Nacer en España sin nacionalidad: fallos y trabas en los registros dejan a bebés de migrantes sin patria

Los menores suelen heredar la nacionalidad de sus padres. Sin embargo, cuando el país de origen no los reconoce, España debe concedérsela si corren riesgo de quedarse apátridas. Durante más de un año, decenas de bebés nacidos en España han sido apátridas debido a un error en el Registro Civil. Ahora, el Ministerio de Justicia está solventando los casos, aunque algunos padres denuncian que todavía existen trabas en las administraciones locales. El registro de Carlet ha confirmado a 'Público' que exige el NIE y el certificado de nacimiento de los padres, pese a que Justicia asegura que "no es un requisito y nunca lo ha sido".

Público, Laura Anido, 09-03-2026

Ismael nació en España, en un hospital público, como miles de bebés cada año. Sus primeros llantos, sonrisas o miedos no son distintos a los de cualquier otro niño. Sin embargo, para la Administración sigue siendo invisible. Nueve meses después de su nacimiento, Ismael aún no tiene nacionalidad ni un Estado que lo reconozca como ciudadano. Su existencia se ha quedado atrapada en un limbo legal que le ha empujado desde el primer día a la apatridia.

Hijo de padres colombianos en situación administrativa irregular, Ismael es una de las víctimas de un error de interpretación en el Registro Civil que durante más de un año dejó a decenas de bebés nacidos en España sin nacionalidad reconocida.
Aunque nacer en España no implica adquirir automáticamente la nacionalidad española ya que la legislación establece que el bebé obtiene, por norma general, la nacionalidad de sus padres, existen excepciones. En algunos casos, el país de origen no reconoce a los hijos nacidos en el extranjero si no son inscritos en consulados o en territorio nacional, y entonces España debe conceder la nacionalidad para evitar la apatridia. Ese mecanismo es la llamada nacionalidad por simple presunción.
Esto ocurre en países como Colombia, Paraguay o Costa Rica, donde un bebé nacido fuera del país no adquiere la nacionalidad si su nacimiento no se inscribe formalmente. En esos casos, si el registro no se produce, España está obligada a conceder la nacionalidad al menor nacido en su territorio para prevenir la apatridia.

Durante más de un año, decenas de bebés quedaron en un limbo legal debido a una interpretación errónea del sistema informático DICIREG del Registro Civil. Tal como ha reconocido el Ministerio de Justicia, el sistema exigía la tarjeta de residencia de los progenitores para iniciar el expediente, un requisito que no figura en la legislación vigente. Al no poder cumplirlo, muchos registros civiles bloquearon las inscripciones, dejando a los menores sin reconocimiento legal y, en algunos casos, sin ninguna nacionalidad.

Una situación que incumplía tanto el artículo 17 del Código Civil, que contempla la nacionalidad por simple presunción para evitar la apatridia, como la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, que obliga a los Estados a proteger el interés superior del menor. Por lo que, tras reunirse con organizaciones de apoyo a personas migrantes como Red Acoge, el Ministerio de Justicia ha comenzado a corregir el problema. Desde octubre, algunas familias han empezado a recibir resoluciones favorables. En ellas, la Dirección General reconoce expresamente el error de interpretación y aclara que la mención a la tarjeta de residencia en los manuales de DICIREG no puede considerarse un requisito obligatorio, sino un documento más a valorar únicamente cuando exista.

Sin embargo, Ismael aún no ha podido conseguir su DNI español. Su padre Jefferson explica a Público que ha recibido la resolución favorable por parte del Ministerio para registrar al menor como ciudadano español. Sin embargo, no consigue avanzar con el proceso debido a las trabas que se está encontrando en el registro de la localidad valenciana de Moncada. Este medio ha contactado con esta administración, que ha derivado la consulta a Justicia.
“La atención por parte de una de las administrativas ha sido muy mala y sin empatía. No paran de ponernos impedimentos. La última vez fuimos con todos los documentos para conseguir la nacionalidad de Ismael, pero nos dijeron que el sistema estaba caído y que lo intentarán dentro de un mes. Un mes”, repite. “Nosotros somos colombianos y tengo un contrato irregular, y la verdad es que sobrevivo haciendo magia porque estiro mi sueldo y cubro todo lo esencial para la familia, para Ismael. Es duro, pero es nuestra realidad”, añade.

Desde València Acull alertan de que, aunque se ha dejado de exigir el permiso de residencia, algunos registros continúan imponiendo nuevos obstáculos no contemplados en la normativa, como la solicitud del certificado de nacimiento de los progenitores, un documento difícil de obtener desde muchos países de origen. Por ello, reclaman al Ministerio de Justicia que agilice la resolución de los recursos pendientes y que emita instrucciones claras y vinculantes para todos los registros civiles.
Público ha consultado al Ministerio de Justicia sobre si les consta que se estén produciendo este tipo de problemas en los registros civiles, en qué fecha se corrigieron las instrucciones, qué cambios concretos se introdujeron en DICIREG, cuántos menores quedaron en situación de apatridia durante el fallo del sistema y cuántos de esos casos ya han sido subsanados. El Ministerio se ha limitado a asegurar que los recursos han sido resueltos y que actualmente no hay niños en situación de apatridia.

Nuevas trabas en algunos registros
La colombiana Natalia, madre de Adara, lleva casi un año intentando registrar a su hija para solicitar la nacionalidad española por simple presunción, sin conseguir siquiera iniciar el trámite al exigir documentos que no tiene. “He ido tres veces al Registro Civil de Carlet (València) para presentar la solicitud y cada vez me han dado una información distinta. La primera vez me dijeron que no podía hacerlo si no tenía residencia o DNI. Después me explicaron que eso no era obligatorio y que se podía presentar con el pasaporte y reuní todos los papeles”.

Sin embargo, al volver a contactar con el registro, hace unas semanas, la respuesta volvió a cambiar. “La misma funcionaria insistió en que yo tenía que aportar mi propio registro civil de nacimiento, un documento que tendría que solicitar en Colombia”. Debido a estos obstáculos, Natalia no ha podido iniciar formalmente el procedimiento. “No he recibido ninguna resolución, ni favorable ni negativa, porque ni siquiera me han permitido presentar la solicitud”.

El registro de Carlet ha confirmado a Público que siguen pidiendo el NIE y el certificado de nacimiento de los padres para iniciar la solicitud de nacionalidad por simple presunción. A pesar de que el Ministerio de Justicia confirmara a este medio que el certificado de nacimiento de los progenitores “no es un requisito y nunca lo ha sido”.

La familia explica que también ha intentado registrar a la menor como colombiana, para así evitar la situación de apátrida de la niña, pero denuncian que conseguir cita en el consulado “es prácticamente imposible”. “No responden y te remiten a una web o a un código QR que no soluciona nada. Ninguna de las dos vías, ni la española ni la colombiana, nos está ayudando ni dando soluciones”, denuncian.

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