La baja captación de alumnos extranjeros limita a las empresas vascas en la atracción de talento
Las autorizaciones de estancia por estudios crecen un 40% desde 2014, menos de la mitad de lo que lo han hecho en España
Diario Vasco, , 01-03-2026La baja natalidad, el envejecimiento de la población y las jubilaciones masivas que se avecinan han convertido el reto demográfico en uno de los problemas … más acuciantes de Euskadi de cara al futuro. Una cuestión sobre la que, en los últimos tiempos, han puesto el foco diversos agentes como el Gobierno Vasco, Confebask, clústeres industriales, universidades, diputaciones forales o el Instituto Vasco de la Competitividad (Orkestra). Todas estas instituciones coinciden en que atraer estudiantes extranjeros no es solamente ya una cuestión de internacionalización educativa, sino una necesidad para poder cubrir vacantes y sobrevivir cuando el invierno demográfico deje tras de sí sus peores coletazos. Si la atracción de talento se ha convertido en algo vital para las empresas vascas, ésta es una de las mejores vías para ello.
Y es que a raíz del nuevo Reglamento de Extranjería que entró en vigor en mayo, las autorizaciones de estancia por estudios –permisos para ciudadanos no comunitarios que permiten residir más de 90 días para cursar estudios, investigaciones, formación o prácticas en centros autorizados– se han convertido en una de las fórmulas más eficientes para dar una salida laboral a los estudiantes foráneos. La norma incluye novedades como el permiso para trabajar un máximo de 30 horas semanales mientras se estudia, aunque la figura más novedosa es que se puede cambiar la estancia por estudios a residencia y trabajo directamente, sin tener que volver al país de origen.
En este escenario, los datos muestran con crudeza que Euskadi se queda atrás a la hora de atraer alumnos. Según las estadísticas del Observatorio Permanente de la Inmigración (OPI), en 2024 se autorizó mediante esta vía la estancia de 2.108 estudiantes, lo que supone un incremento del 40% respecto a los registros de 2014. Si bien parece un avance considerable, que lo es, lo cierto es que Euskadi sale perdiendo por un amplio margen frente a otras comunidades autçonomas.
En este periodo, las autorizaciones han crecido un 93% en España, con autonomías que han dado un importante salto como la Comunidad Valenciana (202,3%), Cantabria (200,7%), Murcia (147,5%), Castilla La Mancha (147%) o Andalucía (128,1%). Mientras, Madrid (99,9%) y Cataluña (75,4%) siguen exhibiendo su atractivo. Más preocupante es el análisis que deja Euskadi, cuyo avance solo supera al registrado en Extremadura (35,2%), Canarias (34,9%) y Asturias (29,2%).
¿Por qué se sitúa Euskadi en el furgón de cola? Para Guillermo Dorronsoro, profesor de la Deusto Business School, la razón principal es que simplemente «no nos hemos puesto a ello». Mientras ciudades como Madrid o Barcelona «no han tenido que hacer grandes esfuerzos para atraer talento», señala, otras comunidades o universidades «como la de Navarra sí que se han puesto y lo han conseguido». Y es que durante muchos años,, «Euskadi no ha tenido la necesidad de atraer talento porque la ola demográfica venía siendo buena».
Sin embargo, advierte, el escenario está cambiando. «Estamos viendo las orejas al lobo con el cierre de colegios por la falta de alumnos y en unos años este problema se extenderá a las universidades». La solución pasa por «diseñar una estrategia unificada» entre Gobierno Vasco, universidades y FP y «competir con una marca unificada», ya que «no tiene sentido ir a competir internacionalmente con siete u ocho marcas cuando los demás lo hacen con una sola».
Desde el foro empresarial Zedarriak también coinciden en este problema, aunque no es el único. En un informe reciente advierten de la importancia de la oferta formativa en inglés como palanca para reforzar la proyección internacional. Y pese a que en los últimos tiempos «las universidades han ampliado la oferta de programas», todavía «es preciso incrementar titulaciones en este idioma, vinculadas a sectores estratégicos del territorio y ofrecer prácticas obligatorias en empresas». Desde Bizkaia Talent, la asociación impulsada por la Diputación para atraer y retener alumnos de alta cualificación, subrayan también la disponibilidad de programas formativos en inglés, «especialmente en los ámbitos STEM» (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), como uno de los factores «más determinantes».
Con todo, resaltan que en un momento en el que los estudiantes internacionales «valoran especialmente los destinos que ofrecen oportunidades reales de empleo tras acabar sus estudios», es necesario «un tejido industrial sólido y diversificado, alta demanda de talento cualificado y bajos niveles de desempleo en perfiles técnicos». Según indican, la posibilidad de desarrollar una carrera profesional es un «factor diferencial clave» frente a otros destinos.
El último Informe de Competitividad del País Vasco de Orkestra apunta que la transición demográfica está generando demanda de nuevos tipos de capacidades y conocimiento en el tejido industrial que «no siempre se está cubriendo». Señalan también que «hay importantes desajustes entre las capacidades de las personas extranjeras que viven en Euskadi y sus puestos de trabajo», ya que solo el 42,7% de los extranjeros con estudios universitarios desempeñan ocupaciones ajustadas a su nivel educativo.
Aunque Euskadi cuenta con «importantes palancas» para la atracción como «su posición estratégica en el suroeste de Europa, su nivel de bienestar o su tejido tecnológico», apuntan que al mismo tiempo «persisten retos estructurales como el coste y la disponibilidad de la vivienda». El estudio aporta datos que ayudan a entender el problema: la proporción de alumnos extranjeros en las universidades vascas es del 6,8%, cuando en España llega al 10,5%. No es así en la FP, donde el porcentaje llega al 12,1% en el País Vasco, tres puntos por encima de la media nacional.
Uno de los responsables del estudio, el investigador James Wilson, asegura que es en este segmento donde «tenemos una ventaja competitiva». Lo importante, señala, es «potenciar el arraigo» y para ello considera crucial apostar por la FP Dual, «una de las principales palancas para reforzar la conexión entre el sistema educativo y las empresas».
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