Golpe policial a una organización internacional dedicada a la regularización fraudulenta de inmigrantes en Zaragoza
Hay 61 detenidos tras desmantelar una red que falsificó documentos para más de 5.000 personas. La trama utilizaba empresas pantalla y cobraba hasta 10.000 euros por cada contrato de trabajo ficticio
La Razón, , 14-03-2026Golpe de mano contra la impunidad en las fronteras administrativas de España. Una ambiciosa operación coordinada ha logrado desarticular una
macrorred criminal
especializada en la regularización fraudulenta de inmigrantes, una trama que habría permitido a más de
5.000 personas
obtener documentación ilícita para residir en territorio nacional. El balance provisional se salda con
61 detenciones
, dejando al descubierto la alarmante permeabilidad de los registros públicos ante el acoso de las mafias organizadas.
La organización, que situaba su cuartel general en la provincia de
Zaragoza
, extendía sus tentáculos de forma estratégica por Barcelona, Huesca, Teruel, Alicante y Murcia. El entramado contaba con una jerarquía perfectamente definida:
18 cabecillas
dirigían una red clientelar de 43 colaboradores. Los arrestados, de nacionalidades española, argelina y marroquí, explotaron las grietas del sistema administrativo, utilizando incluso el
Ayuntamiento de Zaragoza
como escenario de sus maniobras, institución que ha colaborado activamente en la detección del fraude sistemático contra las instituciones del Estado.
El lucrativo negocio del engaño
El “modus operandi” revela una sofisticación técnica diseñada para burlar la soberanía de los controles estatales. Según los informes de la
Policía Nacional
, la banda perfeccionó el método del
“look – alike”
, empleando a figurantes con un notable parecido físico para suplantar a los solicitantes en trámites presenciales. Esta argucia permitía que el beneficiario final ni siquiera residiera en el municipio o, en los casos más graves, se encontrara fuera de España. El catálogo delictivo se completaba con
empresas pantalla
y contratos de trabajo ficticios que se daban de baja de forma inmediata tras obtener el permiso, previo pago de mordidas que oscilaban entre los
3.000 y los 10.000 euros.
La maquinaria delictiva no se detenía en el ámbito laboral. La red mercadeaba con
empadronamientos falsos
mediante la falsificación de firmas de propietarios de viviendas, cobrando hasta 900 euros por gestión, a los que se sumaban peajes adicionales por el transporte de pasaportes ajenos entre provincias. En los registros efectuados en domicilios de Zaragoza, los agentes han intervenido dinero en efectivo y abundante documentación que acredita un beneficio ilícito cercano a los
600.000 euros
, una cifra que evidencia la rentabilidad de este asalto a la legalidad vigente.
La investigación permanece abierta y el análisis de la ingente documentación incautada apunta a nuevas detenciones de carácter inminente. El desmantelamiento de esta trama subraya la presión asfixiante que las mafias ejercen sobre el
sistema de extranjería español
y ratifica la urgencia de blindar los procesos administrativos para garantizar que la residencia legal no sea un bien de consumo al alcance del mejor postor.
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