Confianza
Nada bueno puede venir de primar el beneficio de unos pocos sobre el de todos
Diario Vasco, , 30-01-2026Qué tienen que ver unas oposiciones de la Seguridad Social con el accidente de Adamuz, el que se produjo luego entre Gelida y Sant Sadurní … o la caída del sistema informático de Adif en la estación de França? El Ministerio de Seguridad Social, que lo es también de Migraciones, está en el foco de la atención pública a causa de la regularización masiva de inmigrantes que el Gobierno ha decidido tramitar por la vía rápida. Pero además, hace siete días mandó a la Fiscalía de Coruña una investigación interna abierta por fundadas sospechas de que, en unas oposiciones que había convocado en Galicia, algunos participantes habían utilizado la magia.
A los ‘muggles’ que hicieron el examen utilizando su trabajo, su esfuerzo, sus conocimientos y las habilidades no mágicas requeridas para el caso, les pareció injusto, y llevan varios meses quejándose ante quien quiera oírles. No solo eso: muchos funcionarios de mayor o menor antigüedad que trabajan con los recién llegados son testigos de que quienes obtuvieron las mejores notas no dominan los rudimentos de la legislación que deberían conocer al dedillo de acuerdo con su calificación. En algunos casos no saben ni redactar (al parecer, esto le sucede a una mujer que sacó un 14 sobre 15 en la prueba práctica y que terminó en Madrid porque se confundió al seleccionar los destinos).
Galicia es tierra de meigas, y otro indicio de que se han utilizado artes mágicas prohibidas es que las 34 mejores calificaciones de todas las de toda España se concentran en Coruña, y, si miramos las 50 mejores, 25 salieron de allí contra cualquier pronóstico que hubiera podido avalar la ciencia probabilística, y contra cualquier inferencia (más vaga y más intuitiva) del sentido común.
Nada bueno puede venir de los sistemas que, al seleccionar personal, directivos o dirigentes, priman las cualidades y filiaciones que benefician a unos pocos sobre los conocimientos, la inteligencia, la probidad y otras cualidades anticuadas que nos benefician a todos. Así, con el ‘big – bang’ de información que ha sacudido los medios informativos tras el accidente de Córdoba para iluminar causas directas e indirectas, condiciones próximas y remotas, similitudes, ejemplos y conexiones, la confianza en el sistema ferroviario español no ha hecho sino menguar. En cuanto al sistema político, este determina la eficacia y la seguridad de los servicios públicos, la competencia de quienes contratan, sostienen, deciden y organizan, y, en consecuencia, las reacciones ante los desastres, se trate de la dana de Valencia, el descarrilamiento de Córdoba, el de Angrois de 2013 o la tragedia del Yak – 42 de 2003. Por eso, la confianza en el sistema político español está en cotas subterráneas y bajando.
(Puede haber caducado)