Abou Bassinga, la mente avanzada que llegó en patera a Gran Canaria: «Hablaba hasta del machismo»
Este domingo se enfrentará a la UD Las Palmas con el Ceuta, donde está cedido. Desde Rebumbio, el hogar de acogida en la isla donde creció, destacan los valores del marfileño
Canarias 7, , 04-03-2026Se subió a una patera confiando en que todo iba a salir bien. Solo. Pensando en estar cerca de su familia, que se encontraba en Francia. Tras varios días entre las olas del Atlántico, Aboubacar Bassinga (Costa de Marfil, 2005) llegó al sur de Gran Canaria. Escapó de África buscando una nueva oportunidad en una vida que le estaba golpeando. Y en la isla redonda la encontró. En el hogar Rebumbio, de la Fundación Diagrama, vivió, aprendió y creció. Estudió, se formó en hostelería y mostraba sus virtudes con la pelota en los pies. Al ser menor de edad —tenía solo 14 años en aquel entonces—, fue tutelado y, por casualidades del destino, entró en el radar de la UD Las Palmas.
Un taxista avisó a los captadores de talento del club que en un parque capitalino se reunían varios chicos a jugar, por aquel entonces las instalaciones deportivas estaban cerradas por imperativo sanitario, y que uno en concreto apuntaba maneras. Tonono y Suso Hernández se tomaron en serio la recomendación y acudieron a tomar nota en directo. Y el impacto fue inmediato.
Pero primero, Abou, como le llaman sus amigos, conoció a su ‘nueva familia’, la que hizo en el hogar de acogida donde fue creciendo mientras aprendía a hablar español. ‘Buba’, como con cariño le apoda un trabajador de Rebumbio que prefiere guardar anonimato, «llegó con la falta del idioma», pero «hablaba bien francés». Estudió hostelería. Se lo curró. «Y fue referente para los más ’chiquitillos’», refieren desde el hogar.
«Se adaptó. Los hogares son sitios normativos y los chicos vienen con los criterios hechos de casa», comentan desde un hogar donde le vieron empezar a hilar palabras en español y ayudaron en lo que pudieron.
Lo que más sorprendió a los educadores fue su alta visión del mundo y su mente abierta, tal vez algo avanzada para lo que es la cultura de Costa de Marfil, su país natal. «Siempre fue consciente de dónde estaba. Y tenía un pensamiento muy avanzado comparado con el resto de personas que nos han llegado de África», destaca este profesional.
«En todos estos años trabajando aquí, nunca me he encontrado con alguien africano que hablara sobre el machismo. En una charla nos planteó… ‘¿por qué yo, siendo niño, no puedo jugar con muñecas? ¿por qué eso está mal?’. Nos quedamos flipando. Al final, esa apertura de mente no es normal en la cultura africana», comenta sobre el tema.
Con mucho esfuerzo compatibilizó su sueño de entrenar y aprovechó la oportunidad con el programa UP2U de la magistrada Reyes Martel, que buscaba favorecer la inclusión social de los menores para que se integren a través de actividades deportivas.
Un sueño trabajado
Gracias también al programa social de la UD Las Palmas y a sus cualidades con el balón, llegó a la cadena de filiales del club amarillo. Nada más cumplir la mayoría de edad firmó contrato laboral y la propia Unión Deportiva le facilitó una residencia, que es un piso de la entidad. «Era un chico que siempre tuvo claro lo de la pelota. ¿Sabes eso de cuando escuchas a alguien decir, ’yo voy a ser futbolista? Pues ese era él», relatan con el orgullo y la satisfacción de quien se encuentra con un niño y se despide de un hombre ya hecho y derecho.
Después de convertirse en profesional la vida de Abou ha seguido igual. Con los pies en la tierra —o sobre el césped—, ha seguido manteniendo contacto con la gente que conoció en Gran Canaria. Y, desde el hogar donde creció, no dudan en recordar lo que hizo Bassinga con su primer sueldo de futbolista. «Cogió, nos llevó a todos, niños y educadores, a comer a Le Walo —un restaurante senegalés que se encuentra en Las Palmas de Gran Canaria—. Invitó él».
Ahora, Abou Bassinga afrontará un viaje especial. Vendrá a la isla redonda a jugar en el Estadio de Gran Canaria, y esta vez lo hará como rival de la UD Las Palmas (domingo, 13.00 horas) pese a pertenecer todavía al club. Defenderá al Ceuta, donde juega cedido hasta que concluya esta campaña. No podrá esconder su emoción. Ni su agradecimiento. Porque su nueva vida se abrió paso tras cruzar el Atlántico y dar con Gran Canaria.
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