Paula ElosuaCatedrática en Psicometría de la EHU

«Los peores resultados obedecen más a desigualdades que al euskera o al origen del alumno»

«Hay que evitar triunfalismos y sospechas infundadas en las evaluaciones de diagnóstico; lo que hace falta es tiempo y rigor para su análisis», reclama

Diario Vasco, Eneko P. Carrasco, 09-03-2026

Cientos de expertos y miembros de la comunidad educativa se van a congregar hoy y mañana en Bilbao para asistir al Congreso Internacional sobre Evaluación … Educativa, organizado por el Gobierno Vasco y el Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (ISEIIVEI). El rendimiento de los miles de alumnos del sistema educativo vasco está bajo la lupa desde hace unos años y esos resultados suelen ser a menudo analizados por expertas como Paula Elosua (Zumaia, 1964), profesora universitaria, doctora en Psicología y catedrática en Psicometría por la Universidad del País Vasco (EHU). Mañana su ponencia será una de las más seguidas de este evento.

– Usted domina el campo de la psicometría educativa. ¿En qué consiste esta disciplina?

– Es la rama del conocimiento encargada de medir y cuantificar variables psicológicas como la inteligencia, las habilidades o la personalidad de los estudiantes a través de métodos estadísticos y tests estandarizados.

– Hace tres semanas se presentaron los resultados de las últimas evaluaciones de mitad de etapa realizadas por Educación a los alumnos vascos de 10 y 14 años. ¿Los ha podido analizar?

– Sí, los he visto.

– ¿Qué opinión le merecen?

- Los datos sobre 2º de ESO reflejan que ha habido mejorías en las tres competencias evaluadas (matemáticas, euskera y lengua). El porcentaje de estudiantes en el nivel inicial –el más bajo de todos– se ha reducido de forma significativa; sobre todo, en euskera y matemáticas.

– Entonces, ¿le han sorprendido estas notas?

– Como he dicho, son cambios significativos. Con todo, no es posible valorarlas sin antes hacer un análisis del contexto técnico en el que se han dado. Cuando se dan cambios especialmente intensos hay que llevar a cabo estudios psicométricos para verificar la comparabilidad entre ciclos. Solo después de un profundo estudio se podría determinar si esos resultados reflejan una mejora real del rendimiento o responden a otros factores metodológicos.

– Hay algunos expertos que hablan de «mejorías inexplicables e increíbles» e, incluso, de «pruebas alteradas» por las notas de matemáticas.

– En relación a esas insinuaciones, mi mensaje es que este tipo de cuestiones se deben abordar con mucha prudencia.

– ¿Este tipo de pruebas cuentan con protocolos técnicos de control?

– Claro, se necesitan precisamente para poder garantizar su replicabilidad. En definitiva, los resultados deben analizarse con rigor, evitando los triunfalismos y las sospechas infundadas. La evaluación educativa exige un análisis técnico y transparente, no reacciones inmediatas.

– La educación vasca ha cambiado mucho en los últimos 15 años. Hay cada vez más alumnado extranjero y el euskera es la lengua dominante en las aulas. ¿Cree que este es un elemento distorsionador en los resultados académicos?

– En un contexto como el nuestro, de diversidad lingüística, no se puede considerar a una lengua como un elemento distorsionador. Es una variable estructural del sistema educativo y, como tal, debe incorporarse tanto al diseño de las evaluaciones como al análisis de sus resultados.

– ¿Hay optimismo con el euskera?

– Hemos visto una evolución positiva en los indicadores vinculados a esta materia, pero estos valores no se pueden medir de forma aislada; es necesario considerar factores como el índice socioeconómico y cultural de la familia del alumno.

– Ese aumento del alumnado foráneo suele usarse como excusa para explicar la caída del nivel educativo en Euskadi. ¿Es una afirmación basada en datos o una narrativa cómoda en la sociedad actual?

– Vuelvo a lo de antes y recalco que en estos temas tenemos que ser muy rigurosos. Es cierto que las evaluaciones internacionales como PISA muestran que el alumno extranjero, de media, parte con más desventaja que el autóctono, además de tener tasas de no idoneidad (repetidores) elevadas.

– (…)

– Pero, en definitiva, atribuir el descenso global del rendimiento al aumento del alumnado inmigrante en el sistema educativo vasco es una explicación algo simplificada. Los datos apuntan, más bien, a un problema de desigualdad y de distribución en los centros escolares, no de origen.

– En matemáticas o ciencias, ¿cuánto del resultado depende en realidad de la comprensión lingüística? ¿Se podría estar midiendo lectura cuando se cree medir cálculo o razonamiento científico?

– Evidentemente, las pruebas de estas evaluaciones hay que leerlas y comprenderlas. Precisamente por ello, el diseño de los instrumentos de evaluación exige un control riguroso sobre la complejidad lingüística en relación a la redacción de las preguntas. Hemos desarrollado toda una tecnología y estándares de calidad que cuando se cumplen, podemos asegurar que la prueba no está midiendo comprensión lectora encubierta, sino la competencia específica para la que fue diseñada.

– ¿Cuáles cree que son los tres grandes retos a nivel de evaluación en el País Vasco?

– Si tuviera que sintetizarlos tanto… En mi opinión, el tratamiento de la diversidad, la incorporación de nuevos formatos evaluativos y la redefinición de los constructos que evaluamos. La creciente heterogeneidad del alumnado –en términos lingüísticos, culturales y socioeconómicos– exige sistemas de evaluación capaces de garantizar equidad sin perder rigor. No se trata solo de medir, sino de asegurar que la medición sea justa y sensible a contextos distintos.

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