¿Quién frena a Vox?

Existe el convencimiento de que mientras Pedro Sánchez permanezca en La Moncloa seguirá creciendo la ultraderecha en España. Los electores también lo creen

La Razón, , 09-02-2026

En Aragón el pueblo ha censurado la política de Pedro Sánchez y ha dado un aviso al Partido Popular de Feijóo. El malestar social por los privilegios a Cataluña y al País Vasco, la legalización masiva de emigrantes, el problema de la vivienda, la falta de perspectiva para los jóvenes, el empobrecimiento de las clases medias, la ideología de género, la corrupción y el abuso del ecologismo han generado un amplio malestar social que ha favorecido a Vox como principal depositario del voto de protesta. La expansión aparentemente imparable de la ultraderecha se ve impulsada por un poderoso movimiento internacional con epicentro en Estados Unidos. La política de confrontación del sanchismo se ha convertido en el mejor caldo de cultivo para su desarrollo en España.

Se trata de un fenómeno de la era digital, de enorme virulencia y de efectos aún imprevisibles, que pueden ser devastadores. Hasta hace unos pocos años, los medios de comunicación, los líderes de opinión y los intelectuales influían decisivamente en la marcha de la política. Un editorial o la información sobre un escándalo en la primera página de un periódico podía derribar a un Gobierno. Un ministro como Óscar Puente, tras su fracaso en la política de transportes, estaría ya en su casa. Nadie ganaba unas elecciones con los principales medios de comunicación en contra. Esto ha cambiado. Hay que reconocer con humildad que el «cuarto poder» ha perdido poder y ya no es lo que era. Vox no dispone de medios de comunicación genuinamente suyos y tiene en contra, de forma más o menos virulenta, a casi todos. Y, sin embargo, es el partido que más crece y que tiene mejores perspectivas de cara al futuro. Se nutre de las redes y del boca a boca. Por el contrario, el sanchismo dispone de medios poderosos –prensa, radio, TV y digitales–, con las redes en contra, y camina hacia el desastre.

Tras lo ocurrido en Aragón y lo que se avecina en Castilla y León y, más adelante, en las elecciones generales, la cuestión que se plantea hoy en los ambientes políticos es: ¿Quién frena a Vox? ¿Qué hay que hacer para parar al caballo desbocado de Abascal? ¿Hay que aislarlo de una vez a cal y canto o domesticarlo metiéndolo en la cuadra del poder? ¿Tiene que hacer Feijóo de la necesidad virtud? ¿Van a seguir desde La Moncloa utilizándolo como instrumento para debilitar al PP? Existe el convencimiento de que mientras Pedro Sánchez permanezca en La Moncloa seguirá creciendo la ultraderecha en España. Los electores también lo creen.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)