Trump y la ultraderecha internacional arropan a Orbán en plena campaña electoral

Budapest acogió la V Conferencia de Acción Política Conservadora a menos de un mes de los comicios presidenciales húngaros, en los que el opositor Peter Magyar podría arrebatar el poder al líder populista

Diario Vasco, Rosalía Sánchez, 22-03-2026

La quinta edición de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) celebrada este sábado en Budapest sirvió de escaparate de poder y demostración de fuerza … de la extrema derecha, además de arropar a Viktor Orbán en su campaña de cara a las elecciones húngaras del 12 de abril. El político magiar ya fue primer ministro entre 1998 y 2002, pero muy especialmente desde 2010 ha sido la cabeza visible de los nacionalistas euroescépticos dentro de la UE y, junto al eslovaco Robert Fico y el checo Andrej Babiš, representa la larga sombra de Vladímir Putin en el bloque comunitario. Ahora, quizá presionado por las encuestas, que predicen una victoria de Peter Magyar, siente la necesidad de nombrar un sucesor ante la tribu ultra y señaló al español Santiago Abascal (Vox) como presidente de Patriotas por Europa. «Es nuestro jefe y no podemos tener un líder mejor que él«, ensalzó.

Abascal, por su parte, declaró que, «en los próximos comicios húngaros, no sólo está en juego la soberanía nacional, sino también el futuro de Europa». «Hungría es el bastión, la fortaleza más importante para conseguir asaltar el búnker de Bruselas, dado que ha jugado un papel histórico en los últimos años», dijo, no sin advertir que, «si Orbán perdiera las elecciones, Europa dejaría de ser Europa a pasos agigantados». Ambos intercambiaron halagos al «el verdadero líder», aunque el jefe de Vox insistió en el valor fundacional del primer ministro magiar. «Es el que ha puesto las primeras piedras en la construcción de la unión de patriotas y conservadores en Europa y quien ha recibido la mayor parte de ataques. Y es justo reconocérselo», comentó.

Los miembros de la CPAC volvieron a utilizar el encuentro como espacio de legitimación mutua para reconfigurar el tablero político europeo por un grupo de partidos que celebran un movimiento que ya no se percibe a sí mismo como marginal, sino como auténtica alternativa. Donald Trump envió un mensaje de vídeo en el que respaldó a Orbán y al movimiento europeo de ultraderecha. «Apoyo su próxima reelección, e incluso aseguro al primer ministro mi apoyo total e incondicional, un líder fuerte que ha demostrado al mundo entero de lo que es capaz una persona que defiende sus fronteras, su cultura, su herencia, su soberanía y sus valores. Es una persona fantástica y es un gran honor para mí apoyarle. La última vez le apoyé y ganó», decía a los asistentes.

«Agradezco a todos los participantes de CPAC Hungría su compromiso con el sentido común y los principios conservadores, así como con una civilización común compartida por estadounidenses, húngaros y europeos, mientras nuestra nación lidera el camino hacia un Occidente renovado que protegerá a sus ciudadanos, elevará a sus hijos y guiará al mundo a través de generaciones», concluía el mensaje. Javier Milei, presente en Budapest, explicó que «para quienes pensamos en términos de generaciones y generaciones en lugar de ciclos políticos, este orden es claro y evidente, y es moralmente correcto, lo que significa que la protección del derecho a la vida, la libertad y la propiedad es siempre en primer lugar, sin excepción».

El presidente argentino arremetió contra quienes «atacan los derechos de propiedad en nombre de la compasión, destruyen el mérito en nombre de la igualdad. En nombre de un enfoque universal vacío, la soberanía nacional se entrega a burócratas que no han sido elegidos por nadie». «Siempre que la política europea ha tomado una mala decisión, lo ha hecho en nombre de alguna causa noble. Pero esto es un truco, esta es la trampa, esta es la estafa. Porque detrás de cada noble objetivo hay también una figura política muy específica: hay que hacer dependiente a la gente, hay que crear votantes», arengó al público.

Alice Weidel, de Alternativa para Alemania (AfD), describió su presencia en Budapest como un «honor y un deber ardiente». «Esta conferencia brilla como una antorcha de libertad, iluminando toda Europa y reavivando la esperanza en el corazón de millones», celebró, antes de entonar un mensaje de no a la guerra. «Europa está en una encrucijada. La guerra y la violencia amenazan la libertad, presagiando la pobreza y la destrucción deliberada de la prosperidad», advirtió. Durante este y otros discursos se escuchaban los gritos de los manifestantes desde el exterior. A las puertas del Bálna, miles de personas protestaban contra Orbán y contra el evento. El presidente del Partido Tisza insinuó que puede ser víctima de algún atentado en los próximos días e increpó a los participantes en la CPAC: «¿De verdad creéis que la mayoría de los húngaros es receptiva a vuestra belicismo, división e incitación al odio? ¿Que, si intentas arruinar mi familia, si insultas a los que me rodean, dejaré que arruines aún más este hermoso país?».

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