Feijóo aprieta a Vox para desbloquear los gobiernos y «no volver a fallar» como el 23-J

El líder del PP exige a Abascal que se deje de «excusas» para pactar en Extremadura Aragón y Castilla y León sin comprometer la entrada de la derecha radical en los ejecutivos

Canarias 7, María Eugenia Alonso, 16-03-2026

El «gatillazo» de Vox en Castilla y León, que parece haber tropezado con su techo, ha empoderado a Alberto Núñez Feijóo, que este lunes elevó la presión contra el partido de Santiago Abascal para que se deje de «excusas» y de estrategias partidistas y se avenga de una vez por todas a desbloquear los gobiernos autonómicos pendientes. El líder del PP cree que el enfrentamiento entre ambas formaciones ya les ha penalizado lo suficiente al impedirle llegar a la Presidencia del Gobierno tras las últimas generales. «Le fallamos a la gente en julio de 2023 y no podemos volver a hacerlo. Ya está bien», aseveró en su discurso ante la plana mayor del partido, entre los que se encontraban Alfonso Fernández Mañueco, María Guardiola y Jorge Azcón. Los tres presidentes autonómicos necesitan de la extrema derecha para revalidar sus mandatos.

En la dirección nacional del PP creen que el bloqueo de los Gobiernos de Extremadura y Aragón ha pasado factura a Vox y explica parte de su resultado en Castilla y León, donde no consiguieron superar la barrera del 20% que recogían la mayoría de las encuestas y que en Génova daban por hecha antes de que finalizase el recuento. Aunque sus expectativas eran altas, los de Abascal crecieron solo ligeramente al conseguir un procurador más que hace cuatro años y un punto añadido en porcentaje de voto. «El bloqueo no suma», advirtió Azcón a su llegada a la junta directiva nacional del PP. «La gente se ha cansado de que haya partidos que ganen las elecciones y otros les bloqueen», señaló, por su parte, el presidente de Murcia, Fernando López Miras.

Feijóo cree que el mensaje de los castellanoleoneses es «incontestable» y que, como sucedió en Extremadura y Aragón, solo hay una fórmula posible de gobernabilidad que pasa por un acuerdo para que «el PP lidere los gobiernos con el apoyo de Vox». Todo lo demás, remarcó, «es ruido». El jefe de los populares dejaba así la puerta abierta tanto a ejecutivos de coalición como al apoyo externo de la derecha radical. Abascal, en cambio, este lunes verbalizó la intención de su partido de volver a gobernar con los populares en caso de alcanzar antes un acuerdo programático, con «medidas» y con «plazos de cumplimiento».

Como ya hiciera la víspera Mañueco, el líder nacional dejó claro a la cúpula de Vox que la guía de cualquier eventual acuerdo será el programa marco y los postulados del PP como claro vencedor salido de las urnas. El mismo que Abascal tachó de «ofensa» porque parece diseñado para «domar animales», pero al que Feijóo le recordó que no ha puesto «objeciones» ni planteado «cuestiones incompatibles». El presidente en funciones de Castilla y León fue un paso más allá y, aunque reconoció que preferiría gobernar en solitario, ofreció a la derecha radical reeditar el acuerdo de Gobierno de 2022. «Fue un buen pacto», afirmó el dirigente autonómico, que garantizó estabilidad hasta que Vox decidió abandonar el Ejecutivo en julio de 2024 por el choque sobre la acogida de menores inmigrantes.

Feijóo incidió en que la pelota está ahora en el tejado de Vox porque su partido ya puso «las cartas boca arriba» cuando presentó hace cinco semanas su documento marco. Lo que toca hora, dijo ante los suyos, es «responsabilidad» y llegar a un entendimiento porque ambas formaciones juntas rozan el 55% del electorado. De ahí que advirtiera de que «no podemos convertir la esperanza en frustración ni la ilusión en orfandad» si no llegan al acuerdo.

La alegría del PSOE
En Génova confían en que la maquinaria se vuelva a poner en marcha –los contactos en Extremadura y Aragón con la derecha radical no han cesado en estos días– y lleguen a buen puerto antes de afrontar la siguiente campaña electoral en Andalucía, donde Juanma Moreno intentará revalidar su mayoría absoluta para evitar las ataduras de Vox. «Cuando no se actúa de una manera seria, al final tu votante termina por alejarse, abandonarte o castigarte», avisó ayer el presidente de Andalucía en un claro mensaje a Vox.

Los populares están tan satisfechos de la victoria en Castilla y León, con la que se quitan el regusto amargo de Aragón, donde se dejaron dos escaños por el camino pese a la victoria de Azcón, que Feijóo se permitió bromear con la alegría instalada en Ferraz tras romper este domingo la racha de descalabros. «Si ellos están contentos de haber convertido al PSOE en un partido perdedor, nosotros más», ironizó.

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