Alemania prorroga seis meses los controles fronterizos para frenar la inmigración
La medida iba a dejar de ejecutarse a mediados de marzo, pero ahora el Gobierno la extiende y endurece las condiciones para lograr el asilo
Diario Vasco, , 16-02-2026Los controles fronterizos impuestos en Alemania para frenar la inmigración y que iban a finalizar el 15 de marzo se prolongarán al menos seis meses, … hasta septiembre. El puesto fronterizo cerca de Bad Bentheim, en Emsland, se encuentra en una ruta tradicional del tráfico de personas, desde Bielorrusia y Polonia a través de Alemania y con destino en Ámsterdam. Desde el 16 de diciembre de 2024, está sometido a controles policiales que causan constantemente colas de camiones, al tratarse también de un nudo en el tráfico del transporte de mercancías. La noticia de la prolongación de estos controles no ha sido bien recibida por los camioneros.
«Cada hora que estamos aquí, la empresa pierde dinero», dice un conductor que lleva varios días en ruta. «Esto tiene consecuencias. Hay plazos de entrega que cumplir, en las cadenas de suministro se esperan estos componentes y se puede parar la producción. Es un grifo abierto por el que se va mucho dinero», añade uno de sus compañeros. Pero estas consecuencias no hacen temblar la mano del ministro de Interior alemán, Alexander Dobrindt, que ha convertido lo que la legislación europea contempla como una excepcionalidad en una medida que ha llegado para quedarse.
Los controles en todas las fronteras alemanas deben continuar al menos hasta septiembre, según un portavoz del Ministerio de Interior. Este organismo ya ha informado a la Comisión Europea de que se extenderán más allá del 15 de marzo. «Siguen siendo necesarios por razones de política migratoria y de seguridad», señaló un portavoz.
En un comunicado, el ministro insiste en que «los controles fronterizos son un importante elemento de nuestra reorganización de la política migratoria». Tras asumir el cargo en mayo, Dobrindt decretó que las personas que desean solicitar asilo y que son detectadas en esos puntos fronterizos deben ser rechazadas en la misma frontera, con la excepción para mujeres embarazadas, menores no acompañados y enfermos.
Una vez que los vehículos llegan al control, se procede a la entrega de documentos. Coche, matrícula y persona, todo tiene que encajar. La policía federal también presta atención a los motivos de entrada en el país y a las inconsistencias en las historias. «Un conductor que afirma haber pasado cinco días de vacaciones en los Países Bajos, pero no tiene equipaje en el maletero, hace sospechar», apunta el portavoz del ministerio.
Especialmente en la región fronteriza de Baden con Francia, los controles hacen que la vida diaria sea mucho más difícil. Miles de ciudadanos que viven a un lado y trabajan en el otro tienen que esperar en la fila. Las personas de apariencia no caucásica se quejan de que son más vigiladas por los agentes.
Los controles fronterizos sistemáticos no están realmente previstos en el espacio Schengen, cuyo Tratado está dejando Alemania en papel mojado. Esta medida causó inicialmente problemas diplomáticos con Polonia, la República Checa y Suiza, que, sin embargo, después han optado por introducir también sus propios controles. Particularmente, en la frontera con Polonia se han dado situaciones delicadas. Antes de que las autoridades polacas tomasen la decisión de practicar controles, el activista de extrema derecha Robert Bakiewicz acudió con patrullas ciudadanas que exigían a los extranjeros que entraban desde Alemania su identificación, sin autoridad ninguna para ello y amenazando con violencia.
Las Policía Federal germana también realiza este trabajo de filtrado en las fronteras con Dinamarca, Francia, Bélgica y Luxemburgo. El portavoz de la oposición verde, Marcel Emmerich, denuncia que «la ampliación de los controles fronterizos perjudica a Europa, paraliza a la policía, carga la economía y vulnera la ley con rechazos», pero la principal fuerza de la oposición en el Bundestag, el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), está de acuerdo con su establecimiento y prolongación.
Las autoridades europeas, por su parte, no han presentado quejas a estos controles, que se suman a los de las fronteras externas de la UE. El Sistema de Información Schengen (SIS) se ha convertido en la referencia para los puntos de seguridad y el Sistema de Entrada y Salida (EES) permite saber quién entra o sale del territorio europeo. La agencia Frontex continúa desarrollándose para fortalecer la protección de las fronteras exteriores y preparando otros instrumentos, como un sistema común de retorno o la introducción de autorizaciones de viaje ETIAS para nacionales de terceros países exentos de visado.
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