Sánchez carga contra Meloni por organizar una reunión de líderes a la que no fue invitado
El presidente fue de los pocos dirigentes que faltó al encuentro celebrado antes de la cumbre oficial celebrada en Bélgica
Diario Vasco, , 12-02-2026El retiro informal de líderes europeos ayer en el castillo de Alden Biese, a 80 kilómetros de Bruselas, prometía ser un debate abierto, centrado en … la competitividad. Pero la discusión quedó en un segundo plano tras el choque entre España e Italia, que convocó una reunión previa a esta cumbre a la que no fue invitado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Fuentes cercanas al Ejecutivo confirmaron que habían hablado con el gabinete italiano, liderado por Giorgia Meloni, para trasladar su malestar ante iniciativas que minan los principios básicos de la UE y que, en lugar de acercar posiciones, las alejan. Desde el Palacio Chigi negaron que se hubiera trasladado ninguna queja, aunque no especificaron si hubo contactos a otros niveles.
En total, diecinueve países participaron en el encuentro previo al retiro de líderes, que fue organizado en común por Italia, Alemania y Bélgica para acercar posturas en aspectos clave de competitividad. Este foro, en el que también estuvo presente la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tiene intención de reunirse en futuras ocasiones, con una cita prevista ya para marzo en los márgenes de la próxima cumbre de jefes de Gobierno. Sánchez, sin embargo, no fue invitado y acudió directamente a la convocatoria de ayer realizada por António Costa, presidente del Consejo Europeo, donde también existía cierto malestar con lo ocurrido. El primer ministro belga, Bart de Wever, trató de salir al paso de la polémica asegurando que nadie había sido excluido.
Los Estados que acudieron fueron Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Suecia y Hungría. Su conversación giró en torno a varias de las cuestiones que también se discutieron ayer en el retiro de Alden Biese, como las formas de profundizar y completar el Mercado Único, la simplificación de la regulación y la reducción de la carga burocrática, la búsqueda de soluciones para limitar el precio de la energía y las vías para impulsar la política comercial de la UE con la firma de acuerdos como el alcanzado con India recientemente.
Fuentes de Moncloa indicaron en la víspera de la cumbre que el Gobierno español está a favor de «una Europa a dos velocidades» y opina que «la integración europea es clave», aunque no sea a nivel de los Veintisiete. España también defiende la preferencia del ‘made in Europe’ en determinados mercados estratégicos y la emisión de eurobonos para impulsar la inversión pública hacia objetivos estratégicos de la UE.
A pesar de mantener una postura bastante similar a la de Meloni en estos debates, España habría mostrado esta semana su malestar respecto al formato de este encuentro organizado por Italia, Alemania y Bélgica, lo que dejó a Sánchez fuera de la reunión. Fuentes del Palacio Chigi, en Roma, aseguraron que ambos líderes tuvieron tiempo para charlar ayer en los márgenes de la cita de Alden Biese. Y, según las mismas fuentes, en el transcurso de estas conversaciones el líder español no trasladó ninguna cuestión por no haber sido invitado a esta minicumbre previa.
Mientras que en las discusiones económicas tanto España como Italia parecen estar en sintonía, la postura de los gabinetes de Sánchez y Meloni en otras materias no podría ser más alejada. La primera ministra italiana mantiene una relación fluida con Washington y, junto al húngaro Viktor Orbán, es la principal aliada de Donald Trump en territorio europeo.
Sánchez, en cambio, es objeto de duras críticas por parte del mandatario estadounidense debido a la negativa de España a invertir hasta un 5% de su Producto Interior Bruto (PIB) en gasto militar, tal y como exigió la Casa Blanca a los aliados en la cumbre de La Haya. Recientemente también ha chocado con el propietario de X y exasesor de Trump, Elon Musk, por su propuesta para prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. El multimillonario difundió en su perfil de esta red social un mensaje del exsubsecretario de Estado para Comunicaciones, Mike Benz, en el que relacionaba el batacazo electoral de los socialistas en Aragón con la «necesidad de inundar el país con más de 500.000 migrantes» del «corrupto Gobierno español». El presidente, por su parte, le criticó por «hacer caja» a costa de la salud mental y pidió «más control» en las redes.
Las posturas migratorias que mantienen España e Italia también distan mucho. El Ejecutivo de Meloni mantiene una política dura para combatir la migración –una de las más radicales del bloque comunitario– y es la principal impulsora de la creación de centros de detención en terceros países. En contraposición, Sánchez ha anunciado la regularización de medio millón de extranjeros en España y ha insistido en la dimensión humana de las políticas migratorias europeas.
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