Baja natalidad

Diario Vasco, KARMELE CORREYERO SAN SEBASTIÁN, 05-02-2026

La baja natalidad en este país ya no es una advertencia, sino la consecuencia directa de décadas de decisiones políticas. Mientras se multiplican los discursos … alarmistas sobre el futuro, se evita señalar a quienes han creado las condiciones que nos han traído hasta aquí. Las consecuencias son visibles: cierre de colegios, despoblación, pérdida de servicios públicos y una sociedad cada vez más envejecida. No hablamos de proyecciones, sino de una realidad que ya debilita el tejido social. Pese a ello, el relato oficial insiste en que la solución pasa por la inmigración. Sin cuestionar su valor social y económico, resulta cínico presentarla como respuesta estructural mientras se abandona a una generación que no puede permitirse tener hijos. Porque no faltan ganas de ser padres; faltan condiciones. Precariedad laboral, salarios insuficientes, alquileres abusivos, conciliación inexistente y políticas de apoyo a la crianza meramente simbólicas. La baja natalidad no es un problema cultural, sino el resultado lógico de un país que ha decidido no invertir en su gente.

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