Macron anuncia una «revisión exhaustiva» de todos los grupos de «acción violenta» en Francia
El Ministerio del Interior blinda Lyon y Rennes ante los homenajes de la ultraderecha al joven asesinado Quentin Deranque y las contramanifestaciones organizadas por los antifascistas
Diario Vasco, , 21-02-2026El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha hecho un llamamiento a la «calma» ante las manifestaciones de carácter ultra convocadas este sábado en Lyon, Rennes … y otras ciudades galas por la reciente muerte del joven Quentin Deranque. Las concentraciones han obligado a realizar un fuerte despliegue policial y al establecimiento de cordones de seguridad para separar los homenajes de las protestas antifascistas organizadas a la misma hora en los mismos lugares. En Rennes, los actos han comenzado poco antes de mediodía y la mayor reunión se prevé esta tarde en Lyon, donde tuvo lugar el asesinato de Deranque, estudiante de 23 años, hace poco más de una semana.
El homenaje al joven militante de extrema derecha, víctima de una paliza de miembros de un grupo antifacista posteriormente identificados, se ha convertido en un punto de inflexión en la política nacional. Tanto la ultraconservadora Agrupación Nacional como la izquierdista La Francia Insumisa han rechazado los actos y pedido a sus cargos y simpatizantes que no acudan a los homenajes ni a las posibles contramanifestaciones planeadas a través de las redes sociales. Macron, mientras tanto, ha anunciado una reunión con su gabinete a principios de la semana entrante para efectuar una «revisión» de todos los «grupos de acción violenta» que operan en Francia, incluidos los movimientos vinculados con formaciones políticas «sean cuales sean».
Lyon ha amanecido este sábado bajo un fuerte blindaje policial. El Ministerio del Interior ha desplegado dos escuadrones de la Gendarmería y cuatro compañías republicanas de seguridad, las unidades de élite de la Policía Nacional especializadas en violencia urbana y el control de disturbios públicos. También se han dispuesto patrullas fluviales y agentes locales. En total, medio millar de profesionales de las fuerzas de seguridad vigilarán los puntos neurálgicos de la ciudad.
Un grupo ultracatólico y otros movimientos de derecha radical figuran detrás de las convocatorias, que esperan reunir a entre 2.000 y 5.000 simpatizantes. En Rennes, han sido convocadas otras dos manifestaciones, una de las cuales ha dado ya inicio con la presencia de referentes ultra en las redes sociales. Este tradicional bastión de la izquierda se encuentra vigilado por 130 agentes y una división de drones de la Policía, que ha establecido un amplio perímetro alrededor de la plaza de La República para separar la movilización ultra de la convocada por los antifascistas.
La decisión del Ministerio del Interior y de la Prefectura de Ille – et – Vilaine, a la que pertenece Rennes, de autorizar los homenajes ha provocado grandes muestras de rechazo, especialmente en el bloque de izquierdas, ante el temor a que se produzcan auténticas batallas campales. Tanto el alcalde de Lyon como su homóloga en Rennes han lamentado «profundamente» el permiso concedido a unas concentraciomes que pueden degenerar en «desórdenes públicos». «Nuestro país necesita responsabilidad y calma, no provocaciones susceptibles de generar más violencia, que no tiene ni tendrá cabida nunca en una democracia», ha dicho la alcaldesa socialista de Rennes, Nathalie Appéré.
«El Gobierno, obviamente, está muy atento para que todo salga lo mejor posible «, ha declarado por su parte el presidente frances, que este sábado ha inaugurado el Salón Internacional de Agricultura de París. Macron ha señalado que el país pasa por un «momento de reflexión y de respeto por nuestro joven compatriota asesinado, por su familia y por sus seres queridos«, al que debe continuar »un momento de exigencia de responsabilidad «. En ese sentido, ha confirmado que esta próxima semana convocará al primer ministro y otros miembros de su Gobierno, además de los responsables de la seguridad nacional, para emprender «una revisión exhaustiva» de los movimientos radicales y violentos existentes en el país, algunos de los cuales son herederos de grupos ilegalizados en el pasado.
«Todos deben asumir su responsabilidad. En la República, ninguna violencia es legítima. En la República, solo las fuerzas republicanas pueden actuar para proteger el orden republicano. No hay cabida para las milicias, vengan de donde vengan», ha declarado el jefe del Ejecutivo, que ha mostrado su intención de «ser absolutamente inflexible». El país vecino sufre, a un año de las elecciones presidenciales, un proceso galopante de polarización política que se ha trasladado a la calle con un aumento de los grupúsculos de extrema derecha e izquierda; de militancias fascistas y antifascistas que encuentran su máxima expresión en los enfrentamientos callejeros.
Entre los primeros destacan movimientos fuertes como Bastion Social y Némesis. Este último, que se autodefine como una asociación para proteger a las mujeres frente a la «amenaza» de los inmigrantes, organizó el 12 de febrero el boicot a una conferencia en Lyon de la eurodiputada de La Francia Insumisa Rima Hassan, que desembocó en los incidentes donde fue golpeado hasta la muerte Quentin Deranque. El estudiante falleció de un traumatismo craneoencefálico después de ser acorralado y recibir numerosas patadas en la cabeza. Su asesinato se ha saldado hasta ahora con once implicados y la detención de siete personas vinculadas a La Joven Guardia, un colectivo ilegalizado en 2025 que fue confundado en 2018 por un diputado de la Francia Insumisa.
En Rennes, por otro lado, se teme la llegada de activistas de Black Blocs, un grupo de extrema izquierda cuyos miembros visten de negro y sobresalen por su violencia a la hora de causar altercados y destrozos urbanos. Las fuerzas de seguridad mantienen, asimismo, una vigilancia especial sobre Antifa, el paraguas de diversos movimientos antifascistas que operan habitualmente en París y Lyon.
La mayoría de estas organizaciones las forman decenas o centenares de militantes. Sin embargo, su principal peligro es la capacidad de movilización y la penetración a través de las redes sociales. Némesis tiene más de 100.000 seguidores en internet mientras otras células registran decenas de miles de visitas.
Siete de cada diez franceses considera que la polarización de la política nacional alimenta los extremismos populares violentos. Algunas organizaciones civiles han llamado a la conciliación entre partidos para desactivar esta tendencia, aunque no parece posible a corto plazo. La cercanía de las elecciones municipales, a doble vuelta el 15 y el 22 de marzo próximos, para elegir a los alcaldes de 35.000 comunidades ha exacerbado las declaraciones elevadas de tono y las discrepancias entre las formaciones. De hecho, Jordan Bardella, el líder del lepenista Reagrupación Nacional, ya ha pedido establecer cordones sanitarios alrededor de La Francia Insumisa por su relación con La Joven Guardia para que este partido no ocupe alcaldías.
(Puede haber caducado)