Entrevista a Abou Bassinga
«Yo me siento de Gran Canaria y mi agradecimiento siempre será eterno»
Fútbol · El joven de Costa de Marfil jugará este domingo en el Estadio defendiendo al Ceuta, donde está cedido. Vuelve a la que considera, y lo hará siempre, su casa. Su historia de superación es ejemplo de vida para todos
Canarias 7, , 05-03-2026Aboubacar Bassinga (Costa de Marfil, 2005) llegó a Gran Canaria siendo menor de edad. No lo hizo en la comodidad de un avión. Lo hizo en patera. Cuando tenía 14 años, se subió a un cayuco para huir de su país en busca de un lugar en paz y con oportunidades. Cruzó el Atlántico, arriesgando su propia vida, y atisbó la luz. Quería reunirse en Francia con su familia pero, en mitad de camino, en una isla a la que ya siempre le estará «agradecido», hizo realidad su sueño de ser futbolista.
La UD Las Palmas le captó para su cadena de filiales, donde hizo carrera hasta incluso poder debutar en Primera División de la mano de Pimienta en 2024 contra el Sevilla (2-2) en el Estadio de Gran Canaria. Ahora, cedido en el Ceuta tras su paso el curso pasado por el Mirandés, también a modo de préstamo, continúa con su crecimiento para tratar de hacerse un hueco en el futuro amarillo.
–¿Qué tal le va la vida en Ceuta?
–La verdad es que bien. Hace dos o tres semanas hubo peor tiempo con la borrasca, pero ya todo está bien por aquí de nuevo.
–Temporada para crecer como futbolista profesional. Estuvo fuera un tiempo por lesión, pero ya está entrando de nuevo en la rueda y sumando minutos en Segunda División.
–Tuve un momento complicado. Tenía unas molestias y debía tener cuidado para que no fuera a más. Paré. Y luego, a la vuelta, justamente, tras esa precaución, me dieron un golpe y me lesioné del tobillo. Estuve fuera desde noviembre hasta principios de enero. Después de eso sí he podido tener más continuidad para intentar aportar lo que puedo aportar. Pero muy bien la verdad.
–En pretemporada, en Marbella, jugó bastante como lateral izquierdo. Es más, participó en un amistoso, notó unas molestias, tuvo que ser sustituido y esa misma tarde se oficializó su salida como cedido al Ceuta. ¿Ya estaba hablado o surgió sobre la marcha?
–Yo lo sabía. Tenía la oferta del Ceuta sobre la mesa. Yen ese momento solo había un lateral izquierdo en el equipo —tan solo estaba Clemente y no se había fichado aún a Cristian—. Yo quería jugar, me daba igual dónde. Eso es lo que queremos todos. Traté de dar lo mejor de mí en esa posición que no es la mía, pero donde había entrenado durante casi todo el verano con el primer equipo. Jugando ese partido noté unas pequeñas molestias y como ya sabía que me iba a ir cedido no quise forzar nada. Por si iba a peor. Por si me quedaba sin poder salir cedido. Para mí era una gran oportunidad donde ir, crecer y aprender. Para prepararme para volver algún día a la UD.
–Salir y aprender para crecer.
–Claro, cada uno valora el nivel que puede llegar a tener. El club también pensaba lo mismo. Que tenía que salir cedido para llegar preparado para ayudar al equipo. Y, como jugador, uno quiere crecer. Jugar. De alguna forma nos viene bien. Estar sin jugar no es positivo. Mientras más preparado esté, mejor.
–No eligió mal. El Ceuta, que viene este domingo al Gran Canaria (13.00 horas), solo está un punto por debajo del equipo amarillo. Sexto contra séptimo clasificado.
–Es un equipo que acababa de subir, que empezamos perdiendo los tres primeros partidos y al que la gente daba por muerto. Pero esto es la Segunda División. Aquí pasan cosas que nunca te esperas. El trabajo es muy bueno, tenemos un muy buen entrenador, que quiere jugar y ganar de bonita forma. El objetivo era y sigue siendo la permanencia. Ya lo que hemos hecho hasta ahora es sorprendente. Nos ilusiona y nos empuja a seguir luchando. ¿Por qué no soñar con mejores cosas? Tenemos plantilla para ello y vamos a pelear por todo.
–Usted llegó en patera buscando una vida mejor. Pese a los discursos de odio, cargados de racismo, de partidos políticos como VOX, todos somos seres humanos. Da igual la raza, el color, la orientación sexual…
–He pasado por circunstancias racistas. Y seguirá pasando. Y si no es por racismo, será por otra cosa: gordofobia, machismo, xenofobia, homofobia… Siempre existirá esa gente. Pero hay mucha más gente que no es así. Y lo que pueda pensar esa gente de mi color de piel no me define a mí, les define a ellos. Yo no voy a ser peor persona por sus pensamientos. Hay cosas que uno no controla. Ojalá esa gente cambie, abra la mente, para que deje de hacer daño a otras personas. Pero eso, mi forma de verlo es clara:intento que no me afecte todo lo que yo no puedo controlar.
–A nivel emocional es una semana especial para usted. Vuelve a la que siempre será su casa. ¿Cómo están esos sentimientos?
–En la ida me tocó estar lesionado y fue una sensación rara. Pase lo que pase, yo sigo perteneciendo a la UD. Es mi equipo. Donde yo he crecido, donde me han hecho ser quien soy. Es difícil gestionar las emociones, pero tengo que intentar llevarlo bien. Para mí será un partido muy bonito, muy especial. Las Palmas me dio la oportunidad de ser futbolista profesional. Y yo quiero demostrar que esta cesión está sirviendo para algo. El domingo quiero demostrar lo que he aprendido y todo lo que quiero seguir mejorando. De alguna forma, tendré que ser profesional y apartar mis sentimientos, pero nunca voy a olvidar mis colores. Le deseo todo lo mejor a la UD. Ojalá pueda lograr el ascenso.
–Le escucho muy agradecido con la UD. Supongo que también una isla a la que llegó buscando una oportunidad y en la que ha encontrado su sitio.
–Mi agradecimiento siempre será eterno. Yo me siento de Gran Canaria por la gente que tengo, por la familia que he creado allí, tanto en el club como con la gente de la isla. Siempre me han demostrado ese cariño, esa cercanía. Esa alegría, ese estar para ti… Ayudarme a adaptarme a la cultura. Llega a un punto que, quieras o no, coges mucho cariño a la isla:por su gente, la afición, el club. Quisieron y me hicieron sentir como uno más. Pase lo que pase, terminaré viviendo en Gran Canaria. Yo me siento un canario más.
–¿Mantiene contacto con Luis García o con la gente del club?
–Estoy muy centrado en el Ceuta, pero he seguido hablando con miembros de la UD. Cuando vinieron a jugar aquí o por llamadas, sobre todo con gente de la directiva o con Tonono, que siempre ha estado muy pendiente. Esas ‘llamaditas’ te hacen sentir que no estás apartado, que siguen pendientes de ti.
–¿Cómo espera que le reciba la afición en Siete Palmas?
–Bonito. He vivido ese ambiente en el Estadio de Gran Canaria. Cuando debuté… (suspira). Creo que me recibirán muy bien, como siempre. Será un partido bonito para pasarlo bien todos.
–Todavía no ha marcado un gol en Segunda. Si mete, ¿lo celebrará?
–Nada, nada. Eso será imposible (ríe). Eso no se celebra.
–¿Y cómo está viendo a la UD en esa pelea por volver a Primera? ¿La ve logrando el ascenso?
–Yo creo que la Segunda División es la que es. Es una categoría donde puede ganar cualquiera. Da igual la plantilla. Puedes tener un equipazo armado para subir e ir a jugar contra el último, y perder. Al final habrá siempre rachas y malas rachas. Lo importante es cortar pronto las rachas y dinámicas negativas. Yo veo un gran grupo, una familia muy grande, muy unida. Y siendo así se puede conseguir cualquier objetivo que se proponga el club.
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