Un juez ordena liberar a niño de 5 años y a su padre tras ser detenidos en una redada migratoria de Minnesota

Las familias detenidas han comunicado las malas condiciones, destacando las peleas por agua limpia y la mala atención médica

El Mundo, , 02-02-2026

El niño de cinco años Liam Conejo Ramos y su padre fueron liberados del centro de inmigración en Texas donde estaban desde que el 22 de enero fueron detenidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en Mineápolis, causando gran indignación en el país.

El congresista demócrata Joaquín Castro, que realizó una visita al centro de detención familiar junto a otros legisladores confirmó en su cuenta de X que fueron liberados y que hoy regresaron a Mineápolis (Minnesota).

Las imágenes de Liam Conejo Ramos, con un sombrero de conejo y una mochila de Spiderman rodeado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), provocaron aún más indignación sobre la represión migratoria del gobierno del presidente Donald Trump en Minnesota. También generaron una protesta en el centro de detención familiar y a una visita de dos miembros demócratas del Congreso de Texas.

El juez federal de distrito Fred Biery, quien fue nombrado por el expresidente demócrata Bill Clinton, dijo en su fallo que “el caso tiene su origen en la mal concebida e incompetentemente implementada persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños”.

El mismo juez había dictaminado previamente que el niño y su padre, Adrian Conejo Arias, no podían ser expulsados de Estados Unidos, al menos por ahora.
Vecinos y funcionarios escolares señalan que los agentes federales de inmigración en Minnesota usaron al niño de preescolar como “cebo” al decirle que llamara a la puerta de su casa para que su madre respondiera. El Departamento de Seguridad Nacional ha calificado esa descripción de los eventos como una “mentira absoluta”, indicando que el padre huyó a pie y dejó al niño en un vehículo en marcha en su entrada.

Las familias detenidas han comunicado las malas condiciones, destacando la presencia de gusanos en la comida, peleas por agua limpia y la mala atención médica en el centro de detención desde su reapertura el año pasado. En diciembre, un informe presentado por el ICE reconoció que retuvieron a unos 400 niños más tiempo del límite recomendado de 20 días.

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