Almería triplica el peso de los trabajadores extranjeros en Andalucía

Uno de cada cuatro cotizantes en la provincia almeriense es de origen extranjero, frente al 11% que representan en el conjunto de la comunidad andaluza

La Razón, Miguel González Quiles, 13-03-2026

El mercado laboral de Almería tiene un acento cada vez más internacional.

Más del 25% de las personas afiliadas a la Seguridad Social en la provincia son de origen extranjero, una proporción que prácticamente triplica el peso medio que estos trabajadores tienen en Andalucía, donde representan en torno al 11% del total de cotizantes. El dato lo subrayó el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, durante las IV Jornadas de Extranjería organizadas por el Colegio Oficial de Graduados Sociales de la provincia en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Aguadulce, en Roquetas de Mar. En el encuentro participó la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela. Martín defendió la necesidad de avanzar en el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes impulsado por el Ejecutivo central para dar respuesta a una realidad laboral consolidada en territorios como Almería, donde la presencia de trabajadores foráneos es determinante en sectores como la agricultura o la construcción. «No tienen nada más que pasear por el Paseo de Almería y comprobar que muchas de las personas que están trabajando, por no decir la mayoría, son de origen extranjero», señaló el subdelegado, quien resaltó que se trata de trabajadores que ya forman parte del tejido productivo y que deben contar con «plenitud de derechos y obligaciones».

El peso de la inmigración en el mercado laboral y en la demografía no es exclusivo de Almería, aunque en esta provincia alcanza niveles especialmente elevados. En el conjunto de Andalucía los trabajadores extranjeros representan ya el 11,1% de los afiliados a la Seguridad Social, con 390.385 cotizantes de otras nacionalidades sobre un total de 3,5 millones.

La presencia de mano de obra extranjera se ha consolidado en los últimos años como uno de los factores que sostienen el crecimiento del empleo en la comunidad y frenan el llamado «invierno demográfico». Se han registrado meses con casi la mitad de los nuevos afiliados incorporados al sistema de origen extranjero. Sectores como la agricultura, la hostelería, la construcción o los servicios concentran buena parte de esta fuerza laboral, especialmente en territorios con fuerte demanda de mano de obra estacional o intensiva. Más allá del impacto en determinados sectores, la inmigración también está teniendo efectos en la estructura demográfica del mercado laboral. Andalucía, como el conjunto de España, afronta un proceso de envejecimiento de la población y descenso de la natalidad, lo que reduce progresivamente el número de personas en edad de trabajar. En ese contexto, la llegada de trabajadores extranjeros actúa como factor de equilibrio demográfico, al aportar población activa que contribuye al sostenimiento del sistema de cotizaciones y a mantener la actividad económica.

La posible regularización de inmigrantes que prepara el Gobierno podría aumentar aún más el número de afiliados extranjeros en los próximos años, especialmente en territorios como Almería, donde su peso ya resulta determinante para el funcionamiento de sectores clave de la economía. Se calcula que más del 60% de las llegadas de irregulares se producen por Almería.

La inmigración se consolida como uno de los pilares del mercado laboral andaluz y, al tiempo, empiezan a producirse tensiones en algunas zonas localizadas. Así, en la barriada de El Cerezo de Sevilla estos días se ha incrementado la presencia policial después de que decenas de vecinos –a veces centenas y algunos encapuchados– se hayan organizado en patrullas para echar a los gorrillas. En la Macarena, donde se ubica El Cerezo, viven más de un centenar de nacionalidades. Almería es uno de los territorios, al haber mayor presencia extranjera, donde la casuística de tensiones se ha incrementado más veces, como pasó en El Ejido, donde conviven más de 90 nacionalidades distintas.

En provincias como Almería, el fenómeno migratorio ha adquirido además una dimensión política creciente. Diversos análisis y sondeos apuntan a que el debate sobre la inmigración se ha convertido en uno de los ejes centrales del discurso público en la provincia, especialmente en el Poniente almeriense, donde la presión migratoria y la dependencia de mano de obra extranjera conviven con un clima político cada vez más polarizado.

Algunas encuestas manejadas a comienzos de 2026 sitúan incluso el crecimiento de Vox en determinados municipios del Poniente almeriense en torno al 15%, por delante incluso del PSOE,

en un contexto marcado por el aumento de estadísticas vinculadas a la inmigración irregular

y por el debate abierto sobre la futura regularización migratoria impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez.

Agricultura y cuidados domésticos

La mayor parte de los trabajadores extranjeros en Andalucía se concentra en sectores con fuerte demanda de mano de obra. La agricultura es uno de los principales polos de atracción, especialmente en campañas como la recogida de fruta o las labores intensivas. También destacan sectores como la hostelería, el comercio, la logística o el trabajo doméstico y de cuidados, donde la presencia de trabajadores foráneos ha crecido mucho. Se trata, en muchos casos, de actividades con dificultades para cubrir las vacantes.

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