Indignación en Mineápolis tras la muerte a tiros de una mujer a manos de un agente federal

Trump y su Gobierno aseguran que el policía de inmigración disparó "en defensa propia", pero los vídeos demuestran que la víctima no trató de atropellarle, sino de huir antes de ser disparada a bocajarro

El Mundo, Pablo Scarpellini, 09-01-2026

Mineápolis amaneció este jueves con una sensación de indignación generalizada tras la muerte a tiros de una mujer de 37 años a manos de un agente federal de inmigración. La escena, grabada en vídeos que han causado conmoción a nivel internacional, sucedió el miércoles. Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense, estaba dentro de su vehículo —un Pilot de color vino burdeos— cuando decidió huir de las autoridades que le pidieron que se bajara del coche. Uno de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que estaba pegado al vehículo, comenzó a disparar a bocajarro y acabó con la vida de Good.

Tanto el presidente Donald Trump como su secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, han defendido la intervención del agente del ICE. El republicano dijo en redes sociales que los disparos fueron en defensa propia y que la mujer actuó “violenta, voluntaria y brutalmente atropellando” al oficial, aunque las imágenes demuestran claramente que es mentira.

“Acabo de ver el vídeo del suceso que tuvo lugar en Mineápolis, Minnesota. Es horrible verlo. La mujer que gritaba era, obviamente, una agitadora profesional, y la mujer que conducía el coche se comportó de forma muy desordenada, obstruyendo y resistiéndose, y luego atropelló de forma violenta, deliberada y cruel al agente del ICE, que parece haberle disparado en defensa propia. Según el vídeo adjunto, cuesta creer que esté vivo, pero ahora se está recuperando en el hospital”, escribió en Truth Social.

Agentes federales se enfrentan a manifestantes este jueves en el lugar donde un policía mató a la mujer.
Agentes federales se enfrentan a manifestantes este jueves en el lugar donde un policía mató a la mujer.SCOTT OLSONGetty Images via AFP
Noem, por su parte, señaló en una rueda de prensa el jueves que considera el incidente un episodio de “terrorismo doméstico” destinado a “matar o hacer daño a los agentes”. Explicó que “el agente del ICE, temiendo por su vida, por la de los demás agentes a su alrededor y por la seguridad del público, efectuó disparos en defensa propia”.

A la rueda de prensa de la Casa Blanca se sumó el vicepresidente de EEUU, J. D. Vance. “¿Una tragedia? Sin duda. Pero una tragedia que recae sobre esta mujer y sobre todos los radicales que enseñan a la gente que la inmigración es el único tipo de ley con la que los alborotadores tienen derecho a interferir”, indicó.

La postura del Gobierno ha desatado aún más iras en la misma ciudad que reaccionó con furia a la muerte de George Floyd, asesinado por un policía en mayo de 2020. El miércoles por la noche y el jueves se produjeron protestas masivas contra la presencia del ICE en Mineápolis y la muerte de Good.

Por su parte, el jefe de policía de la ciudad, Brian O’Hara, afirmó que “no hay nada que indique que esta mujer fuera objeto de ninguna investigación policial”, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, calificó de “patrañas” las versiones de los hechos ofrecidas por el Gobierno federal.

Renee Nicole Good, la mujer asesinada.
Renee Nicole Good, la mujer asesinada.EL MUNDO
Tim Walz, gobernador de Minnesota, volvió a cargar contra la campaña de redadas de inmigración que ha iniciado el Gobierno de Trump en la principal urbe de su estado. Walz animó a la ciudadanía a no dejarse engañar por la “máquina propagandística” del trumpismo. “Llevamos semanas advirtiendo que las operaciones peligrosas y sensacionalistas de la Administración Trump representan una amenaza para nuestra seguridad pública”, añadió. Sostiene, además, que será “muy difícil” que haya un desenlace justo para Good y su familia tras el pronunciamiento de Washington y el hecho de que la investigación correrá a cargo del FBI y no de las autoridades de Minnesota.

Walz ha pedido a los manifestantes que protesten de forma pacífica y que no descarguen su ira contra los agentes federales que llevan semanas instalados en Mineápolis. Las redadas del ICE comenzaron el mes pasado, como parte de la campaña que Trump puso en marcha desde el inicio de su segundo mandato y que ha tenido como objetivo las principales ciudades del país. Los Ángeles o Washington ya han experimentado la estrategia migratoria del trumpismo en sus propias carnes. Como en casos anteriores, Trump ha culpado a los políticos demócratas estatales del caos y la inestabilidad que, en su opinión, reinan en sus ciudades y pueblos.

Raúl Reyes, abogado de la mujer fallecida, ha defendido las acciones de su clienta, indicando que era razonable que quisiera salir lo antes posible de la calle en la que se vio rodeada de agentes. “En mi opinión, es completamente razonable que esta joven, cuando un agente se acerca a su coche con un arma en la mano, gritándole e intentando entrar en su vehículo, intente huir del lugar para ponerse a salvo”, dijo Reyes. “Incluso si potencialmente estaba desobedeciendo una orden de salir del coche, eso no debería ser una sentencia de muerte”.

La víctima era madre de tres niños y “un ser humano extraordinario”
P. S. LOS ÁNGELES
Su madre, Donna Ganger, la describe como una mujer compasiva que se dedicó a encargarse de la gente durante toda su vida. “Era cariñosa, comprensiva y afectuosa”, declaró al periódico local Minnesota Star Tribune. “Era un ser humano extraordinario”. Indicó, además, que le parecía “una estupidez” que Good hubiera sido asesinada por un ataque de pánico. “Probablemente estaba aterrorizada”, especuló.

Renee Nicole Good, nacida en Colorado Springs en 1989, era una poeta que pasó por la Universidad Old Dominion de Virginia antes de instalarse en Mineápolis junto a su pareja. Su talento como escritora se tradujo en varios premios y en un podcast que presentaba junto a su entonces marido, Tim Macklin, fallecido en 2023, cuando sólo tenía 36 años.

En su perfil de Instagram se describe como una “poeta, escritora, esposa, madre y (explosiva) batería de Colorado”, que estaba “experimentando Mineápolis”. Renee Nicole Good tenía tres hijos, de 15, 12 y seis años. Acababa de dejar al más pequeño en el colegio cuando se topó con los agentes del ICE que acabaron con su vida, según la agencia AP. Ni iba armada, ni tenía antecedentes penales.

Su padre, Tim Granger, explicó a The Washington Post que su hija había estado viviendo con ellos en Kansas City, Missouri, tras la muerte de su marido. “Tenía una buena vida, pero dura”, señaló. “Era una maravillosa persona”. Joan Rose, una vecina de Good, confirmó que en ningún caso “era una terrorista. No era una extremista. Era simplemente una madre que amaba a sus hijos y a su esposo”.

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