La receta de las escuelas en entornos vulnerables que 'rescatan' a sus alumnos del fracaso

Un estudio revela que los 'centros resilientes' que logran que progresen sus estudiantes tienen plantillas docentes estables, priorizan el bienestar del alumno y detectan de forma precoz las necesidades en el aula Los centros concertados, con menos rotación de personal y menor presencia de la jornada continua, tienen más capacidad para influir en el progreso del alumnado, según el informe

ABC, Esther Armora, 27-01-2026

¿Cómo se explica que en entornos desfavorecidos, unos centros educativos logren que su alumnado progrese por encima de lo esperado y otros no?, ¿Cuál es la receta que usan las escuelas e institutos que en condiciones de marcada dificultad consiguen liberar a su alumnado del fracaso escolar? La respuesta, aunque previsible, nunca se había respaldado hasta ahora en un estudio solvente que mida el perfil y las estrategias que utilizan los denominados ‘centros resilientes’ para impulsar el progreso de sus estudiantes en estos entornos adversos.
El estudio «Escuelas resilientes: Excelencia en centros educativos en contextos de pobreza», fruto de un acuerdo de colaboración entre el Centro de Políticas Económicas de Esade (EsadeEcPol), la Fundación La Caixa y ‘Save the Children’ España, realizado entre enero de 2023 y junio de 2025 y centrado en escuelas de Canarias e institutos de Cataluña, responde con argumentos a todas estas preguntas.
El trabajo, consultado por ABC, concluye que los centros que cuidan a su profesorado (en los que hay menos rotación del personal docente), que tienen direcciones más estables; que sitúan el bienestar del alumnado en el centro de su proyecto, y que son capaces de detectar de forma precoz las necesidades en el aula, son los que logran ayudar a sus estudiantes.
«Otro denominador común de estos centros resilientes es que tienen continuidad en su metodología (no la cambian a menudo); disponen de apoyo en el aula de perfiles no docentes (orientadores, trabajadores sociales etc…) para atender las necesidades individuales del alumnado, y mantienen una colaboración estrecha con las familias», según explica en declaraciones a ABC Lucía Cobreros, economista de EsadeEcPol dedicada a temas de educación y, junto al investigador Lucas Gortazar, autores del trabajo.

El estudio se basa en microdatos educativos longitudinales que permiten seguir cohortes de alumnado a lo largo de varios cursos. Tanto en Canarias (centrado en la etapa de Primaria) como en Cataluña (se ha analizado Secundaria), las dos comunidades evaluadas, los elementos clave del análisis son, por un lado, los resultados de evaluaciones externas estandarizadas, que permiten estimar el progreso del alumnado y, con ello, la eficacia de sus centros; y por otro, la información sobre el nivel socioeconómico del alumnado y de los centros, que permite identificar aquellos que atienden a población vulnerable.
En Canarias, el análisis se centra en las evaluaciones diagnósticas censales de tercer curso de Primaria (2015/2016) y de sexto de Primaria (2018/2019) en Lengua Castellana y Matemáticas. Se dispone de información de 15.813 estudiantes que realizaron la prueba de competencia matemática y de 15.836 que fueron evaluados en lectura, distribuidos en 503 centros educativos. En Cataluña, por contra, se emplean las pruebas de competencias básicas (también censales) de sexto de Primaria (2017/2018) y de cuarto de ESO (2021/2022) en Lengua Castellana, Lengua Catalana, Matemáticas y Ciencias. En este caso, la muestra oscila entre 59.345 y 60.363 estudiantes, según la competencia evaluada, repartidos en 1.066 centros.
«Este estudio busca identificar y caracterizar aquellos centros educativos que, en contextos de elevada vulnerabilidad social, logran que su alumnado progrese por encima de lo que cabría esperar»
Lucía Cobreros
Economista de EsadeEcPol y autora del estudio
«El principal objetivo del estudio es identificar y caracterizar aquellos centros educativos que, en contextos de elevada vulnerabilidad social, logran que su alumnado progrese por encima de lo que cabría esperar en comparación con otras escuelas de su entorno y saber cómo lo logran», señala Cobreros en declaraciones a ABC. Aclara, sin embargo, que «los resultados del trabajo no permiten comparar las dos comunidades autónomas ya que parten de datos diferentes y se analizan etapas educativas diferentes».
En Primaria (Canarias), el impacto del centro en el progreso del alumnado muestra una baja correlación con el nivel socioeconómico. Entre las escuelas más complejas, se estima que el 38% son resilientes en Matemáticas y el 44% en Lengua y que entre el 40% y el 60% de estas logran un progreso significativo.
Los centros más eficaces, en Gerona y Lérida
Por contra, en Secundaria (Cataluña), la correlación entre el valor añadido de los centros y su nivel socioeconómico es más alta. Aun así, el 41% y el 46% de los centros son resilientes, aunque solo entre el 11% y el 16% de estos consiguen que su alumnado contribuya sustancialmente al progreso. La caracterización de los centros con valor añadido positivo en entornos socioeconómicos bajos revela patrones territoriales muy marcados en los centros de secundaria en Cataluña. Girona y Lleida concentran proporcionalmente más centros eficaces, mientras que Barcelona está claramente infrarrepresentada, sobre todo en la competencia de catalán.
«El estudio demuestra claramente que en Canarias el nivel socioeconómico no impacta tanto en el aprendizaje de los niños de Primaria, mientras que en Cataluña sí impacta de forma importante», señala la autora.
En cuanto a la titularidad de los centros, pese a que la red pública concentra la mayoría de los centros resilientes debido a su mayor presencia en contextos más vulnerables, los centros concertados, con menos rotación de personal y menor presencia de la jornada continua, muestran una probabilidad más elevada de ser eficaces en estos entornos. En Matemáticas, el 65,6% de los centros concertados complejos son resilientes, frente al 38,1% de los públicos; en el resto de las competencias, la ventaja también es significativa. La probabilidad de que un centro concertado sea eficaz en Matemáticas es 23,4 puntos porcentuales mayor que uno público; en Ciencias, 17,5; y en Catalán y Castellano, 16,7.
Necesidad de «influir en las políticas educativas»
El estudio muestra con contundencia la necesidad de «influir en las políticas y prácticas educativas para ampliar las posibilidades de éxito del mayor número posible de centros educativos. Estos actúan bajo un contexto político, normativo, financiero y administrativo configurado por los gobiernos central, autonómicos y locales. Tal y como muestra el análisis, muchas de estas políticas están lejos de ser óptimas para el éxito de los centros resilientes. Por ello, es necesario que cada vez se tome más en serio la gestión pública de la eficacia escolar y se ponga un foco mayor en los centros educativos que atienden al alumnado más vulnerable», concluyen los responsables del trabajo.

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