de prohibir expresamente las identificaciones por perfil racial, introduciendo mecanismos como los llamados “formularios de parada, que permitan documentar prácticas discriminatorias”.
Estos formularios de parada son una de las herramientas más reclamadas por colectivos y organizaciones de derechos humanos. Permitirían documentar objetivamente las motivaciones, el contexto y los resultados de las intervenciones policiales, facilitando la identificación de posibles prácticas discriminatorias.
Público se ha puesto en contacto con la Delegación del Gobierno y con la Policía Nacional para conocer en más detalle sus versiones, pero al momento de publicarse este artículo no habíamos recibido respuesta.
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