La última víctima del polvorín lionés

Quentin Deranque estudiaba la carrera de Matemáticas y era un católico devoto que, según sus familiares, «no era violento»

Diario Vasco, Enric Bonet, 16-02-2026

Es curiosamente una localidad rica y donde predominan las clases medias como Lyon el escenario más habitual de las peleas entre grupos de ultraderecha y … de la izquierda radical en Francia. Los enfrentamientos entre grupúsculos en las antípodas ideológicas se han vuelto recurrentes en la tercera ciudad del país vecino. Un mitin de una organización propalestina ya se había visto amenazado hace dos años y medio por un ataque de un grupo ultraderechista con barras de hierro y bates de béisbol. Y la pasada semana fue una pelea entre jóvenes en los dos extremos la que degeneró en la muerte de Quentin Deranque, de 23 años.

Lyon posee el triste récord de acciones violentas de la ultraderecha en Francia. Ha habido hasta 102 entre 2010 y 2025, según un recuento del medio local ‘Rue89 Lyon’. La notable presencia de grupúsculos neonazis o neofascistas en el centro de esta ciudad ha contribuido a la irrupción de colectivos antifascistas. A pesar de que están en las antípodas ideológicas, comparten la facilidad con la que recurren a la violencia física, y menosprecian el valor de la vida del otro, para resolver sus profundas desavenencias. Este es el contexto en que se produjo la paliza mortal que acabó con la vida de Quentin, que sufrió una conmoción cerebral tras recibir varias patadas en la cabeza.

Deranque estudiaba la carrera de Matemáticas, además de militar en varios grupúsculos ultranacionalistas. Varios de ellos, como la monárquica Acción Francesa o los neofascistas Audace o Allobroges Bourgoin, han reivindicado la afiliación del veinteañero. Tras su asesinato, se ha convertido prácticamente en un mártir para la extrema derecha que pide venganza en un país cada vez más polarizado. Varios locales de la Francia Insumisa (afines a Sumar o Podemos) han sufrido pintadas o destrozos en los últimos días.

Según varios testigos y los grupúsculos implicados en la pelea, Quentin se encontraba en el lugar de los hechos al formar parte del «servicio de orden» del colectivo Némesis. Ese grupo de mujeres nacionalistas y xenófobas, que se reivindican como «feministas», intentó el jueves por la tarde boicotear una conferencia en la facultad de Sciences Po Lyon de la eurodiputada Rima Hassan, de la Francia Insumisa y con raíces palestinas. Las Némesis realizan sus acciones acompañadas por un grupo de voluntarios, bien musculosos. El joven asesinado era supuestamente uno de ellos.

A pesar de ello, su familia lo ha presentado como una persona «que siempre defendió sus convicciones de manera no violenta». «En el pasado nunca se había visto implicado en ningún caso criminal, y aún menos por comportarse de manera agresiva», indicaron sus allegados. También destacaron que era un católico devoto que solía participar en las actividades de su parroquia, como la coral o dar comida a personas pobres. Según su entorno, formaba parte, asimismo, del grupo identitario y tradicionalista Academia Christiana. Una organización que el Gobierno galo había intentado ilegalizar en 2023 debido a sus afinidades radicales.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)