Carlos Pollán: «Mañueco es el que igual tiene que venir llorado tras las elecciones del 15M»
El cabeza de cartel de Vox defiende que «Castilla y León es una fase más para llevar a Santiago Abascal a la Presidencia de España más pronto que tarde»
ABC, , 12-03-2026Después de dos debates electorales con los candidatos de PP y PSOE, y con la campaña electoral a punto de llegar a su fin, el aspirante de Vox a la Presidencia de la Junta, Carlos Pollán, mantiene intactas sus aspiraciones de ser decisivos para formar el próximo gobierno de Castilla y León.
En esta campaña, usted parece que está en un segundo plano, a pesar de ser el candidato, y todo el protagonismo se lo lleva el presidente de Vox, Santiago Abascal.
Estoy encantado de que nuestro presidente nacional demuestre que está al pie de Castilla de León, porque nosotros tenemos un proyecto nacional y Castilla de León es una fase más para llevar a Santiago Abascal a la presidencia de España más pronto que tarde.
Da la sensación de que se ha volcado todavía más que en Extremadura y Aragón ¿por qué?
Castilla y León es un referente para nosotros y para Vox, porque ya marcamos la pauta en el año 2022 cuando alcanzamos ese 17,6% de los votos del electorado con 13 procuradores. Por supuesto que aspiramos a mejorar. Entiendo que la gente esté aburrida de escuchar a Alfonso Fernández Mañueco. Todas las medidas que se ha ido inventando han sido en función de lo que ha visto en los actos de Vox. Quiere comprar a los jóvenes que no le apoyan con las migajas de los impuestos que les recaudan a sus padres.
¿Acusa al PP de copiar sus medidas?
No, es imposible que nos copien, pueden intentarlo, pero por supuesto nunca van a tener la credibilidad que estamos teniendo entre los jóvenes.
En sus actos públicos y en los dos debates su discurso ha girado en torno a la inmigración.
Tenemos claro que es un problema que tiene España y Castilla y León. No se construyen viviendas y cada vez entran más personas con la inmigración ilegal, así que la vivienda es un problema que crece. También aumenta la saturación que tienen los servicios sanitarios porque no tienes médicos suficientes. La inmigración es un problema transversal que está afectando a todos los sectores.
Pero Castilla y León crece en población gracias a la inmigración. Incluso hay colegios rurales que vuelven a abrir porque se instalan familias de inmigrantes.
Nosotros estamos hablando de la inmigración ilegal y masiva que está llegando a España. Lo que no puede ser es que una persona que entre sin pedir permiso y sin respetar las fronteras de tu casa o de su país tenga más derechos y vaya por delante de los españoles. Toda esa gente que entra ilegalmente en España tiene que volver a su país.
Sin embargo, los legales pueden ser solución para la despoblación.
Para ser legal tienes que seguir un procedimiento y lo que se está permitiendo es que todo el que haya entrado ilegal, todo al que ese ‘efecto llamada’ le ha hecho venir a nuestro país, vaya a estar por delante de españoles que no pueden llegar a fin de mes y que están perdiendo sus negocios y su vida porque tienen que estar esperando a unas ayudas que no les llegan.
«Nunca hemos pedido locuras en función de la representación que teníamos. Hemos sido siempre muy sensatos»
Todas las encuestas pronostican una importante subida de Vox el 15 de marzo. ¿Le añade presión?
No. Tengo claro que participamos de un proyecto político que quiere cambiar España y que quiere empezar por cambiar en las comunidades.
¿Confía en alcanzar el 20 por ciento de los votos?
Nosotros lo que queremos es que la gente valore el trabajo que estamos haciendo, el que hicimos en los años de gobierno, no solo aquí, sino en el resto de comunidades. Lo que queremos es que haya más Vox en Castilla y León, como ha habido el doble de Vox en Extremadura y el doble de Vox en Aragón. Aquí partimos de un respaldo muy alto y nuestro objetivo es seguir creciendo y seguir siendo decisivos.
Tras el 15M, PP y Vox se tendrán que sentar a negociar. Al gurruño (el documento arrugado por Mañueco con las exigencias de Vox) ahora se suma su petición de que rectifique por haber dicho que usted desea que los inmigrantes mueran en el mar.
No nos planteamos que nos tengamos que sentar. Nosotros decimos que vamos a esperar a ver qué deciden los castellanos y leoneses, pero no es muy positivo que el señor Mañueco haya dicho que yo personalmente o mi partido deseemos que los seres humanos caigan al mar. Esa persona que es capaz de decir eso de quien a lo mejor tiene que sentarse con él para llegar a algún acuerdo, le deja en muy mal lugar. Qué contradicción, ¿no? También hay que recordarle que rectifique y que mida mucho sus palabras, porque decir que a la política hay que venir llorado, como dijo en el debate, igual también se lo tiene que pensar después del 15 de marzo.
Entiendo que si se llegan a sentar lo van a hacer con el gurruño y con la exigencia de rectificación.
Bueno, la rectificación no me cansaré de pedírsela todos los días hasta el 15 de marzo y del 15 de marzo en adelante. No vamos a hablar de sillones, cualquier cosa que escuche usted de sillones, de consejerías, de vicepresidencias, es mentira, porque no vamos a plantear eso sino un cambio de políticas serias y un cambio real para Castilla y León.
Cualquier negociación pasa por renuncias por ambas partes. ¿Hasta donde estaría dispuesto a renunciar su partido?
Tenemos que ver la fuerza que tenemos. Nunca hemos pedido locuras en función de la representación que tenemos. Creo que hemos sido muy sensatos siempre en pedir y por eso vamos a esperar a ver la fuerza que tenemos el 15 de marzo para ver hasta dónde pueden llegar las peticiones, que le aseguro que serán sensatas y acordes a nuestro programa y a nuestra representación.
Unas negociaciones que serán tuteladas desde la dirección de su partido en Madrid
Las que se planteaban en ese famoso documento que el señor Mañueco hizo una pelotilla son cuestiones de Castilla y León. Es absolutamente ridículo escuchar que no vamos a plantear medidas para la Comunidad.
En su partido hace varios años se llegó a decir «menos gallardos y más pollanes» y parece que se ha cumplido.
Eso lo leí en un medio de comunicación. No es que se haya cumplido. Juan García-Gallardo realizó una gran labor mientras estuvo en el partido pero ahora ya no está. A mí la gente de Castilla y León me habla de sus problemas, de sus necesidades. Yo no estoy preocupado de lo que ha habido antes, sino que miro al futuro.
¿Se ve de vicepresidente?
No, no me veo ni de vicepresidente, ni de consejero, ni de nada. Me veo defendiendo los intereses de mi partido y de los castellanos y leoneses. A partir de ahí, lo primero van a ser las políticas, después, si llegamos a un acuerdo, pues veremos el siguiente paso que hay dar.
Le preocupa las últimas crisis internas de su partido como la de Murcia o la expulsión de Ortega Smith?
El electorado no está a los problemas internos o a las decisiones que se toman en los partidos. Últimamente parece que solamente hay cuestiones internas y de organización en Vox, cuando en el PP y el PSOE estamos hartos de ver problemas que en ellos se consideran reestructuraciones.
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