Los derechos del culpable

Diario Vasco, Ander Izagirre, 18-02-2026

La congresista colombiana Ángela Vergara ha publicado un vídeo dramático para denunciar la situación de su hijo Rafael Alonso, de 22 años, en los Estados … Unidos: los agentes migratorios del ICE lo arrestaron en plena calle y lleva «dieciocho días encarcelado, encadenado, en condiciones inhumanas». El hijo no ha cometido ni una infracción de tráfico, dice la madre, «no es un indocumentado», tiene permiso de trabajo y seguro médico, y le habían asignado audiencia en 2028 para decidir sobre su residencia en el país.

En las redes se burlan de Vergara, congresista del Partido Conservador, por los mensajes que meses atrás divulgó en defensa de Trump y de lo que ella llamaba «el orden». Yo le deseo que esa policía racista libere cuanto antes a su hijo y le deje vivir en paz. Y vamos un poco más allá: aunque su hijo fuera un indocumentado, incluso aunque hubiese cometido un delito, tampoco merecería ese trato. Cualquiera defiende los derechos de los inocentes, faltaría más; la clave está en defender los de todas las personas, incluidas las presuntas culpables, incluidas las culpables confirmadas, que no merecen ser enjauladas, maltratadas ni deportadas a una cárcel de cualquier país para que se pudran sin garantías. Convendría defender los derechos básicos de todos por pura justicia y también por egoísmo: si no nos saltan las alarmas cuando vulneran los derechos de un culpable, nos saltarán cuando vulneren los de un inocente y ya andaremos tarde.

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