El experimentado gestor de negocios que daba de alta a extranjeros en empleos ficticios para cobrar después el paro

La Policía Nacional detiene a dos hombres y dos mujeres tras defraudar más de 24.000 euros a través de prestaciones de desempleo

ABC, Aitor Santos Moya, 29-01-2026

De cara a sus clientes, un gestor de negocios con reputada experiencia; pero debajo de esa capa, un viejo conocido en los ficheros policiales, madrileño de 56 años, por delitos contra los derechos de los trabajadores, falsificación de documentos y estafa. Un tipo sin escrúpulos dedicado a lucrarse a costa de trabajadores extranjeros, a los que daba de alta en la Seguridad Social en puestos laborales que no desempeñaban para que cobrasen después las pertinentes prestaciones de desempleo. Ahora, la Policía Nacional lo ha detenido junto a tres de estos falsos asalariados tras defraudar entre todos más de 24.000 euros.

Fue durante una inspección de Trabajo cuando saltaron las primeras alarma, después de que los técnicos de Hacienda reclamaran a una peluquería del distrito de Centro el abono de varias deudas contraídas con la Seguridad Social. Unos pagos que la titular aseguraba no tener, por lo que el caso cayó en manos de la Brigada Provincial de Extranjería, cuyos agentes acudieron hasta el citado negocio para entrevistarse con su responsable, quien aseguraba desconocer el motivo de los mismos e insistía en la imposibilidad de tal situación.

La investigación, iniciada en septiembre del pasado año, terminó dando sus frutos al descubrir que detrás de estos falsos peluqueros se encontraban tres ciudadanos senegaleses (dos hombres y una mujer), ajenos todos a cualquier corte, peinados o tinte de pelo. Confirmado este extremo, los agentes tiraron del hilo y preguntaron a la propietaria si alguien externo se encargaba de las tareas administrativas. Y la respuesta no pudo ser más determinante.

Se trataba de un gestor, contratado por varias empresas, que aprovechando su posición había dado de alta en la Seguridad Social a estas personas a cambio de unas contraprestaciones de entre 300 y 500 euros. Tras ello, los empleados ficticios esperaban a cumplir su fraudulenta relación contractual para cobrar el paro, en total, más de 24.000 euros correspondientes a los períodos de cotización del negocio investigado.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)