Trump utilizó fotos de criminales detenidos antes de las redadas para justificar la violencia parapolicial del ICE
La mayoría de los detenidos mostrados por el mandatario cuya identidad se ha podido comprobar fueron arrestados a la salida de prisión y no durante las macrorredadas que asedian la ciudad de Minneapolis.
Público, , 23-01-2026El pasado martes, en el aniversario de su primer año en el retorno a la Casa Blanca, Donald Trump se plantó en la sala de prensa con un grueso tocho de papeles. “Asesinos, traficantes de drogas, mucha gente mala. Esto solo son algunos de los más recientes”, decía el presidente estadounidense mientras enseñaba las fotografías de algunos de los 3.000 migrantes que el Gobierno asegura haber arrestado en Minnesota desde que empezaron las macrorredadas en Minneapolis.
“Esto es lo que está haciendo ICE. Es un trabajo muy peligroso. Esto es gente peligrosa”, decía el presidente para justificar una vez más la violencia policial que se ha precipitado en la ciudad del Midwest después del asesinato de Renee Nicole Good. Mostraba las fotos de estas personas, que en reiteradas ocasiones han sido descritas como “lo peor de lo peor”, se ha convertido en un nuevo recurso de la administración en su narrativa deshumanizadora. En paralelo a la exhibición de Trump, en Minneapolis Greg Bovino, un alto funcionario de la Patrulla Fronteriza y uno de los rostros más visibles durante las redadas de ICE, hacía el mismo paripé con las fotos.
Con la ingente cantidad de detenidos, verificar las afirmaciones se hace cada vez más complicado. Aun así, el periódico local de Minneapolis, el Star Tribune, ha podido comprobar los casos de los 240 inmigrantes detenidos en Minnesota, cuyos nombres han sido publicados por el departamento de Seguridad Nacional hasta el 19 de enero. La realidad es que cerca del 80% de esas personas ya habían sido arrestadas y condenadas anteriormente por delitos graves, como asesinato, violación, robo, drogas o fraude. Casi todos, según el medio, habían pasado por el sistema judicial, cumplido condena y no estaban siendo buscados activamente por la Policía. Lo que hizo ICE, simplemente, fue detener a gente que ya figuraba en el sistema y que había pagado por sus crímenes.
Para más inri, en muchos de los casos comprobados, ICE no había detenido a esas personas durante sus macrorredadas al estilo militar que han caracterizado la Operación Metro Surge. Los registros muestran que la gran mayoría de los detenidos fueron arrestados justo después de ser liberados de la prisión y puestos en libertad condicional. Hecho que aún pone más en cuestión que la actuación de la agencia de inmigración en las calles de Minneapolis responda a una tarea de supuesto control migratorio.
En el resto de casos, los registros muestran nulos o magros antecedentes penales, donde la mayoría son por delitos menores como conducir bajo los efectos del alcohol. Otro dato a destacar, es que la mayoría de los migrantes son hombres latinoamericanos, a pesar de que el presidente estadounidense ha justificado el despliegue de ICE en Minneapolis como un refuerzo para combatir el supuesto fraude en los programas de servicios sociales por parte de la comunidad somalí.
Todo el macrooperativo de ICE en la ciudad viene de una investigación de supuesto fraude en determinados programas de servicios sociales donde, con muy pocas pruebas, el presidente ha apuntado a los somalíes como los principales culpables. Trump los ha tachado de “basura” en reiteradas ocasiones. La ciudad del Midwest es donde se concentra la mayor diáspora de este país del África Oriental.
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