El atestado de la detención del dirigente de Podemos: «¡Sé que sois policías. No me voy a parar!»

La Policía asegura que Mbaye encabezó un tumulto de una docena de vecinos contra unos agentes que intentaban identificar a dos inmigrantes sospechosos de robar en coches

Diario Vasco, Melchor Sáiz-Pardo, 27-03-2026

El responsable de la Secretaría de Antirracismo y exdiputado de la Asamblea de Madrid, Serigne Mbaye, quedó en libertad a primera hora de la madrugada … de este viernes tras ser detenido la tarde del jueves en el madrileño barrio de Villaverde, acusado de haber encabezado un tumulto en el que participaron una decena de vecinos contra agentes de la Policía Nacional que intentaban identificar a dos inmigrantes que, supuestamente, merodeaban en la zona con la intención de robar en vehículos estacionados.

Podemos, empezando por su líder, Ione Belarra, ha denunciado en las últimas horas que la detención de Mbaye —de origen senegalés y exportavoz del sindicato de manteros— «no es más que un nuevo capítulo de otra redada racista». La formación morada, incluso, ha acusado a Fernando Grande – Marlaska de permitir este tipo de actuaciones «ilegales» y «desproporcionadas» contra los vecinos de este popular barrio del sur de la capital.

Pero la versión de la Policía y de la Delegación del Gobierno es distinta. El atestado de los agentes, al que ha tenido acceso este periódico, dibuja otra secuencia de los hechos, con un Mbaye desafiante que se enfrentó a los funcionarios y cuya actuación puso en riesgo a los uniformados frente a una multitud.

De acuerdo con el atestado, el exparlamentario supo desde el principio que los intervinientes, de paisano, eran policías. «¡Alto, policía!», fue la orden expresa de los funcionarios. «¡Sé que sois policías! ¿Y qué? ¡No me voy a parar!», fue la respuesta del dirigente de Podemos. En medio de la trifulca, los agentes volvieron a identificarse y a ordenar al político morado que depusiera su actitud. «Llevadme a comisaría si queréis. No voy a parar», reiteró Mbaye, según recoge el atestado.

Tanto el documento redactado por los agentes como la versión ofrecida por la Delegación son coincidentes. Según la versión facilitada por la Delegación del Gobierno, los hechos comenzaron tras un aviso recibido en la sala del 091 en torno a las 19.45 horas. La alerta ciudadana advertía de que «podía estar produciéndose el robo de un vehículo por parte de dos individuos». Según detalla la institución, el incidente se localizó en una zona donde este tipo de delitos «está siendo frecuente», motivo por el cual la Policía Nacional mantiene «activado un dispositivo policial específico» en el barrio.

Al llegar al lugar, los efectivos procedieron a la identificación de los sospechosos. La Delegación subraya que, mientras uno de ellos colaboró «sin incidentes», el segundo implicado «se negó reiteradamente» a facilitar su documentación. En este sentido, la versión oficial sostiene que el individuo «mostró una actitud de enfrentamiento con la Policía y trató de huir», una circunstancia que, según las mismas fuentes, «obligó a intervenir para evitar su fuga».

La situación experimentó un giro crítico cuando se produjo lo que el atestado describe como un «efecto llamada». Un vecino del inmueble intervino increpando a los agentes y rompiendo la distancia de seguridad. El documento policial recoge que este segundo detenido comenzó a reclamar la presencia de otros residentes desde la entrada del edificio, al grito de: «Bajad, padres, que lo están deteniendo; grabadlo todo».

Esta acción propició que un grupo de entre diez y doce personas rodeara a la patrulla inicial, en el que participó activamente el dirigente de Podemos. La Delegación del Gobierno confirma este extremo al señalar que, cuando los agentes impidieron el acceso al portal, el primer arrestado «comenzó a pedir ayuda a los vecinos», momento en el que varios de ellos «bajaron a la calle y se produjo una situación de tensión».

Ante la inferioridad numérica y el riesgo de agresión física —el atestado menciona que los presentes llegaron a agarrar a los policías—, se solicitó apoyo urgente. Con la llegada de refuerzos, se procedió a la detención de siete personas por presuntos delitos de atentado a la autoridad, resistencia, desobediencia y lesiones. La Delegación destaca que la Policía Nacional actuó «en el ejercicio de sus funciones de prevención e identificación», en una situación que escaló por la «negativa de uno de los implicados a colaborar».

Finalmente, sobre la 1.30 horas del viernes, todos los implicados fueron puestos en libertad.

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