CiudadanosBetania Mendoza y Gabily Anadón

«Hay que practicar la posibilidad de estar con otros y pensarse juntos»

El arte como herramienta de inclusión social para migrantes

Diario Vasco, Elena Viñas, 25-02-2026

Nacieron en la provincia argentina de Misiones, pero el destino las ha llevado a reencontrarse en Donostia. Betania está al frente de la asociación Entre … Orillas. Gabily es bailarina, coreógrafa y gestora cultural. Juntas impulsan ‘El Acuerdo’, un proyecto seleccionado por Tabakalera que propone desarrollar un proceso creativo con mujeres migrantes.

– ¿Qué es ‘El Acuerdo’?

– Es un programa de mediación artística para mujeres migrantes. En realidad, nació hace años en Misiones, concretamente en el festival ‘Movimiento en foco’. Concebimos ‘El Acuerdo’ como una mirada metafórica, como puente, como una herramienta a crearse. Eso posibilita el trabajo de una persona con la otredad y consigo misma. Presentamos este proyecto, que ha tomado diferentes formas, en Brasil, Paraguay…

– Así que nació fuera de aquí.

– Eso es, pero esta es la primera vez que el proyecto se adecúa a un perfil concreto, el de mujeres migrantes. Es el sello que le da Entre Orillas porque lleva bastantes años trabajando con ellas.

– Tengo entendido que, en ese proceso, utilizan como herramientas el cuerpo, la memoria y la imaginación. Pero ¿qué se encuentran quienes vienen a unirse a ‘El Acuerdo’?

– La mayoría de las mujeres viene preguntándose qué es esto y con una idea de lo que creen que es, pero no es nada de lo que imaginan. Les sorprende mucho lo que viven en los encuentros. Se topan con experiencias que preparamos entre las dos con mucho detalle. Intentamos que hagan un recorrido personal y grupal de transformación. Básicamente, lo que nos interesa es generarles un lugar seguro donde puedan desarrollar la transformación propia y grupal.

– ¿Cómo es ese proceso de transformación?

– Se trata de un proceso creativo, en el que utilizamos herramientas relacionadas con el arte y la expresión. Las pensamos para que las mujeres encuentren un discurso interno: cómo se sienten, qué necesidades tienen… A partir de pequeños detonantes, se piensan situaciones individuales y colectivas. Nos interesa desarrollar una visión autocrítica que nos permita hacer reflexiones. Es un hecho político en sí, una construcción cívica. Intentamos no trabajar desde el trauma, sino sobre la potencia de ellas porque tienen gran fortaleza.

– ¿A qué perfil responden las mujeres que ya se han unido a este proyecto?

– Hasta ahora han venido muchas centroamericanas, además de colombianas y argentinas. También mujeres de aquí. Es importante que ellas se sumen para que alcancemos ese acuerdo. Todas somos mujeres que vivimos en una sociedad patriarcal. Lo bonito del proyecto es que las mujeres que han ido viniendo han traído a otras. Eso quiere decir que el trabajo está funcionando y se pueden apropiar de él. También pueden incorporarse escribiendo un email a elacuerdoinfo@gmail.com. Hemos comenzado en Tabakalera y ya hemos creado otro grupo más en Trintxerpe con ayuda del departamento de Igualdad del Ayuntamiento de Pasaia. En algún momento cruzaremos todas las grupalidades y pensaremos en qué formato se puede anclar.

– ¿Y cómo planean presentar el proyecto cuando pongan punto final al trabajo?

– ‘El Acuerdo’ es un proceso creativo en el que todas elegiremos en qué forma queremos compartir con otros el proceso de transformación llevado a cabo.

– Así que su proyecto es algo muy vivo.

– ¡Sí, lo es! Hay que practicar la posibilidad de estar con otros y pensarse juntos, respetando el espacio de los demás. No hay nada más regenerativo que compartir la potencia. Es una acción humanizante muy sensible.

– ¿Qué papel juegan ustedes en ‘El Acuerdo’?

– Estamos todo el tiempo pensando en su resguardo, el cuidado, el afecto… Tratamos de no imponer ni acelerar nada. Respetamos el tiempo para que el grupo vaya consolidándose y camine por un lugar seguro.

– ¿En qué se traducen las sesiones que celebran en Tabakalera?

– Preparamos cada encuentro muy detalladamente en términos metodológicos y conceptuales, pensando en los objetivos que queremos lograr. Trabajamos con la escritura, la ilustración, el movimiento, pautas de improvisación, etc.

– Cuénteme algún ejercicio que hayan desarrollado.

– Por ejemplo, en el último encuentro en Tabakalera trabajamos la niña de cada una. Con varios textos que fuimos leyendo y que despertaron su imaginario, les propusimos que escribieran de forma libre sobre su niña.

– ¿Y qué ocurrió?

– Un montón de cosas. Repartimos muchos pañuelos. Todo lo que escribieron se pasó, a continuación, al cuerpo. Utilizamos cintas para trazar el recorrido que habían hecho hasta hoy. Fue muy potente. En el próximo encuentro abordaremos la migración a través de la cartografía.

– ¿Cuándo será?

– El 7 de marzo. Nos reunimos sábados alternos, de 17.00 a 19.00 horas, en la sala Plató de Tabakalera.

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