La «inexplicable» mejoría en matemáticas del alumnado vasco más vulnerable
Los estudiantes de familias humildes, los extranjeros y los repetidores registran subidas nunca vistas, lo que desconcierta a los expertos
Diario Vasco, , 04-03-2026Los alumnos vascos han mejorado sus resultados académicos, según la última evaluación realizada por el Departamento de Educación en 2025 a más de 42.000 … estudiantes de 4º de Primaria y 2º de ESO. Se trata del primer repunte en casi una década y se dio en euskera, castellano y matemáticas. El caso de esta última competencia es especialmente llamativo, sobre todo en 2º de ESO. Entre 2023 y 2025, la proporción de estudiantes que se situaban en el nivel inicial –es decir, que tenían un conocimiento insuficiente de la materia– ha descendido de forma drástica, pasando del 18% al 7% y situando así a Euskadi dentro de los objetivos educativos de la OCDE, la única de las tres materias analizadas donde esto sucede.
Si se examina el detalle del informe publicado por Educación –que, a diferencia de otras ocasiones, no se ha presentado en rueda de prensa–, se observa que quienes más han avanzado son, curiosamente, quienes más difícil lo tienen: los estudiantes de origen extranjero, los del nivel socioeconómico más bajo y los repetidores. Una anomalía sin precedentes en la serie histórica, que arranca en 2009.
La subida es espectacular. En 2025, los extranjeros obtuvieron su mejor resultado histórico tras mejorar 15 puntos sobre una puntuación base de 250. Es casi el equivalente a adelantar un curso académico completo y supone más que triplicar el mejor dato registrado. Por comparar, los estudiantes autóctonos mejoraron sólo 3 puntos. Lo mismo sucede con el alumnado repetidor. El incremento en su caso fue de 20 puntos, lo que multiplica por cuatro el mejor registro. En cuanto al alumnado del estrato social más bajo, según la división establecida por Educación, la mejoría fue de 14 puntos; de nuevo, por encima de los mejores datos.
El fenómeno, además, se ha producido exclusivamente en la red pública, porque la concertada no ha variado su puntuación. Dentro de la pública, el 94% de los alumnos que participaron en la prueba están matriculados en modelo D, también los extranjeros. Su enorme mejoría, por tanto, se ha producido a pesar de la dificultad que puede suponer para ellos estudiar matemáticas en euskera.
El informe no apunta posibles razones que justifiquen semejante cambio porque el departamento lo desconoce. En una reciente comparecencia en el Parlamento para presentar un informe más amplio, la consejera, Begoña Pedrosa, dijo que «no tenemos un estudio cualitativo para saber por qué está sucediendo esto». Este periódico ha consultado a cuatro fuentes académicas y ninguna tiene una explicación.
«Es totalmente incomprensible», señala Francisco Luna, miembro del Consejo Escolar del Estado. Luna era director del Instituto de Evaluación e Investigación Educativa (ISEI – IVEI, el órgano encargado de realizar las pruebas), cuando se hizo la primera evaluación en 2009. «Siempre hemos tenido una media del 16% del alumnado en el nivel inicial en matemáticas. Y ahora pasamos de repente a un 7%. Es totalmente imposible, salvo que se hayan cambiado elementos de la evaluación como los ítems de anclaje o el punto de corte», señala. «Lo más sorprendente es que quienes más mejoran son los más vulnerables, con subidas de hasta 20 puntos. Eso es imposible, no se ha dado nunca», afirma.
Y más, añade, en un contexto en el que proliferan los problemas emocionales del alumnado (uno de cada cinco adolescentes confiesa sentir ansiedad al menos una vez por semana), aumenta la complejidad (los extranjeros son casi el 18% de los alumnos de 2º de ESO y las necesidades educativas especiales se han disparado), la motivación del profesorado ha mermado (menos de la mitad afirman estar ilusionados con su trabajo), hay una crisis de vivienda que afecta más a las clases sociales más bajas… A ello se suma que, desde la última edición del informe, la educación vasca ha vivido dos grandes huelgas, una en la red concertada en 2024 y otra en la pública en 2025.
El experto también se muestra sorprendido por la mejoría en euskera. «Lo normal es que haya diferencias de 3 o 4 puntos entre ediciones. Ahora, de pronto, hay subidas de más de 10 puntos», dice. El incremento, además, se da en los alumnos de la concertada y la pública; el modelo A/B y el D; los repetidores y los no repetidores; y los autóctonos y los inmigrantes. Todos suben prácticamente lo mismo, unos 10 puntos. «Es increíble e inexplicable, no hay ninguna circunstancia que mejore el sistema de esta manera, y menos con un 42% de alumnos en un nivel inicial de euskera».
«Me alegro por los resultados, pero no me cuadran», coincide Lucas Gortazar, director de Educación en EsadeEcPol e investigador con amplia experiencia internacional en materia de evaluación educativa. Respecto a la mejora en matemáticas del alumnado más vulnerable dice lo siguiente: «no es plausible a nivel estadístico en una escala de 250 puntos. Es inverosímil, un comportamiento anómalo. Igual se ha roto la serie. Sólo hay dos opciones: o se ha producido un milagro, o se han alterado elementos de la prueba».
La única diferencia reseñable entre 2023 y 2025 en matemáticas fue que el departamento puso en marcha el programa ‘Indartuz’ de refuerzo para alumnos de 3º y 4º de Primaria y de 1º y 2º de ESO. Sin embargo, la iniciativa se activó en febrero y la prueba se realizó en marzo, apenas un mes después.
Luis Lizasoain, exprofesor de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación en la UPV/EHU y colaborador del ISEI – IVEI, reconoce que la mejoría «es muy notable». Está elaborando un estudio para profundizar acerca de las causas, aunque por el momento no tiene ninguna «hipótesis o evidencia» que la explique. Pero sí apunta a un cambio de mentalidad en el profesorado como posible razón.
«La presencia de inmigrantes es una realidad que ha venido para quedarse. La gente empieza a ser consciente de que hay alumnos que necesitan un refuerzo adicional, que el café para todos no sirve», sostiene. Incluye en este esfuerzo a profesores, servicios de apoyo y berritzegunes. También considera que los programas de apoyo puestos en marcha en los últimos años, diferentes a ‘Indartuz’, «están empezando a dar su fruto». A ello suma los importantes esfuerzos que se están realizando en materia lingüística, lo que sin duda tiene su reflejo en matemáticas porque «entender la lengua en la que se formula un problema es crucial».
Jasone Cenoz, catedrática de la UPV/EHU, experta en la educación en contextos multilingües y miembro del grupo de expertos que asesora al departamento en materia de evaluación educativa también dice no tener «ninguna teoría» para explicar el fenómeno. Habrá que esperar a septiembre para conocer si la mejoría detectada por el departamento se refleja también en el informe PISA.
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