Pradales y Sánchez se dan dos meses para avanzar en las competencias migratorias

El lehendakari reclama al presidente del Gobierno soluciones en cuestiones como la falta de médicos, las políticas de inmigración y seguridad. Antes de Semana Santa, se comprometen a celebrar la Comisión Bilateral de Cooperación y la Comisión Mixta del Concierto Económico

Diario Vasco, Cristian Reino, 27-01-2026

El lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, se han dado este martes dos meses para afrontar un nuevo impulso del … autogobierno y reforzar las relaciones entre ambos ejecutivos, en una reunión celebrada en la Moncloa de cerca de hora y media de duración, la quinta entre ambos (cuatro en Moncloa y una en Ajuria Enea) en los últimos 18 años, la sexta si se tiene en cuenta un encuentro en Zamudio en febrero del año pasado, tras inaugurar unas instalaciones de ITP Aero.

Ambos han pactado dos reuniones al más alto nivel institucional antes de Semana Santa para abordar el traspaso de nuevas competencias, entre ellas los aeropuertos, y para acometer la actualización de la ley quinquenal del Cupo.

En cambio, el lehendakari no ha citado la transferencia de los puertos, consciente de que la posición en torno al puerto de Pasaia aún la tienen que pactar entre los dos socios en el Gobierno Vasco, el PNV y el PSE. El lehendakari, al que Sánchez ha recibido a las puertas de la sede del Gobierno español, ha llegado a la Moncloa con una carpeta, en la que portaba el «informe de evaluación que recoge los cumplimientos y los incumplimientos de los acuerdos suscritos» entre ambos ejecutivos. Un balance de situación. Una reválida bilateral, la calificó días atrás el lehendakari. A la conclusión, ha asegurado que, desde el punto de vista cuantitativo, «los cumplimientos son más que los incumplimientos». En el orden cualitativo, a su juicio «los incumplimientos del Gobierno español se producen en materias esenciales para el bienestar de los vascos».

Pradales ha reclamado además llegar a acuerdos en materia de salud ante la la falta de médicos. También en cuestión de seguridad para dotar a la Ertzaintza de más capacidades y mejores herramientas para combatir la reincidencia, así como impulsar más juicios rápidos. Y en materia de inmigración, el lehendakari ha reclamado que Euskadi sea declarada ‘frontera Norte’, con el objetivo de acceder a más recursos para la gestión de los flujos migratorios que transitan hacia Europa por la frontera con Francia. En concreto, el dirigente jeltzale, ha asegurado que Euskadi tiene que «contar con capacidades políticas propias en materia migratoria». Ha puesto el ejemplo de las 600 personas procedentes de Mali, durmiendo en la calle en Donostia, «hasta que las instituciones vascas hemos respondido y las hemos atendido, sin tener competencias para hacerlo», ha señalado. Asimismo, el Gobierno Vasco pide a la administración central que «facilite la cooperación de la Ertzaintza en materia de Extranjería para los procedimientos de expulsión».

Pradales y Sánchez se necesitan y no les interesa enfriar las relaciones. El lehendakari trata de profundizar el autogobierno vasco, cerrando el desarrollo del Estatuto del 79 y pactando uno nuevo. El jefe del Ejecutivo español, por su parte, intenta agotar la legislatura de la mano, entre otros, del PNV.

Las últimas transferencias se cerraron el pasado 16 de enero en la Comisión Mixta de Transferencias. Son las de las prestaciones de desempleo, las no contributivas de la Seguridad Social, Salvamento Marítimo, Seguro Escolar y Centro de Verificación de Maquinaria de Barakaldo. Quedan cuestiones clave: la gestión económica de la Seguridad Social, las gestión de las prestaciones contributivas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (pensiones), puertos, aeropuertos, paradores nacionales, más competencias de tráfico y el régimen electoral municipal, entre otros.

Para Sánchez, la reunión se presentaba clave, justo el día en que el Ejecutivo central ha estrenado su casillero anual de derrotas en el Congreso, en un decreto sobre la revalorización de las pensiones, tumbado por PP, Vox y Junts. En pleno asedio judicial, por los casos de corrupción contra su entorno familiar y contra exaltos cargos del Gobierno y del PSOE, los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida han puesto además en la diana la gestión de los socialistas, que están aún más contra las cuerdas.

El presidente del Gobierno busca rehacer la mayoría de la investidura. Trata de lanzar guiños a los socios que votaron a favor de su reelección en noviembre de 2023. Podemos, que se había alejado del PSOE y de Sumar, se ha apuntado este martes el tanto de la regularización de migrantes. El movimiento de esta pieza puede abrir la puerta a que los morados se avengan a negociar el delegación de las competencias de inmigración a la Generalitat catalana, una reclamación que el Gobierno pactó con Junts, pero que hasta la fecha no ha superado el filtro del Congreso, porque la formación liderada por Ione Belarra la considera de tintes «racistas». Junts, en cualquier caso, no se planteará dar marcha atrás a su ruptura con los socialistas hasta que se resuelva si Puigdemont puede regresar a Cataluña en las próximas semanas.

El caso de ERC también es delicado para Sánchez. El secretario general del PSOE logró afianzar su relación con los republicanos tras pactar el nuevo modelo de financiación autonómica del régimen común, que reconoce singularidades a Cataluña. No obstante, la crisis de Cercanías en Cataluña ha vuelto a enfriar las relaciones entre socialistas y republicanos. Esquerra reclama dimisiones en el Gobierno (Puente) y en el Govern catalán y ya no le basta con el acuerdo alcanzado sobre financiación.

Por lo que respecta al PNV, trata de cerrar el máximo de transferencias ante el riesgo de que la legislatura española pueda caducar antes de tiempo. Los dirigentes jeltzales no reclaman elecciones al Gobierno, pero Aitor Esteban, presidente del EBB, sí ha expresado en cambio en las últimas semanas que ve difícil que los socialistas puedan agotar su mandato en 2027. El tiempo se agota. El PNV quiere completar los traspasos pendientes y a su vez negociar, con el PSE y EH Bildu, un nuevo estatus político para Euskadi, que sustituya al Estauto de Gernika de 1979. Necesita pactarlo en el País Vasco y que luego supere el filtro del Congreso. Por tanto, depende de la mayoría de la investidura. Y es que, un cambio en la correlación de fuerzas en Madrid haría imposible la aprobación de un nuevo texto estatutario.

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