Detienen un partido de fútbol por insultos racistas en Xove: «Barato, barato: vendo alfombras»

El árbitro activó la fase dos del protocolo contra la violencia en un encuentro Xove Lago-Oural de Primera Futgal en el que los dos equipos llegaron a retirarse al vestuario

La Voz de Galicia, Iván Rolle , 03-02-2026

El racismo y la violencia verbal volvieron a colarse este domingo en un campo de fútbol mariñano para empañar la intensa pugna entre la UD Xove Lago y la SD Oural, dos de los equipos lucenses que intentan evitar el descenso desde el grupo 3 de Primera Futgal. Tras registrarse graves insultos desde la grada y un primer aviso por megafonía para que cesasen, el árbitro Álvaro Valín González activó la fase dos del protocolo de violencia en el fútbol, suspendiendo temporalmente el encuentro y enviando a los dos conjuntos al vestuario. Solo cuando las condiciones de seguridad se restablecieron continuó un partido que terminó con empate a cero.

Alrededor del minuto 50 de juego, un futbolista visitante de origen extranjero fue el destinatario de un injustificable ataque verbal por parte de un grupo de aficionados locales. «Barato, barato: vendo alfombras. Es para lo que vales», son los comentarios reproducidos por testigos presenciales de la jornada en el Municipal de Xove. Escuchado por el trío arbitral, procedieron a activar la fase uno del protocolo antiviolencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). El delegado fue informado de la situación y solicitaron por megafonía que no se produjesen más insultos.

Cumplido ese proceso, el encuentro prosiguió con normalidad hasta que, unos diez minutos más tarde, el colegiado también apreció gritos amenazantes hacia los futbolistas del Oural y decidió aplicar la fase dos del protocolo. Eso supuso la suspensión temporal del partido, yéndose a los vestuarios los jugadores y el cuerpo técnico de los dos equipos, así como el trío arbitral. Poco después, personal del equipo local confirmó el desalojo de la parte del graderío donde se documentaron los cánticos censurados y pudieron completarse los minutos restantes sin necesidad de alcanzar la fase tres, que habría supuesto la suspensión definitiva, a expensas de que la federación tomase una decisión sobre posibles sanciones en los días siguientes.

Los árbitros, además, se marcharon entre cánticos ofensivos.

Fase 1 en el Kiko Rey

El ocurrido en Xove no fue el único episodio de violencia verbal en el fútbol registrado el pasado fin de semana en A Mariña. En el Kiko Rey de Cantarrana el Viveiro CF-CD Barco sufrió una pausa superada la hora de juego porque el equipo arbitral encabezado por el santiagués Brais García Iglesias escuchó graves insultos de la grada a jugadores visitantes. Activada la fase uno del protocolo contra la violencia, un aviso por megafonía bastó para que el duelo continuase sin más percances. Si bien, justo después de esa pequeña pausa, los celestes concedieron en un saque de esquina el primer tanto de su derrota por 0-2 en un choque trascendental en la zona baja de la Tercera Federación.

David Jiménez, responsable de árbitros en A Mariña: «Me da pena que haya gente en el fútbol que prejuzga por una raza»
i. r.

El subdelegado del comité arbitral en A Mariña, David Jiménez Jiménez (Langreo, 1993), confiesa su preocupación por los últimos sucesos violentos en el fútbol mariñano. «He prestado menos atención a lo que pasó en Viveiro porque lo de Xove es muy grave. He visto cosas en redes sociales que están totalmente fuera de lugar. Mucha gente me habló por ello. El fútbol tiene que ser igual que siempre, pero sin violencia. Esos comentarios son la antesala de la violencia física, no es ninguna broma, hay que erradicarlos», valora.

De etnia gitana y vinculado al arbitraje desde el 2009, ya sufrió en sus carnes el racismo que todavía algunos aficionados arrojan en los campos: «Me da pena que en el fútbol todavía haya gente con ese pensamiento, que pueda prejuzgar o minusvalorar a otro por tener una raza o un color determinado».

«Creo que sería importante que desde el club condenen lo que ha ocurrido», apunta Jiménez. «El 98 % de la gente que va a los partidos se porta muy bien, entiende que lo primero es el respeto. Hay que pensar que en los campos hay niños y niñas. Si algún día tengo un hijo, no quiero darle esa educación, al fútbol tiene que ir a divertirse, no a escuchar barbaridades. Creo que la mayoría de los clubes ya lo entienden y desde uno ya me hablaron para tratar de ayudar», reflexiona.

El viveirense califica de «excepcionales» los casos recientes en los que se ha llegado a aplicar el protocolo de actuación sobre la violencia verbal en la zona. «Sí ha habido bastantes casos en los que llegamos a la fase uno, a veces hay grupillos de gente que increpa e insulta, y se solucionó con un aviso por megafonía. Hubo algún caso contado también en el que llegamos a la fase dos y el partido se paró temporalmente, pero, por suerte, aun no tuvimos que alcanzar la fase tres, que implica la suspensión total», detalla.

Responsable de los árbitros en A Mariña desde que en el verano del 2024 cogió el relevo de Toni Leiras y también trabajador de Alcoa y piloto de ralis, David Jiménez aprecia «voluntad de cambiar, también por parte de los equipos». «Ojalá avanzásemos más rápido, pero estamos dando pasos», expresa esperanzado de que altercados como los del Xove Lago-Oural no vuelvan a reclamar su atención.

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