La Federación abrirá una investigación por el presunto insulto racista a Kita, central japonés de la Real Sociedad B
La sanción al jugador del Castellón podría alcanzar hasta los diez partidos de suspensión, además de una multa económica que oscila entre los 602 y los 3.006 euros
Diario Vasco, , 08-03-2026El encuentro entre el Sanse y el Castellón, disputado este pasado sábado en Zubieta y que terminó con victoria txuri – urdin por 4 – 2, quedó … marcado por una polémica de carácter racista que ahora será analizada por los órganos disciplinarios del fútbol español. El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) abrirá un proceso de investigación tras la denuncia recogida en el acta arbitral sobre un presunto insulto dirigido al defensa japonés del filial blanquiazul, Kazunari Kita.
El incidente se produjo en el minuto 94 del encuentro. Según reflejó el árbitro del partido, Alonso de Ena Wolf, en el acta oficial, el jugador del Sanse informó al colegiado de que el defensa del Castellón, Alberto Jiménez, se había dirigido a él con la expresión ‘puto chino’. El colegiado activó en ese momento el protocolo antirracista, aunque también dejó constancia de que ningún miembro del equipo arbitral escuchó directamente el insulto.
El central de la Real Sociedad B Luken Beitia también se dirigió al árbitro durante la interrupción para indicar que había escuchado el comentario. El partido permaneció detenido durante varios minutos mientras el colegiado hablaba con los capitanes y miembros de los cuerpos técnicos para tratar de aclarar lo sucedido. Tras ese breve parón, el encuentro se reanudó y concluyó sin más incidentes.
A raíz de lo sucedido, el Comité de Disciplina de la RFEF seguirá el procedimiento habitual en este tipo de situaciones. El primer paso será la apertura de una información reservada, un proceso preliminar destinado a reunir todos los elementos posibles antes de decidir si se inicia un expediente disciplinario formal. Esta fase implica el nombramiento de un juez instructor, que será el encargado de recabar información y solicitar las versiones de las partes implicadas. Entre las actuaciones habituales se encuentran la petición de informes al árbitro, la recopilación de declaraciones de los jugadores implicados y el análisis de posibles pruebas audiovisuales.
En este caso concreto, el instructor podría requerir declaraciones tanto a Kazunari Kita como a Alberto Jiménez, además de solicitar testimonios adicionales a otros futbolistas presentes en la jugada. Asimismo, el propio colegiado Alonso de Ena Wolf podría ser citado para ampliar la información que ya figura en el acta del encuentro.
Una vez finalizada esta fase de recopilación de información, el instructor elaborará un informe con sus conclusiones. A partir de ese momento pueden darse varios escenarios. Si el órgano instructor considera que no existen pruebas suficientes para acreditar el insulto denunciado, el procedimiento podría cerrarse sin sanción y el caso quedaría archivado. En cambio, si se considera que hay indicios suficientes de que el comentario se produjo, el instructor trasladará la propuesta de sanción al jugador implicado para que pueda presentar alegaciones en su defensa. Tras estudiar dichas alegaciones, el expediente se elevará finalmente al Comité de Disciplina de la RFEF, que será el organismo encargado de dictar la resolución definitiva.
En caso de que los hechos se consideren probados, el jugador del Castellón podría enfrentarse a sanciones recogidas en el artículo 105 del Código Disciplinario, relativo a conductas contrarias al buen orden deportivo de carácter grave. Según esta normativa, la sanción podría alcanzar hasta diez partidos de suspensión, además de una multa económica que oscila entre los 602 y los 3.006 euros.
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