Un eurodiputado de la Liga abandona a Salvini para crear un nuevo partido a la derecha de Meloni
Futuro Nacional amenaza con dividir a la hasta ahora sólida coalición de Gobierno que lidera la primera ministra Giorgia Meloni
La Razón, , 04-02-2026Un nuevo partido de extrema derecha amenaza con agitar el tablero político en Italia. El ex general del Ejército italiano,
Roberto Vannacci,
elegido eurodiputado en las filas de la Liga en 2024, anunció el nacimiento de su propia formación: Futuro Nacional (FN). Una nueva criatura política que amenaza con dividir a la hasta ahora sólida coalición de Gobierno que lidera la primera ministra Giorgia Meloni.
“Mi derecha no es una izquierda descolorida,
está un poco menos de moda,
no presenta una geometría variable como una familia homosexual y, sobre todo, no es moderada. Ningún púgil gana con ganchos moderados", explicó el ex militar anunciado su nueva formación política. El logotipo, que ha sido impugnado por parecerse demasiado al de otro partido de extrema derecha, es ya toda una declaración de intenciones: una ‘llama tricolor’ y una tipografía que evoca a la usada durante el régimen fascista de Mussolini.
Con 55 años, tres carreras universitarias y una larga experiencia al frente de las fuerzas armadas – fue comandante durante las guerras de Afganistán e Irak – , su nombre saltó a las primeras páginas de los periódicos en el verano de 2023 tras la auto – publicación de un libro, ‘El mundo al contrario’, en el que arremetía contra las feministas, los inmigrantes o los homosexuales, a quienes no considera “personas normales”. Un texto que el ministro de la Defensa,
Guido Crosetto
, definió como “desvaríos” que “desprestigian al Ejército, la Defensa y la Constitución”, impulsando un expediente disciplinario que lo apartó de las filas del Ejército, pero le abrió las puertas de la política.
La alfombra roja se la puso el líder de la Liga,
Matteo Salvini.
El también vicepresidente del Gobierno propuso al polémico general encabezar las listas de su partido para las elecciones al Parlamento Europeo en junio de 2024. Una apuesta arriesgada para el líder leguista, que en ese momento estaba siendo muy cuestionado dentro de su propio partido, que finalmente se reveló un acierto. Vannacci consiguió su escaño.
Desde entonces, sin embargo, las tensiones entre el militar y su partido no han cesado, especialmente, con
los barones más influyentes de la antigua Liga Norte
, como el ex presidente de la región del Véneto, Luca Zaia, que ayer celebró el adiós del general. “No me sorprende, era un cuerpo extraño en el partido”. Este miércoles, en una rueda de prensa en la Cámara de los Diputados, Salvini
acusó a Vannacci de ser “un ingrato”
y recordó que debe su escaño en Bruselas gracias a los votos de la Liga. “No estoy enfadado. Estoy decepcionado y triste”, reconoció.
Sin intención de dimitir
El general, por su parte, ha asegurado que de momento no tiene intención de dimitir, aunque desde el partido lo consideran fuera del grupo Patriotas por Europa, al que pertenece la Liga, Vox o la francesa Agrupación Nacional de Marine Le Pen. “Lealtad no significa obediencia ciega y absoluta, honor no significa inacción, disciplina no significa negarse a pensar. Me mantuve fiel: fui elegido no por ser político, sino porque había escribo un libro sobre ciertos valores”.
De Israel a Rusia, Vannaci y Salvini compartían una visión del mundo parecida. Ambos
reconocen su admiración por el presidente Vladimir Putin
y mantienen su rechazo a continuar enviando armas a Kiev. La diferencia es que desde la invasión de Ucrania, el líder de la Liga ha tenido que moderar su discurso, mientras que el general se ha mantenido como un verso suelto. “No se puede hacer una campaña electoral diciendo no más armas a Ucrania, y al día siguiente firmar el decreto que entrega las armas a Ucrania”, denunció el general ayer, justificando su salida de la Liga.
En las filas del partido de Meloni, Hermanos de Italia, no descartan que detrás de la escisión ‘leguista’ se esconda la alargada sombra del Kremlin. Otras hipótesis apuntan a la posibilidad de que el ex primer ministro del PD, Matteo Renzi – conocido por sus habilidades para hacer caer gobiernos – haya animado al general a independenzarse de Salvini; una estrategia que serviría para dividir a la derecha y daría una esperanza a la izquierda italiana en las elecciones previstas para 2027.
Según un primer sondeo publicado por YouTrend, Futuro Nacional
cuenta con un 4,2% en intención de voto,
arrebatando un 1,1% al partido de Meloni,; un 0,9% a la Liga; y un 0,2% a Forza Italia, el tercer socio en la coalición gubernamental.
El politólogo Lorenzo Castellani cree que el movimiento del ex general “responde a un intento de crear un partido de extrema derecha muy dura en los márgenes de la alianza de centro derecha que ya gobierna”. Pero Vannacci no lo tendrá fácil ya que Meloni lidera aún todas las encuestas en intención de voto con más del 30% de las preferencias
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