El descanso de la Super Bowl, una oda de orgullo latino que no gusta a Trump
El descanso de la Super Bowl se ha convertido en toda una oda al orgullo latino y crítica a la política migratoria de Donald Trump, quien no ha dudado en criticar el espectáculo. Greenday ha interpretado su “American idiot”, toda una declaración de intenciones.
Gara, , 09-02-2026«¡Qué rico es ser latino!». Con ese grito de guerra, Bad Bunny ha transformado este domingo el escenario de la Super Bowl en una colorida oda a Latinoamérica, con una puesta en escena cargada de referencias a su Puerto Rico natal en la que reafirmado sobre el escenario más estadounidense su dominio absoluto de la herencia hispana en Estados Unidos.
El ‘conejo malo’ ha abierto el escenario del evento deportivo más visto de EE.UU. con el éxito ‘Tití me preguntó’, vestido con un traje blanco que ha simulado una equipación de fútbol americano y cargando bajo el brazo un balón de fútbol.
Acto seguido ha comenzado a sonar ‘Yo Perreo Sola’, una canción que ha dedicado a las mujeres que quieren salir a la pista de baile tranquilas, sin que nadie las moleste. El tema se ha convertido en un himno contra el acoso de su álbum 2020 ‘Yo Hago Lo Que Me Da La Gana’, publicado durante la pandemia.
Una actuación de Bad Bunny no sería una actuación sin la famosa casita, una réplica de una vivienda típica de cemento en Puerto Rico, integrada en los montajes de sus conciertos y en donde aguardaba una de las mayores sorpresas del espectáculo.
Y es que el artista prometió una gran fiesta y lo ha hecho. También dijo que habría muchos invitados y los ha habido. Fueron innumerables: desde Cardi B, pasando por la colombiana Karol G, el chileno Pedro Pascal, Jessica Alba, Young Miko, David Grutman, hasta llegar a la Lady Gaga y Ricky Martin, quienes han sido sus únicos acompañantes vocales en los minutos de espectáculo.
«Buenas tardes California, mi nombre Benito Antonio Martínez Ocasio», se ha presentado así Bad Bunny. «Si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí y tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas», ha continuado diciendo mientras comenzaban a sonar los acordes de ‘Mónaco’.
Entre medias, una boda real entre lo que parecía ser una persona migrante y un estadounidense, un símbolo de la diversidad del país norteamericano y uno de los momentos de protesta silenciosa que no han pasado desapercibidos. Bad Bunny ha caído sobre el interior de la casita y se ha ido mientras resonaban los ecos de ‘Gasolina’ de Daddy Yankee.
Lady Gaga, la sorpresa
La expectativa de ver al reggaetonero puertorriqueño se ha transformado en asombro cuando, en su lugar, ha irrumpido por sorpresa la estrella estadounidense Lady Gaga. Ataviada con un impecable traje azul y escoltada por una orquesta tropical, la cantante ha tomado el control del espectáculo para cantar ‘Die With a Smile’, junto a una banda de salsa. La artista se ha despedido de los focos justo antes del inicio de ‘Baile Inolvidable’, el momento cumbre del espectáculo.
El estadio Levi’s de Santa Clara ha estallado de júbilo cuando han sonado los primeros acordes de ‘NUEVAYoL’, escena en la que Bad Bunny ha reaparecido para entregarle simbólicamente un premio Grammy a un niño que sintonizaba la televisión junto a su padre.
Del escenario de la plantación de bananos, sentado en una de las sillas similares a la de la cubierta del álbum ‘Debí tirar más fotos’, el cantante Ricky Martin ha hecho presencia para cantar el reivindicativo ‘Lo que le pasó a Hawai’.
A pesar de ser políticamente correcta, la actuación ha estado cargada de mensajes, como los residentes de las zonas más pobres de Puerto Rico bailando su reguetón, o los postes eléctricos que rodeaban a Bad Bunny mientras sujetaba una bandera de su país y cantaba ‘el Apagón’.
No podía faltar el sapo concho, un anfibio endémico de Puerto Rico en peligro crítico de extinción y que el cantante ha utilizado como símbolo autóctono de su reciente gira mundial.
El espectáculo se ha acercado a su fin, no sin antes pronunciar las únicas palabras en inglés que se han escuchado durante su actuación: «God bless America». A continuación, ha pronunciado los nombres de los países del continente americano y, sobre el escenario, han aparecido todas las banderas de los países que componen Latinoamérica.
Tampoco ha faltado en la actuación la presencia de Greenday, al que solo le ha hecho falta interpretar su ‘American idiot’ para dejar toda una muestra de intenciones sobre qué opinan respecto a la actual política estadounidense.
Críticas de Trump
A Trump no le ha gustado el espectáculo y lo ha puesto de manifiesto en Truth Social: «¡El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia!».
Y ha agregado: «Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo».
Trump ya se había opuesto anteriormente en público a la designación de Bad Bunny como protagonista del entretiempo de la Super Bowl y lo llegó a calificar como «una horrible elección».
Pero ahora ha añadido que el espectáculo del artista ha sido «una bofetada» para Estados Unidos. «No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia», ha denunciado.
Bad Bunny ha sido un gran detractor de la ofensiva migratoria de la Administración Trump, y el año pasado decidió no llevar su gira ‘Debí Tirar Más Fotos World Tour’ a Estados Unidos para evitar redadas.
Más recientemente, en la entrega de los premios Grammy manifestó: «No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos», antes de añadir «fuera ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas)».
El puertorriqueño ha hecho historia al ser el primer artista protagonista del Super Bowl con un repertorio musical íntegramente en castellano.
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