«Los políticos deben dejar de polarizar y de buscar votos a costa de los migrantes»
El obispo de la Diócesis de Canarias está convencido de que la visita del Papa a Canarias provocará un cambio a la hora de ver el fenómeno migratorio | Como apunta, cuando el Papa Francisco puso la mirada en las islas «algo cambió a nivel político. Hubo más preocupación»
Canarias 7, , 17-01-2026José Mazuelos (Osuna, Sevilla, 1960), confía en que León XIV pueda visitar las islas de Gran Canaria y Tenerife en su viaje a Canarias en junio. Él ha sido clave en una visita que aportará luz y con la que el Papa quiere agradecer a los canarios su acogida y solidaridad con los migrantes.
–El papa León XIV visitará Canarias en la primera quincena de junio. ¿Es una visita que ha costado cerrarla o, como tenía intención su antecesor, el papa Francisco, estaba ya hecha?
– El papa Francisco tenía ya fecha para viajar a Canarias en la primavera del año pasado. Cuando enfermó ya tenía fecha. Después llega León XIV con otro programa pero hemos tenido la suerte de que este Papa sigue teniendo una sensibilidad especial con el fenómeno de la migración y de la paz. Hay una línea de continuidad. El papa Francisco nos mandó una misiva en la que manifestaba su apoyo y que deseaba venir a Canarias para apoyar, expresar su gratitud al pueblo canario y poner un foco de luz ante una situación en la que se ha dejado a Canarias sola. Esto se le ha transmitido al papa León. En cuanto fue nombrado el obispo de Tenerife, Eloy Alberto Santiago, y yo le mandamos una carta recordándole lo hablado con Francisco y diciéndole que sería un bien para Canarias este viaje, que traerá la luz del papa aquí. Él se sensibilizó. Cuando lo vi la última vez en octubre, en una Comisión de Familias, le dije, ‘Santo Padre tiene que venir a Canarias’. Él me dijo, ‘no lo descartó’ y me dio esperanza.
– ¿Sabemos cuántos días vendrá y si visitará más ciudades además de Barcelona, Madrid y Canarias? Además de cuáles serán las islas elegidas y los lugares.
– Va a ser su primera visita a España. En un principio se planteó Barcelona por la Sagrada Familia y era idóneo incluir Madrid, que es donde está el Gobierno, los reyes de España y la Conferencia Episcopal Española, que cumplimos 60 años. Después se planteó Santiago, Toledo, Segovia, la España rural… Y fue él quien incluyó Canarias. A mi me convocaron antes de Navidad, junto a los obispos de Barcelona y Madrid y el presidente de la Conferencia Episcopal, para el 9 de enero y allí tuve claro que había elegido Canarias. El viaje aún hay que diseñarlo. A mi me gustaría que visitara todas las islas pero es imposible. Todo dependerá de los días pero espero que al menos visite Gran Canaria y Tenerife.
–¿Hasta qué punto cree que va a cambiar en algo la visita del Papa la visión que tiene la sociedad de la migración?
– Cuando el papa Francisco empezó a poner la mirada en Canarias sentí un cambio a nivel político, de mayor preocupación. Hay que acordarse de Arguineguín, el muelle de la vergüenza, y 5.000 menores, que con 18 años los echan a la calle y un Gobierno de Canarias asfixiado. Se lo dijimos a Francisco, que desde que había hablado de Canarias había más sensibilidad y preocupación. Esto se le ha dicho a León XIV. Además de la migración es una visita a España, donde entra todo. Está la evangelización de España, el reto de la secularización, de la polarización política, la caridad, los pobres y la migración. En todo hay que arrojar luz. En cuanto a la migración, es una realidad ambigua. Está la subsahariana, la marroquí y la latinoamericana. Con los regímenes políticos en sus países se han tenido que marchar y a veces nos olvidamos de ellos. Canarias es un lugar de llegada por las raíces históricas y en el Obispado hemos tenido que contratar a dos personas, con el cambio de la ley, para poder dar partidas de bautismo a miles de cubanos y venezolanos para poder reclamar la nacionalidad. La iglesia ha hecho un esfuerzo para ayudarlos.
Visita del Papa
«León XIV ha querido venir a Canarias porque sabe que su visita aporta. Francisco ya tenía fecha cuando falleció»
– El problema es que la subsahariana es la que deja más muertos en esa Ruta Canaria que es la más mortífera del mundo.
– Sí, algunos países están en guerra como Malí y esas personas vienen buscando asilo político. Hay que tratarlos de forma distinta, que no se hace. Desde que llegan el Estado tiene que darles todo y después se verá si tiene asilo o no pero el trato es distinto. Después vienen de Senegal, Ghana… Hay que buscar la fórmula para acabar con el cementerio del Atlántico, de los cayucos. En Senegal tuvimos una reunión todos los obispos implicados en la ruta atlántica para intentar buscar soluciones. Hay que formar a las personas allí y en esto estaremos las Cáritas para cooperar. Invirtamos en formación y que venga gente con sus trabajos y sus papeles y con derecho a volver. Entonces, al que se le pille en un cayuco en un Atlántico, ya que se les está pagando a sus gobiernos, se le devuelve para enseñar que el método de entrada no es el cayuco sino la otra forma, pero hay que facilitar la entrada. Después están las mafias que son otros negocios. Finalmente, tenemos la migración del Magreb que llega sobre todo a Lanzarote y Fuerteventura. Hay que tomar otras medidas pero esas ya son de alta política. A Europa hay que exigirle responsabilidad. Si se le va a dar el Mundial de Fútbol hay que negociar lo otro.
– Cuando se ha referido al cayuco y la opción de devolverlo, ¿plantea las devoluciones sobre la marcha, en caliente?
– Si se tiene un buen convenio con los gobiernos africanos, sí. Hoy a los gobiernos se les está dando dinero pero claro, fomentando campos de refugiados. Se utiliza a los migrantes para conseguir más dinero y así, no. Dinero sí pero para formar a los migrantes. Es difícil, yo no tengo la solución pero se pueden abrir ventanas. Si se da otra salida que no sea el cayuco la cosa puede cambiar un poco.
– Para eso hay que avanzar hacia acuerdos políticos de los grandes partidos pero la migración no vende electoralmente, no genera votos, muy al contrario.
– Efectivamente. La polarización es muy peligrosa. Una política polarizada e ideologizada, de los buenos y los malos, conmigo o contra mi, es muy peligrosa y es lo que se está fomentando. Si a esto añadimos las mentiras estamos perdidos. Ahora se escucha que hay muchos delitos cometidos por magrebíes, puede ser que sea verdad o mentira, pero se apoyan en datos que fomentan el racismo. La migración está siendo utilizada para fomentar la polarización. Unos hablan de invasión y otros de acoger a todos. Nosotros, la iglesia, estamos a favor de la acogida pero también planteamos la responsabilidad del respeto del que viene. Hay que fomentar vías de integración. Si los metemos en guetos o los almacenamos poca integración van a tener.
Recorrido papal
«Me gustaría que el Papa viniera a todas las islas pero es es imposible. Esperemos que al menos venga a Gran Canaria y Tenerife»
– Como apunta, hay partidos en España que abogan por la acogida pero muchas veces lo dicen con la boca chica. No hay más que ver la lentitud en la salida de los menores migrantes de las islas y la ausencia de un política migratoria real y efectiva.
– Nosotros, la iglesia, tenemos corredores de hospitalidad en la península y se ayuda a los chicos que van a cumplir los 18 años y se van a quedar en la calle. Eso no se puede permitir. Hay otros que buscan un futuro y quieren seguir estudiando. Se les está proporcionando la acogida en diócesis y caritas de España y de Canarias. Nosotros hemos mandado a la península a más de 60 en una política de silencio e intentando ser sal y levadura. Hay muchos que estudian y se integran. La experiencia la tuve también en Jerez, con chicos que estaban en la calle, y hoy se han formado y trabajan. El que se integra es una bendición y la gran mayoría lo logra.
Acuerdos con los países de salida
«A Europa hay que exigirle responsabilidad. Si se le va a dar el Mundial de Fútbol a Marruecos hay que negociar aspectos en migración»
– Si tuviese delante a los líderes del PSOE, Pedro Sánchez; del PP, Alberto Núñez Feijóo y de Vox, Santiago Abascal, ¿qué le pediría respecto a la migración?
– A la iglesia nos atacan todos. Vox nos dice que acogemos a los migrantes, el otro que no estamos con ellos… Yo lo que digo es, por qué no nos sentamos en una mesa. Hay muchas vidas en juego y además hay mucha necesidad en la sociedad. Hoy no hay gente cogiendo aceituna en Andalucía, ni hay albañiles, ni camareros, ni fontaneros… Sentémonos a una mesa. Señor Abascal, yo sé cuál es su postura. Usted mira una arista, el del PSOE, otra y el del PP, otra. Si me fijo solo en su punto de vista llevan razón todos pero vamos a ver la realidad en su totalidad y a aportar soluciones y dejemos de buscar votos a costa de la vida de las personas porque esas voces silenciosas del Atlántico gritarán. Yo a los políticos les digo muchas veces que dejen de hacer esa política de ideología y polarización porque hay un grito silencioso en el Atlántico que les está pidiendo una responsabilidad.
– ¿Y Europa? ¿dónde queda?
– A Europa también. Es España y Europa pero muchas veces miran para otro lado y se deja sola a Canarias y los niños tienen que comer todos los días.
– ¿Es también un negocio la migración?
– Claro, también está la parte del negocio de las oenegés y los centros de menores. Cáritas se negó a acogerlos y nos llamaron todos. No lo hicimos y dijimos que no lo haríamos hasta que cambiaran la ley. No acogemos a nadie para echarlo a los 18 años a la calle. Va contra nuestros principios. Nosotros acogemos para formar y ayudarles, no para darles de comer y luego, a la calle. De hecho, estamos recogiendo en toda España a los que dejan en la calle y son carne de cañón, de mafias, de pornografía… Estamos haciendo un trabajo silencioso que ni los propios chicos quieren contar por miedo a que les cojan y los repatríen.
Pérdida de valores
«Se quiere a los individuos aislados para poder ser bien manipulados por las grandes empresas»
– ¿Qué le ocurre a esta sociedad? ¿Por qué avanza a pasos agigantados el individualismo y la pérdida de valores? Hacia los migrantes, los mayores, los indigentes… ¿Culpamos de todo a la tecnología?
– Yo tengo mi teoría. Se quiere el totalitarismo estatal y el neocapitalismo salvaje. Se quiere a los individuos aislados para poder ser bien manipulados por las grandes empresas. Se busca suscitar el deseo por el dinero. Para fomentar ese modelo de hombre solo hay un enemigo que es la familia. Los estados deben darse cuenta de la importancia de las familias, donde se puede vivir en libertad, uno es querido por lo que es no por lo que vales y donde se atiende a los más débiles. Hay que buscar esos valores y volver a ellos.
– El estilo de vida actual, con las prisas, el trabajo, los móviles… dificultan muchas veces ese hacer familia.
– Yo lo que veo es que estamos educando en el individualismo y el materialismo, que es lo que interesa al gran capital. Hay que educar en la caridad y en otras realidades que los niños desconocen. Yo recomiendo a muchos jóvenes que vayan y hablen con ancianos.
–¿Cómo se vuelve al consenso?
– Muchos políticos lo están reivindicando. Basta escuchar a Alfonso Guerra, a Felipe González y no solo del PSOE, también del PP. Señores déjense de polarizar pero esas voces no se escuchan. No interesa llegar a acuerdos con los otros. Y luego tenemos a otros como Junts o el PNV, que dicen que son progresistas pero son ta progresistas que nos están sacando la sangre a todos. Lo que hay que hacer es pensar. La sociedad tiene que despertar porque nos quieren borregos y lo están consiguiendo. Si alguien piensa algo que lo razone y que vaya a muerte con ello pero no lo polarices.
Soluciones al fenómeno
Hay que formar a los migrantes en sus territorios y regularizar la migración. Entonces, al que se le pille en un cayuco en el Atlántico, ya que se está pagando a sus gobiernos, se le devuelve para enseñar que el método de entrada no es el cayuco
– Y todo en un mundo en el que está Donald Trump.
– Otro personaje pero volvemos a lo mismo. Hay que reivindicar ek papel del la ONU. China y Rusia se han cargado el derecho internacional y el más fuerte es el que gana. El mundo se lo están repartiendo entre los tres.
«Me hace gracia cuando oigo que la economía va genial pero si la gente no tiene para comer…»
– Ustedes que ayudan a los más pobres, ¿cómo valora que siendo Canarias una de las regiones con mayor crecimiento económico esté a la cabeza en las tasas de pobreza?
– Me hace mucha gracia cuando escucho a los políticos diciendo que la economía va genial pero, si se están cargando la clase media que es el soporte de todo. Dicen que estamos en cifras récord de trabajadores, vale pero, ¿cuánto están ganando esas personas? La vivienda se ha puesto imposible y la cesta de la compra ha subido de forma brutal. En Caritas lo vemos todos los días, hay mucha gente trabajando pero en la pobreza. No llegan y no tienen para comer. Se les rompe el coche, que además utilizan para ir a trabajar y tienen que pedir ayuda. Y aquí aún tenemos a los abuelos, a la familia, que se echan dos puñados más de garbanzos para comer. Veo como si quisiera empobrecer a la clase media. Pasa también con los autónomos. Está todo organizado para el gran empresario, parece que molesta el autónomo.
–¿Hay que ser pesimista en el actual entorno?
– Yo no soy pesimista. El papa León cuando salió al balcón después de ser elegido dijo que el mal no iba a tener la última palabra y por eso, no soy pesimista. Hay que trabajar. Decía Ignacio de Loyola, trabaja como si Dios no existiese y después, descansa porque Dios existe. La verdad se impone, la vida se impone y el bien termina triunfando. Todo hombre en su corazón añora. Estamos viendo brotes verdes con el encapsulamiento de la sociedad en todo lo material. Hay que abrir ventanas a esta situación y hay jóvenes que lo están haciendo. Los brotes verdes son pequeños pero los veo.
–Hace unos días la Iglesia y el Estado cerraron un acuerdo para reparar el daño a las víctimas de acoso sexual. ¿Es suficiente? ¿Ha hecho la Iglesia autocrítica sobre lo ocurrido?
– La Iglesia lleva muchos años no solo haciendo autocrítica sino previniendo y haciendo sus deberes. La Iglesia ha puesto en marcha esto como un deber moral no de justicia porque cuando en la justicia el delito ha prescrito no hay obligación. La Iglesia, sin embargo, va a seguir con ello. Si yo sé de verdad que hay una víctima, con ella vamos a ir a muerte pero no se puede manipular tampoco porque el Gobierno pretendía decirnos a quien indemnizar. Nosotros, la Iglesia, somos el 0,2% y no deberíamos tener ningún caso porque con solo uno es mucho pero aquí hay muchos porcentajes. Lo que nos piden a nosotros también se les debería exigir a ellos: en la educación, en la política, en los centros de menores… Y hay una cosa que no dicen. Estamos dando atención a las víctimas no solo de dinero sino también atención sicológica y de apoyo y resulta que, en Cataluña lo que se les daba a las víctimas el 60% lo recaudaba Hacienda. Eso no lo han dicho y no se ha incluido en el acuerdo pero debe saberse.
–No podemos dejar de hablar de la pérdida de vocaciones y la falta de sacerdotes que provoca que en muchas iglesias de las zonas rurales no se pueda celebrar misa los domingos.
– Esa es una cosa que quiere el señor para que abramos la iglesia para otra cosa no solo para ir a misa. Se puede abrir para rezar, para reunirnos y que sean los laicos. El Concilio Vaticano II propone acabar con la iglesia piramidal, clerical y vamos a darle la vuelta, que entren los laicos.
– ¿Cómo se puede solucionar? ¿No es la mujer una opción, dándole mayor papel en la Iglesia?
– La iglesia ortodoxa permite a los casados y también nosotros tenemos católicos casados pero el problema no se ha resuelto. Si metemos la ordenación de las mujeres, podemos ir a la iglesia protestante y anglicana, que tienen más crisis aún. La cuestión está en que hay que desclericalizar la Iglesia, meter más a los laicos. Me encanta cuando el papa León habla de mirar al Vaticano II. Las mujeres pueden hacer muchas cosas en la iglesia.
– Finalmente, me gustaría preguntarle por la marcha del Obispado con esa figura del obispo auxiliar, en la persona de Cristóbal Déniz .
– Funciona muy bien. El obispo auxiliar lo pide el obispo titular. Y cuando lo pido no lo hago como un subalterno sino como un hermano que me viene muy bien y le digo por qué. Al ser obispo me habla de tú a tú y yo también necesito escuchar. y que me corrijan, ya que no soy perfecto. Con Cristóbal tengo la certeza de que no va a tener la tentación de no decirme las cosas.
–¿Será su sucesor en el Obispado cuando usted lo deje?
– No, no tiene nada que ver. No hay nada escrito en este sentido.
(Puede haber caducado)