La ola de la ultraderecha refuerza la expectativa de Vox de entrar en las instituciones de Gipuzkoa
El partido de Santiago Abascal volverá a presentar alcaldables en Donostia e Irun, donde en las últimas elecciones obtuvo cerca del 5% de los votos
Diario Vasco, , 09-02-2026Las elecciones de Aragón han confirmado algo que ya escenificaron los comicios extremeños. La ultraderecha se dispara en las urnas y condiciona los gobiernos del … PP a una entente que ya se ha producido con anterioridad en diferentes comunidades del Estado. Euskadi todavía se mantiene ajena a ese notable crecimiento de la extrema derecha, ya que Vox apenas cuenta con un representante en el Parlamento Vasco –logrado gracias a los votos alaveses–. Las instituciones guipuzcoanas parecen todavía alejadas de ser condicionadas por la formación de Santiago Abascal –no tienen ningún asiento ni en las Juntas Generales ni en los ayuntamientos– pero el partido de extrema derecha quiere llegar al 5% de votos en municipios como Donostia e Irun, lo que le garantizaría representación en los consistorios. Un escenario que inquieta a los partidos vascos.
Vox ha duplicado sus resultados en Aragón, al igual que lo hizo antes en Extremadura. Las encuestas auguran un resultado en las elecciones generales que refuerce a Vox como tercera fuerza en el Congreso y que pueda situarle con casi el doble de los 33 representantes que tiene hoy. La formación de extrema derecha ha logrado atraer el voto de descontento y contestación contra el gobierno de Pedro Sánchez, con una importante penetración entre los hombres entre 18 y 35 años. En Euskadi, donde a Vox le pesa su rechazo contra el sistema autonómico, el autogobierno, o el propio euskera, la extrema derecha también puede ganar un espacio determinado con un discurso centrado en la inmigración y en la seguridad.
Vox presentará listas para las elecciones municipales en Irun y Donostia, a la espera de que también lo pueda hacer en otros municipios del territorio. Aunque no parece que tenga grandes opciones en las localidades pequeñas. En la capital guipuzcoana los caladeros de voto se pueden centrar en los barrios obreros. Martutene y Altza podrían ser algunas de esas zonas. Es en la ciudad fronteriza donde la formación ultraderechista obtuvo cerca de un 5% de los votos en mayo de 2023. Allí volverán a presentar como alcaldable a Pedro Gandásegui, mientras que en San Sebastián el candidato también será el mismo que en las últimas elecciones. Será Andrés Paramio, oficial reservista del Ejército del Aire.
Los partidos vascos miran con preocupación el crecimiento de Vox y en el PNV señalan al PSOE y al PP como responsables del auge de la ultraderecha. «Los principales partidos estatales, los que se dicen partidos de Estado, están provocando, cada uno a su manera, que un partido de extrema derecha como Vox se afiance como opción electoral, en muchos casos con especial fuerza entre la población más joven», apuntan fuentes jeltzales. El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, señaló ayer que la izquierda no está sabiendo responder ante ese aumento del voto de derechas. «En el Estado español no son capaces de entender que hay que articularse social y popularmente en torno a programas mínimos, lo más amplios posible», como hace EH Bildu, según el líder de la coalición abertzale.
El secretario de Organización del PSE, Miguel Ángel Morales, considera que el «PP no ha estado muy fino con el adelanto electoral, porque lo único que ha conseguido es depender más de Vox y hacer más grande a la ultraderecha». Y advierte de que, los resultados, que no permiten al PP lograr una mayoría absoluta sin aliarse con la formación de Santiago Abascal, supone para los populares «más dependencia de un partido que no cree en la democracia, y que no cree en la España de las autonomías».
El presidente del PP en Euskadi, Javier de Andrés, apunta que su partido «es el único que puede liderar el gobierno aragonés después de que el PSOE se desangre a favor de Vox». Desde Sumar Mugimendua, en cambio apuntan a que «el Partido Popular es el responsable de ponerle una alfombra roja a la extrema derecha».
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