Euskadi tendrá en verano un protocolo común para empadronar a sintecho y frenar los abusos
Eudel ultima un procedimiento que blinde legalmente los trámites con el colectivo y resuelva las dudas actuales en la ejecucion del proceso
Diario Vasco, , 13-03-2026Empadronarse es un derecho de todas las personas, tengan o no una vivienda estable y sea cual sea su situación administrativa. Llevar ese principio a … la práctica, sin embargo, no siempre resulta sencillo. Especialmente cuando se trata de colectivos vulnerables. La complejidad del trámite se ha convertido en un quebradero de cabeza para muchos ayuntamientos vascos, algo que viene a resolver un nuevo «procedimiento administrativo común» en el que trabaja actualmente la Asociación de Municipios Vascos, Eudel, y que estará operativo para el verano, según avanza a DV.
Como informó este periódico en su edición del miércoles, las dificultades actuales para acceder al padrón municipal han llegado a propiciar un mercado clandestino de compraventa de registros que se lucra con la exclusión. Un negocio que, como explicaba el abogado Mikel Mazkiaran, ha surgido a raíz de una serie de trabas administrativas que, «como ocurre en la actualidad, son insalvables».
En junio del año pasado, Eudel —la organización que representa a los ayuntamientos de Euskadi— aprobó un documento con criterios y directrices comunes para facilitar el empadronamiento de personas en situaciones especiales, como quienes no cuentan con un domicilio o residen en infraviviendas, alojamientos colectivos o recursos sociales.
El informe recibió el respaldo de todos los partidos políticos, ya que en esta cuestión existe «un amplio consenso» sobre la necesidad de regular la situación de personas que no tienen reconocido su derecho a empadronarse por diferentes casuísticas. El colectivo inmigrante —aunque no es el único— es uno de los más afectados.
Según la legislación vigente, cada ayuntamiento es competente para realizar las actuaciones que considere necesarias para acreditar estas situaciones especiales y, de manera excepcional, facilitar el acceso al llamado empadronamiento en domicilio ficticio.
Se trata de una figura legal dirigida a personas sin hogar o sin domicilio fijo, que les permite empadronarse en centros de servicios sociales o albergues.
En la normativa del padrón municipal este supuesto se contempla para las situaciones mencionadas. Como novedad, Eudel incluyó en sus criterios la posibilidad de empadronar en un domicilio ficticio —el que cada ayuntamiento determine— a «personas que residen en una vivienda con dificultades para empadronarse en ella», una situación cada vez más frecuente.
Estos criterios no fueron ideados por Eudel, sino que parten de una instrucción del Instituto Nacional de Estadística, que a nivel estatal estableció una pauta para dar respuesta a un problema tan extendido como confuso.
«Cuando hablamos de domicilio ficticio conviene matizar que no se está proporcionando una vivienda a quien solicita el padrón. Al abordar estas cuestiones en los medios surgen comentarios de que poco menos que se están regalando viviendas, y no se trata de eso. Esa persona tiene reconocido el derecho a empadronarse para que, por ejemplo, pueda recibir su correspondencia», precisan estas fuentes, que subrayan que el padrón es, ante todo, la puerta de entrada a los servicios públicos.
A partir de esa instrucción estatal, Eudel elaboró un documento con criterios generales. Pero a partir de ahí se impone la autonomía local: se trata de recomendaciones «que no son de obligado cumplimiento».
Cada ayuntamiento es soberano para actuar como considere oportuno, aunque en esta cuestión, más que disenso, lo que existe es falta de claridad en la tramitación, según trasladan desde la asociación.
El día a día ha puesto de manifiesto nuevas necesidades. «Hace falta un desarrollo del procedimiento», explican. Es decir, una pauta clara que sirva de referencia para todos los ayuntamientos, aunque luego cada uno la adapte a su realidad.
Esa es la labor en la que trabaja ahora Eudel, que ha reactivado un grupo técnico con personal de servicios sociales y de padrón para elaborar ese modelo común que pueda aplicarse en todos los municipios vascos.
«Una vez que tenemos las directrices, hay que llevarlas a la práctica. Es una cuestión compleja porque intervienen varios canales que es necesario cohesionar en una misma ruta. Por eso es fundamental contar con un procedimiento unificado, que es lo que nos han pedido los ayuntamientos», explican desde la organización.
El objetivo es tenerlo listo antes del verano, ya que se trata de «una cuestión prioritaria que afecta a los derechos de la ciudadanía». El grupo de trabajo está concretando ahora los requisitos de acceso al padrón —«porque es necesario verificar cada casuística»— y los pasos administrativos del trámite.
«Estamos hablando de un tema novedoso que involucra a diferentes áreas, como servicios sociales y padrón. Confiamos en que esta nueva herramienta de un impulso importante a su aplicación», señalan a este periódico desde Eudel. Una vez concluido el trabajo técnico, el modelo deberá ser validado por la comisión ejecutiva de Eudel, el órgano político de la asociación, compuesto por quince alcaldes de los tres territorios históricos y de todas las fuerzas políticas.
(Puede haber caducado)