«El pasado demuestra que mirar hacia otro lado nunca ha sido una posición neutral»
La Voz de Galicia, , 23-01-2026Trump: impunidad y deriva autoritaria
En Estados Unidos están volviendo a verse escenas que muchos creían definitivamente relegadas a los libros de historia. Grupos que patrullan zonas estratégicas y barrios vulnerables con el rostro cubierto, deteniendo a inmigrantes por su acento, su color de piel o su simple apariencia. Les amenazan con táseres, les intimidan y se arrogan funciones policiales. Son imágenes que despiertan la memoria de un pasado oscuro, cuando el Ku Klux Klan actuaba con la misma lógica de persecución, convencido de que ciertos cuerpos y voces no tenían derecho a existir.
Este clima no surge de la nada. Se alimenta de una creciente sensación de impunidad que rodea a Donald Trump, un presidente que parece moverse por encima de la ley. Juicios que se alargan, responsabilidades que nunca llegan a concretarse y un discurso que desafía abiertamente a las instituciones envían un mensaje peligroso: el poder protege y el castigo no siempre llega. Cuando desde la cima se normaliza la transgresión, la base se siente legitimada para ir más lejos.
No se trata de hechos aislados ni de simples excesos individuales. Es una deriva autoritaria que se presenta como defensa del orden y la seguridad. La discriminación se normaliza, la violencia se justifica y la historia empieza a repetirse, aunque con otros nombres y otros uniformes, culpabilizando al que «viene de fuera a chupar del bote».
Europa, pese a formar parte de la OTAN y proclamarse defensora de los derechos humanos, guarda silencio. Un silencio calculado, más preocupado por la estabilidad geopolítica que por los valores democráticos que dice sostener. Sin embargo, el pasado demuestra que mirar hacia otro lado nunca ha sido una posición neutral.
También aquí crecen discursos preocupantes que señalan a la inmigración como culpable del deterioro del sistema sanitario o del uso de ayudas sociales. Se fabrican enemigos fáciles para ocultar recortes, mala gestión y la ausencia de soluciones reales.
¿Qué ocurrirá cuando estos modelos se reproduzcan en Europa? Los nuevos autoritarismos llegan con impunidad, miedo y olvido. Y cuando el pasado vuelve, ya no basta con decir que creíamos haber aprendido la lección. Coloma Campos Romero. Vigo.
Cuando la atención primaria no existe
Sucedió hace tres días. Mi esposa, tras un tiempo molesta por un achaque cuyo detalle no viene al caso, decidió que era el momento de abandonar la esperanza de que se curase solo y optó por que la viese un médico. En estas ocasiones, uno ya se resigna de antemano a que le den cita para dentro de diez días, con suerte. Sin embargo, cuando mi mujer entró en la aplicación del Sergas, esta mostró un mensaje que rezaba que no había citas disponibles. Ni en uno, ni en diez, ni en treinta días. Y es que hay momentos en los que, a efectos prácticos, la atención primaria no existe.
Los gallegos siempre hemos sido un pueblo paciente. Los gobernantes lo saben, por eso han abusado siempre de nuestro aguante resignado, ya fuesen rojos, azules o verdes caqui. Uno se pregunta: ¿hasta cuándo lo vamos a aguantar? Alberto Cotelo Senande.
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