Sánchez se crece en el pulso contra los «tecnooligarcas» y las políticas de Trump

El presidente del Gobierno explota su perfil internacional a las puertas de otros comicios autonómicos adversos para el PSOE

Diario Vasco, Paula De las Heras, 05-02-2026

«Hay un problema real de regresión para la humanidad en Occidente y la UE y hay mucha gente en el mundo que nos mira … a nosotros, a Macron y a Canadá», defienden desde hace tiempo en Moncloa. Pedro Sánchez atraviesa muchas dificultades en el ámbito interno. Legislar es un auténtico camino de obstáculos. Sus pactos con las fuerzas independentistas y los escándalos de corrupción y acoso sexual le han pasado una enorme factura y tanto los accidentes de Adamuz y Gelida como el caos ferroviario de las últimas semanas han terminado de lastrar, según reconocen en su partido, las ya magras posibilidades de su candidata en Aragón, la exministra Pilar Alegría, en las elecciones del domingo. Pero fuera sigue siendo un referente, sobre todo, para los progresistas, faltos de figuras en el poder.

El presidente del Gobierno ha multiplicado estos días, a las puertas de los segundos comicios autonómicos diseñados por el PP para evidenciar su falta de mayoría social, su participación en foros internacionales con intervenciones destinadas a la defensa de un modelo opuesto al que representa Donald Trump. Es cierto que no es nada nuevo. Pero también lo es que, al margen de la «responsabilidad moral» a la que apelan sus colaboradores, existe en la Moncloa la convicción de que esa postura y esos discursos tendrán réditos en clave interna, como ocurrió con su intento de liderar en la UE acciones para detener la aniquilación de Gaza por parte de Israel.

Este jueves – después de declarar el martes desde Dubai la guerra contra el «salvaje Oeste digital» promovido por grandes magnates como Elon Musk o el ruso Pável Durov con el anuncio de medidas que, en parte, ya existen o están en tramitación – Sánchez publicó una tribuna en el ‘New York Times’ en la que defiende su decisión de regularizar la situación de medio millón de inmigrantes que residen en España. Lo hace en plena oleada de terror por las redadas indiscriminadas del ICE para deportar extranjeros sin papeles en Estados Unidos. Ya en septiembre, en coincidencia con la Asamblea de la ONU en la que Trump acusó a la ONU de financiar «un asalto a los países occidentales» y argumentó que «Europa está en serios problemas» porque ha elegido ser «políticamente correcta», el jefe del Ejecutivo defendió en varias entrevistas, entre ellas una para la CNN, las políticas de integración.

La semana pasada, el semanario británico ‘The New Statesmen’ publicó una entrevista en la que se refería el jefe del Ejecutivo como «el líder del gobierno más progresista de Occidente y como uno de los pocos europeos que se ha enfrentado constantemente a Donald Trump». Una parte de la derecha española es también muy crítica con la actual Administración estadounidense y los riesgos que supone para la democracia en el mundo. Pero los socialistas creen que, atrapado por la presión de Vox, el PP no puede jugar una baza que a ellos les permite conectar incluso con votantes críticos con el Ejecutivo. Solo la FAES de José María Aznar se ha atrevido a denunciar sus prácticas iliberales.

En una intervención en el congreso nacional de la industria celebrado en Bilbao, Sánchez volvió a aferrarse hoy a esa bandera entrando al choque de nuevo contra el multimillonario Musk – que no ha dudado en usar su poder para influir en la política europea con duros ataques contra el primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, o con un respaldo explícito a la ultraderechista Alternativa para Alemania – y contra Durov. El primero, lo había tildado la víspera de «totalitario fascista» y el segundo distribuyó un mensaje entre los usuarios españoles de Telegram en el que lo acusa de querer crear «un estado de vigilancia bajo la apariencia de ’protección’».

«No nos van a quebrar. La voz de la razón, de la mayoría social y de la democracia no va a ser doblegada por esos tecnooligarcas del algoritmo», dijo el jefe del Ejecutivo en defensa de su propuesta de prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años y perseguir penalmente a los consejeros delegados de estas corporaciones globales por la difusión de contenidos ilegales. Esta última medida, en todo caso, cuenta con las reservas de la propia Comisión Europea.

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