Masih Alinejad, disidente iraní en el exilio: "Los iraníes temen que Trump siga el escenario venezolano"
Es una de las voces más visibles contra el régimen de Irán, sobre todo por su campaña contra la imposición del velo obligatorio y por denunciar la represión política
El Mundo, , 04-03-2026Masih Alinejad es una activista iraní exiliada en EEUU y una de las voces más visibles contra el régimen de Irán, sobre todo por su campaña contra la imposición del velo obligatorio y por denunciar la represión política. Vive fuera de Irán desde 2009, tras la oleada represiva posterior a las protestas de aquel año. Su activismo la ha colocado desde hace tiempo en el punto de mira del aparato de inteligencia y seguridad iraní. A pesar de los intentos de asesinato y secuestro que ha sufrido, Alinejad ha impulsado plataformas de coordinación entre disidentes de regímenes autoritarios y es cofundadora del World Liberty Congress junto al ruso Garry Kasparov y el venezolano Leopoldo López.
¿Cuál es su mayor esperanza y su mayor temor sobre lo que pueda ocurrir a continuación en Irán?
La mayor esperanza es la misma que la de millones de iraníes. Los iraníes están experimentando dolor y, al mismo tiempo, esperanza. Dolor porque han sufrido una masacre: 40.000 personas han muerto, muchas están en prisión ahora mismo. Así que todo viene acompañado de dolor. Hay una esperanza de que la gente pueda pasar de esta dictadura a un gobierno que represente a la nación, que puedan tener una democracia secular, tener libertad de expresión, libertad de religión, libertad de creencias, libertad de movimiento, libertad de elegir su propio código de vestimenta sin que nos maten un montón de policías de la moral en la calle diciéndote que te cubras el pelo. Libertad de bailar, libertad de tener una vida normal. Caminar por la calle, hombres y mujeres cogidos de la mano y llevando el vestido que quieran sin morir ni recibir latigazos. Queremos eliminar las leyes de la Sharía, separar la religión de la política del Estado. Este es el sueño de millones de personas: de que algún día si no creen en su próximo gobierno, puedan ser libres para salir a la calle y protestar sin que les disparen. Los iraníes realmente temen que el presidente Trump siga el escenario venezolano. Irán es diferente de Venezuela porque, especialmente ahora mismo, no tenemos medios ni líderes dentro del país. Este es el miedo de los iraníes: creen que si eligen a uno de los próximos hombres fuertes de los Guardianes de la Revolución para reemplazar a Ali Jameneí, será un desastre. Porque el pueblo de Irán quedará tras este ataque bajo el control de un miembro de la Guardia Revolucionaria que se vengará de su propio pueblo.
¿Quién controla de verdad ahora mismo las instituciones: los órganos religiosos o el aparato de seguridad?
Desafortunadamente, ahora mismo tenemos de nuevo a algunos miembros de la Guardia Revolucionaria y algunos de los llamados “reformistas”. Y parte de la reforma es que ahora ellos están al mando.
¿Qué haría que una transición fuera legítima: una vía constitucional, una autoridad interina negociada o un mandato popular?
Una transición real significa que necesitamos reunir a todos los diferentes grupos políticos. Necesitamos que Estados Unidos, Europa y los líderes de los países árabes se sienten juntos, celebren una conferencia de paz y estén preparados para la transición de la República Islámica a la democracia, incluyendo a todos los grupos de oposición respetando la diversidad de la sociedad iraní. Y así podremos deshacernos de la República Islámica y tener un gobierno estable.
¿Cuáles son los puntos no negociables para las mujeres iraníes ante cualquier transición?
Cuando se trata de negociar con la República Islámica, tenemos un dicho famoso: las mujeres iraníes nunca suplican al régimen por sus derechos. Así que no negociamos sobre nuestro cuerpo, nuestro estilo de vida, nuestra participación política, ni sobre nuestra existencia bajo la República Islámica. Desde los siete años, si no te cubres y no sigues la ley Sharía no podrás estudiar ni conseguir un trabajo. Están usando inteligencia artificial como arma para recopilar todos los datos e información de mujeres iraníes que publican sus fotos en internet sin velo: confiscan los coches, ejerciendo mucha presión económica sobre las mujeres. Pero las mujeres no se rinden. Decimos no a la religión obligatoria. Y por eso a veces me frustro cuando veo que el alto representante del Parlamento Europeo, las feministas globales y otros políticos negocian con este régimen bárbaro. No sólo negocian, sino que se inclinan ante nuestros opresores. Cuando van a mi país, llevan hiyab obligatorio y dicen que lo llevamos porque queremos respetar nuestra cultura.
¿Qué le parece la actitud del gobierno español tras el bombardeo por parte de EEUU?
Creo firmemente en que la historia juzgará al primer ministro de España. En un momento en que los iraníes afrontan una masacre y piden ayuda desde dentro de Irán a Estados Unidos y los países democráticos para que cumplan con su deber y tomen medidas contra los asesinos… De repente vemos a personas como el primer ministro de España o algunos [políticos] del partido Demócrata en Estados Unidos, eligiendo ponerse del lado de nuestros asesinos y condenando las acciones militares dirigidas, estratégicas y calculadas contra ellos. Salen diciendo que esto es una guerra, que esto es violar las leyes internacionales. Es una vergüenza que los líderes de las democracias den por sentada la libertad, pero no entiendan que tienen que estar del lado correcto de la historia y apoyar al pueblo iraní que no tiene la misma libertad para salir a las calles. Para mí esto se llama apaciguamiento y el apaciguamiento no detendrá la guerra. Hablamos del mismo régimen [iraní] que ha estado enviando a sus asesinos a Europa, a España. Uno de los políticos españoles [Alejo Vidal-Quadras] fue objetivo de un complot para asesinarlo en suelo español. Y es impactante que el presidente del Gobierno español, en este momento crucial, adopte una postura históricamente vergonzosa para apoyar y simpatizar con la República Islámica.
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