La mafia china que traficaba con juguetes de 'Stranger Things': «Los traían por toneladas»
La Policía Nacional incauta más de 600.000 productos falsos en naves de Parla y Getafe, la mayor intervención de este tipo hasta la fecha
ABC, , 17-03-2026El truco es aparentemente sencillo: enviar la mercancía desde China a centros logísticos de distintos países europeos, y a partir de aquí contratar empresas de paquetería para su transporte por carretera hasta naves de la zona sur de Madrid. Un viaje que las mafias tratan de aprovechar para colar todo tipo de productos falsificados, entre otros prendas de ropa y juguetes, pero también perfumes, teléfonos móviles o cualquier artículo que tenga demanda en el mercado negro. «Prácticamente, todo se puede copiar», explica a ABC el inspector Jorge Vidal, quien forma parte de la Sección de Delitos contra la Propiedad Intelectual e Industrial de la UDEV Central.
Con esta premisa, los especialistas de la Policía Nacional rastrean rutas y portes sospechosos, siempre en base a dos indicios: el propio canal de comercialización, totalmente ajeno a los empleados habitualmente por grandes marcas comerciales; y la calidad de los objetos, muy por debajo de la que presentan los originales e, incluso, con características tan diferentes que la única coincidencia es el mismo logotipo. Así, a principios de febrero los agentes detectan una remesa de material fraudulento, de hasta 72 lotes, que da pie al inicio de la investigación.
Descubren que los envíos procedentes de China llevan aparejadas, entre otras controversias, documentación irregular con datos de identidad y números de contacto falsos para obstaculizar la posible investigación policial. La primera partida incautada contiene productos vinculados a la famosa serie ‘Stranger Things’, enviados apenas unas semanas después del estreno de la quinta y última temporada; un furor que estos contrabandistas aprovechan para colar el material más demandado en cada momento. «Es algo muy habitual, el tirón de una producción audiovisual, o si se trata de ropa y equipaciones deportivas un gran evento como puede ser el Mundial», aclara Vidal.
Tras realizar la inspección, los agentes tienen claro que los acabados de estos artículos carecen de las garantías mínimas de seguridad exigidas por la Unión Europea. Hay peluches, llaveros y cartas de los personajes de dibujos infantiles de moda, por lo que los más pequeños representan el grueso de los destinatarios potenciales. «Nos encontramos con muñecos que son de un tamaño muy reducido y que se rompen fácilmente por su mala calidad, lo que puede provocar que un niño se atragante», prosigue el inspector, antes de desgranar el destino final de estos artilugios.
Parte de las cajas incautadas en la nave de Parla
Parte de las cajas incautadas en la nave de Parla. (ABC)
Lo lógico es que acaben en bazares o en naves de polígonos como el de Cobo Calleja (en Fuenlabrada), aunque en algunas ocasiones han llegado a tiendas que venden productos oficiales, y cuyos responsables han sido previamente engañados. Esto último, en realidad, resulta bastante más complicado, ya que lo normal es que este tipo de comercios trabajen siempre con proveedores de confianza. Sea como fuera, el objetivo de la Sección de Propiedad Industrial es cortar de raíz ese suministro, enfocándose en localizar el centro neurálgico del flujo investigado.
Dos detenidos
Un trabajo que en esta ocasión les lleva a una nave de Parla, toda vez que logran identificar primero a la receptora de la mercancía, una ciudadana china sin antecedentes policiales. Y siete días después, hacen lo propio con otro hombre, encargado de alquilar la citada superficie: dentro, cajas y cajas de juguetes y otros souvenirs de Pokemon, Bluey, Lilo y Stitch o los tan demandados de ‘Stranger Things’. En total, más de 600.000 productos (con un peso superior a las 25 toneladas) y otros cuatro registros simultáneos en distintos puntos de Getafe y Fuenlabrada. Una actuación ampliada posteriormente a varias compañías logísticas, con otras 36 cajas vinculadas a los mismos responsables y más de 16.000 artículos adicionales.
De haber llegado al mercado negro, este abultado surtido podría reportar unos beneficios de entre dos y tres millones de euros. «Además del perjuicio que ocasiones a las marcas, con el daño a su imagen (por la mala calidad) y a la cifra de compradores (por las personas que dejan de adquirir los originales)», concluye Vidal, con la experiencia necesaria para conocer al dedillo el volumen de negocio que mueve la piratería.
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