Relevo en la Alcaldía: Cuatro meses de reuniones, anuncios y fotos

Jon Insausti ha puesto el foco en la vivienda y la seguridad como grandes ejes de su mandato y se ha prodigado en actos públicos para darse a conocer a los donostiarras

Diario Vasco, Jorge F. Mendiola, 02-03-2026

Han transcurrido cuatro meses desde que Jon Insausti accedió a la Alcaldía de Donostia y en este tiempo ha demostrado dos cosas: una forma diferente … y personal de hacer y contar las cosas y un deseo por darse a conocer ante la ciudadanía que le ha llevado a multiplicar su aparición en actos, reuniones, fiestas populares, medios de comunicación y redes sociales.

La vivienda y la seguridad son, por encabezar la lista de preocupaciones de la ciudadanía, los asuntos a los que ha dedicado mayores esfuerzos, sin desatender otros como la ayuda a los más vulnerables, la resolución del futuro de San Bartolomé, la ampliación de la estación de autobuses o la cubrición del Topo en Errondo. «No he perdido ni un minuto», asegura.

El delfín de Eneko Goia, con el que cortó el cordón umbilical nada más tomar posesión del cargo para marcar su propio camino y estilo, se ha esforzado por conectar con los jóvenes y da una importancia vital a la imagen. Sus asesores no dejan detalle al azar y cuidan desde la iluminación de la sala de prensa hasta las fotos y vídeos que se publican en Instagram, TikTok y Facebook, realizados por un equipo de comunicación renovado, reforzado y reorientado hacia las nuevas formas de hacer y transmitir en política.

Mensaje cortos, directos y fáciles de digerir –se estrenó con un «Donostia para los donostiarras» que sobrevuela todas las decisiones–, frases repetidas hasta convertirse en eslóganes y ‘reels’ cinematográficos han conseguido que sean ya pocos los ciudadanos que desconocen quién es, cómo es y qué piensa su nuevo alcalde.

La salida de Goia obligó a introducir cambios en las filas del PNV dentro del gobierno municipal. Idoia Gracia entró como nueva edil de Barrios y Participación, Ana lópez asumió Cultura y Olatz Yarza sumó Turismo a la cartera de Movilidad que ya ostentaba, además de ascender a primera teniente de alcalde. Este último movimiento fue el más significativo, pues suponía la pérdida de peso de Nekane Arzallus –durante unos días alcaldesa accidental– en favor de Yarza, quien estuvo en algunas quinielas como posible candidata a sustituir al anterior alcalde. En cualquier caso, el liderazgo informativo lo ha asumido Insausti, guiado por su actual jefe de Gabinete, y los demás delegados del grupo jeltzale están en un segundo plano.

Desde sus primeras intervenciones, el alcalde ha señalado la emergencia habitacional como una de sus grandes prioridades. Su predisposición a tejer alianzas con el Gobierno Vasco ha marcado la política municipal en estos cuatro meses de mandato y esta premisa se ha hecho efectiva con la cesión gratuita, por primera vez en más de una década, de dos parcelas propiedad del Ayuntamiento –en Riberas de Loiola y Morlans– para la construcción de alojamientos dotacionales.

«Cuatro manos trabajan más que dos», ha repetido en varias ocasiones el regidor donostiarra en alusión a su voluntad de coordinarse con el Departamento de Vivienda que encabeza Denis Itxaso en la búsqueda de soluciones al principal problema de la ciudad.

Otra parcela de Riberas, la ubicada entre la iglesia Iesu y las vías del tren, ha sido causa de un desencuentro entre ambas instituciones. Insausti recibió al lehendakari, Imanol Pradales, en ese solar para anunciar la creación de 400 nuevos apartamentos para mayores y jóvenes, cifra que días después el propio Itxaso rebajó a 200 en virtud de un proyecto en el que su departamento llevaba casi un año trabajando.

Lejos de caer en el rifirrafe dialéctico con el consejero socialista, Insausti mantuvo su talante conciliador y expresó su voluntad de «buscar acuerdos» y alejar el «ruido político» de las grandes decisiones que marcarán la legislatura. En el Pleno del jueves el tema volvió a salir y el debate se embarró con críticas, acusaciones y advertencias cruzadas, aunque en ese punto de la sesión –y en otros polémicos del orden del día– delegó la palabra en sus ediles.

La publicación del origen de los detenidos, medida que el alcalde ha adoptado pese al rechazo de todos los partidos excepto el PP, ha sido otro de los motivos de disensión entre el PNV y su socio en la coalición que gobierna la ciudad, que lo considera un «grave error».

«La ciudadanía me pide mejorar la seguridad en Donostia y yo no voy a parar hasta lograrlo», subraya el primer edil cuando surge este tema. Entre sus argumentos, esgrime que conocer de dónde proceden los delincuentes «contribuye a combatir estigmas y discursos populistas» y recuerda que este dato es solo uno de los muchos que contribuyen a trazar perfiles y combatir la inseguridad. «La sociedad es mayor de edad, sabe sacar sus conclusiones y la transparencia nunca ha sido mala para hacer política», ha apuntado para justificar una decisión en la que no le secundan el resto de capitales vascas.

El anuncio de la primera comisaría mixta de Ertzaintza y Guardia Municipal en Atotxa a final de año, el acceso al registro SIRAJ de multirreincidentes y la contundencia con la que se refiere a los extranjeros que delinquen –«tienen dos opciones: cárcel o expulsión»– son otros de los hitos de Insausti en esta materia.

El desalojo de edificios okupados en Martutene y Herrera ha puesto al Ayuntamiento ante la tesitura de cómo abordar un problema que va a ir en aumento y no desaparece por meterlo debajo de la alfombra. La decisión ha sido impulsar el programa Aukerak, un modelo de acogida e inserción sociolaboral para personas en situación de calle cuyos beneficiarios –jóvenes migrantes en su mayoría– tienen «derechos y deberes».

El albergue La Sirena de Ondarreta, donde fueron realojados de manera provisional medio centenar de okupas, ha sido reconvertido en un centro permanente adscrito a la Concejalía de Acción Social en el que los usuarios pernoctan, desayunan y cenan a cambio de comprometerse a seguir un itinerario formativo que les permita integrarse y tener un proyecto de vida digno. «Es un modelo humanista y exigente», reitera Insausti cuando le preguntan, lo que significa que quienes no cumplan su parte y se comporten de manera indebida dentro o fuera de La Sirena quedarán excluidos del programa.

Insausti fue delegado del ramo antes que alcalde y la gestión del destino es otra de sus prioridades. Desde la próxima aplicación de la tasa turística hasta la limitación de grupos guiados, muchas de las medidas adoptadas en los últimos tiempos llevan su sello. Ahora ha anunciado que la estación de autobuses se ampliará y contará con tornos de acceso, toda vez que al cumplirse una década de su inauguración se ha quedado pequeña, es incómoda y, sobre todo por las noches, se ha convertido en un foco de inseguridad.

Lo cierto es que Goia, antes de dejar la Alcaldía, ya hizo la misma promesa y apuntó a un local situado al otro lado del pasadizo de Egia como posible reubicación de la cafetería, lo que permitiría ganar metros para acondicionar una sala de espera.

La solución pasaría por aprovechar uno de los espacios generados en la construcción de la estación del TAV, por lo que habrá que trabajar de la mano de Adif y el Gobierno Vasco y ver cómo salvar la diferencia de cota entre ambas infraestructuras.

El PNV quiso adelantarse a la presentación de los 200 alojamientos dotacionales del socialista Denis Itxaso y la foto con Pradales en Riberas de Loiola provocó el primer choque entre los socios de la coalición. Insausti y su delegada de Urbanismo mantienen que se podrían edificar hasta 400, aunque ello supondría construir torres o reducir los espacios que el proyecto del Departamento de Vivienda prevé destinar a los equipamientos públicos que demandan los vecinos del barrio.

Insausti ha heredado un problema en San Bartolomé y en vez de esperar a negociar una solución con los promotores del centro comercial y parking que ya no se realizará ha optado por dar el primer paso e iniciar los trámites para modificar el PGOU y poder destinar la parcela a zona verde. El PSE le advierte de que no podrá compensar a los inversores privados con dinero público, por lo que el caso terminará en los tribunales si no hay acuerdo.

Jon Insausti ha puesto el foco en la seguridad como una prioridad absoluta y ha empezado a hacer públicos los lugares de origen de los detenidos por la Guardia Municipal. Ni el PSE ni el resto de grupos municipales –excepto el PP– apoyan esta medida, pero el alcalde se mantiene firme en su decisión, contraria a la que defendía en 2025. Incluso el Pleno le ha instado a dejar de ofrecer esta información a la ciudadanía, pero al no considerarla una resolución vinculante no la atenderá.

Tres días antes de la manifestación que este sábado recorrió las calles de Amara Berri, el alcalde citó a los medios en la plaza Portutxo para informar del encargo de un anteproyecto para cubrir las vías del Topo en el paseo de Errondo. En el Pleno de junio, el PNV votó a favor de que fuera ETS el que ejecutara y costeara la obra, pero ahora Insausti ha cogido el timón y, como reclamaba entonces el PSE, el Ayuntamiento liderará el proyecto y negociará su financiación con el Gobierno Vasco.

Días después de la visita de la consejera de Movilidad Sostenible, la socialista Susana García Chueca, a la estación de autobuses con motivo del décimo aniversario de su inauguración, Insausti convocó por sorpresa a los medios en domingo para anunciar que el Ayuntamiento presentará «antes de verano» un proyecto de ampliación a Adif y al Gobierno Vasco para poder ganar espacios en la nueva terminal del TAV en Atotxa. Además, el alcalde informó de que se colocarán tornos para aumentar la seguridad, de modo que solo los viajeros con billete podrán acceder a las áreas restringidas.

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