El Congreso tumba la ley de Vox contra el velo integral: "La ultraderecha usa el feminismo como coartada del racismo"
La propuesta recibe 177 votos en contra, 170 a favor y una abstención.
Público, , 17-02-2026El Congreso de los Diputados tumbó este martes la proposición de ley de Vox que pretendía prohibir el uso del burka y el niqab (velos integrales) en espacios públicos y penas de cárcel para quienes impusieran el uso de estas prendas a otra persona. El PP, inmerso en negociaciones con la ultraderecha en Extremadura y Aragón, fue el único partido que apoyó la iniciativa de Vox, a pesar de reconocer, por un breve momento, que esta era “imperfecta”. El resultado de la votación fue de 170 votos a favor, 177 en contra y una abstención.
La portavoz del PP, Ester Muñoz, reivindicó su posición con “orgullo” y manifestó que, a su juicio, el debate no era “sobre una prenda” ni “sobre una religión” y trató de centrarlo en el velo integral musulmán, del que dijo: “Es la institucionalización de la invisibilidad femenina, [la mujer está] obligada a caminar entre nosotros sin expresión. No acepto que se esconda el debate detrás del relativismo cultural. [Son el burka y el niqab] instrumentos de control. En España la mujer no se somete a un marido, a un hermano, a una comunidad, solo ante la ley, que es la que nos iguala a todos”.
El resto de partidos votaron en contra, incluido Junts, que ha presentado su propia iniciativa con la misma idea, prohibir el uso de estas prendas en el espacio público, de la ultraderecha, pero bajo el argumento de la seguridad y en la que reclaman también la delegación de competencias. “Ni burka ni Vox”, resumió Miriam Nogueras, la portavoz, su postura.
La diputada del PSOE, Andrea Fernández, fue muy clara en su posicionamiento contra el burka y el niqab, pero, aunque se abrió a debatir al respecto, rechazó de plano las modificaciones legales planteadas por Vox: “Son inasumibles en un contexto de democracia sana. [Ustedes] no tratan de defender los derechos de las mujeres, sino de desplegar su islamofobia. [Su propuesta] está llena de hostilidad, provocación e ignorancia”.
“Todo atuendo destinado —prosiguió la diputada— a ocultar la identidad de la mujer parte de lógicas machistas y esto incluye al burka y el niqab. Y sobre ello cabe un debate serio y riguroso que no tenemos ningún problema en celebrar. Nada de relativismo cultural. No queremos para otras lo que no queremos para nosotras mismas. Sin embargo, les advierto que esta premisa no abre la puerta a su racismo y su xenofobia”, dijo Fernández.
El debate en el Congreso lo arrancó la diputada de Vox, Blanca Armario, quien abrochó una intervención en la que planteó una visión de España alejada del pluralismo (“el multiculturalismo es un fracaso”, dijo), cargó con toda dureza contra la izquierda, y dejó varias frases que criminalizan a los migrantes. “No es una cuestión de racismo, no tenemos problema con el color de la piel, sino con lo que traen algunos en su cabeza”, dijo. También habló de “invasión migratoria masiva”, de “culturas con choque frontal con nuestros derechos y libertades fundamentales”, de “buenismo de la izquierda”, y de “preservar” la “identidad como nación y como mujeres”. “España es occidente”, proclamó.
Una vez que intervino Armario, se fueron sucediendo las portavoces y, salvo Muñoz, del PP, todas criticaron la proposición de ley de la ultraderecha por su planteamiento “racista” y “xenófobo”. Así, Águeda Micó (Més-Compromís), manifestó a Vox: “No engañan a nadie, no defienden a nadie, no saben qué significa el concepto de feminismo. Su problema es que existen personas musulmanas”.
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