Una marea humana clama resistencia: no hay vuelta atrás en el camino por la igualdad

4.000 personas, con más hombres que en otras ediciones, protagonizaron este domingo la marcha por el 8M en la capital de la isla

Canarias 7, Gaumet Florido, 09-03-2026

No hay vuelta atrás. Lo repitieron una y otra vez. Apenas cuatro palabras que pronto se resumieron en una sola, más directa: resistencia. Fue el estribillo que sonó alto y claro y que tejió los argumentos, este domingo, del manifiesto al final de la manifestación del 8M en la capital grancanaria. Pero que también se repitió en las declaraciones de las portavoces de la Red Feminista de Gran Canaria, organizadora de la marcha. Y en las consignas que coreaba la ciudadanía participante.

Unas 4.000 personas se echaron a la calle para, de forma siempre pacífica, lanzar el mensaje de que la sociedad no está dispuesta a renunciar a los derechos conquistados en el camino hacia la igualdad. «Nos queda mucho por avanzar, pero tenemos que tener claro que debemos luchar juntas para no dar ni un paso atrás», aseveró Nayra Marrero Jaén, una de las portavoces del colectivo, minutos antes de que empezara la marcha.

Ese mensaje de resistencia que inspiró el manifiesto y la propia movilización de este año iba grabado a fuego en la pancarta que se situó al frente de la comitiva, una apuesta clara y decidida del feminismo por no bajar los brazos: ‘Feministas en resistencia contra la ofensiva patriarcal’. «Estamos viendo una oleada reaccionaria, machista e incluso fascista en las calles y en las redes sociales y no lo podemos permitir, porque las mujeres no estamos dispuestas a dar un paso atrás», insistió otra portavoz del movimiento, Nereida Vizuete. «Nosotras ya hemos cambiado, no vamos volver a tiempos pretéritos», le secundó Marrero.

La manifestación partió casi puntual desde el Parque de San Telmo, poco después de las doce de la mañana, y discurrió ágil en su camino hacia la plaza de Santa Ana, a donde llegó tras poco más de una hora. Allí, en el corazón de Vegueta, se leyó el manifiesto y se entregaron los premios y antipremios de esta edición.

Pocos metros más atrás de la pancarta de apertura, las batucadas La Sorora Subversiva y Caribe creando escuela amenizaban la marcha con su música y animaban a moverse para entrar un poco en calor en medio de una mañana en la que el tiempo no puso demasiado de su parte. Hizo bastante frío, pero no tanto como para frenar a la ciudadanía, que este año no solo participó más, sino con más presencia de hombres, eso sí, adultos y mayores.

Chicos jóvenes fueron pocos, un reflejo de un problema que inquieta en el movimiento. «Está claro que el discurso de odio está calando, sobre todo entre la juventud, donde nos ponen como las malas de la película cuando en realidad a lo que aspiramos es a conseguir una sociedad donde todos y todas seamos más felices», apuntó Nayra Marrero.

Los más jóvenes de la marcha se dejaron ver de la mano de dos grupos numerosos de scouts. Y es que además de las personas que participaron a título individual, la manifestación tendió a sectorizarse entre asociaciones como Mujeres Libres Yazirat o el colectivo de las trabajadoras sociales, sindicatos como CCOO, partidos como el PCPC o ayuntamientos como Santa Lucía de Tirajana, Gáldar o Arucas, que se significaron con pancarta y cartelería propia.

Consignas antibelicistas
Lo cierto es que este domingo unos y otros compartieron la calle y las consignas en defensa de la igualdad. De fondo, muchos cánticos coincidían en dejar claro que no hay miedo. ‘Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura patriarcal’, ‘De norte a sur, de este a oeste, la lucha feminista, cueste lo que cueste’ o ‘Aquí estamos las feministas’ fueron algunos de los que más sonaron. Pero también los hubo que enlazaban la lucha feminista con los derechos laborales, como aquel que rezaba ‘Vaya mierda de salarios que nos paga el empresario’; con el no al racismo, como ‘El feminismo será antirracista o no será’, o el no a la guerra, como ‘Nosotras no parimos para la guerra’.

Estos lemas defendidos a coro se complementaron con contundentes mensajes en carteles individuales entre los que llamaron la atención, entre otros, uno que rezaba ‘Nos quitaron tanto que nos quitaron hasta el miedo’, otro que decía ‘Un maltratador no es un buen padre’, y otro con un escueto ‘Hasta el coño’. También se dejaron ver algunas banderas, aunque muy pocas, como la republicana española, la de Palestina o la de Cuba.

Hubo políticos, aunque en un discreto segundo plano, entre los que figuraron el eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar, el senador por el PSOE Ramón Morales; los diputados nacionales, igualmente socialistas, Ada Santana y Luc André; los diputados regionales de NC Carmen Hernández, Luis Campos y Yone Caraballo; y los alcaldes Francisco García, de Santa Lucía de Tirajana, y Juan Jesús Facundo, de Arucas.

Cuando la comitiva llegó a Santa Ana y coreó una consigna contra la Conferencia Episcopal por «machista» y «patriarcal» aprovechando que pasaba junto al Obispado, la gente se puso en manos de Estefanía Medina, quien, bucio en mano y en boca, hizo de maestra de ceremonia con continuas apelaciones a la resistencia.

Ese mismo espíritu caló en todos los mensajes del manifiesto, leído, a turnos, por las periodistas Nayra Marrero y Mari Paz Bernal. Claramente antibelicista, con tres noes a la OTAN, las guerras y el genocidio, el texto recordó a las 10 mujeres asesinadas este año en España por la violencia machista, con mención especial a las de Canarias. Ambas dejaron claro que no es una violencia aislada, sino estructural, «un sistema», dijeron, que en las islas se torna sangrante por la «insuficiente» protección a los menores que aquí ofrece el Gobierno canario y de lo que son buena muestra los casos judiciales ‘18 lobas’ e ‘Íncubo’.

El manifiesto también se acordó de la reciente dimisión del exdirector del Instituto Canario de la Vivienda, Antonio Ortega, tras ser procesado por un delito sexual, insistió en la necesidad de implementar políticas de igualdad, y recordó que la violencia machista está en entornos de confianza.

Como en la capital grancanaria, hubo manifestaciones por el 8M en toda España, también en Tenerife, donde se juntaron unas 3.000 personas, y enLanzarote, donde la comitiva pasó por el Charco de San Ginés y hasta vistió la escultura del Pollo de Arrecife con una prenda violeta, según informa José Ramón Sánchez.

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