El Nueva York que quiere Mamdani
El nuevo alcalde busca dejar su impronta socialdemócrata en el día a día de los neoyorquinos e impulsar el carácter tolerante y progresista de la Gran Manzana
Diario Vasco, , 31-12-2025Zohran Mamdani, de 34 años, se convertirá este 1 de enero en el alcalde más joven de Nueva York desde 1992. Todas las miradas de los 8,5 millones de vecinos de la Gran Manzana están puestos en este socialdemócrata musulmán, llamado según todos los indicios a reafirmar los valores de esta ciudad progresista, abierta, cultural y cosmopolita, amén de convertirse en la piedra en el zapato del presidente Donald Trump en un año de elecciones intermedias
Mamdani ha dejado su apartamento de Astoria, en Queens, el vibrante distrito al que ha representado en su carrera politica, caracterizado por su izquierdismo y la convivencia de migrantes de numerosos países. Se ha instalado en Gracie Mansion, la tradicional residencia de los alcaldes neoyorquinos en el Upper East Side de Manhattan, un feudo conservador en el que uno de cada dos habitantes votó en su contra en las elecciones municipales. Un ejemplo de la diversidad y las diferencias sociales, económicas y políticas de NY. Madmani capitanea desde ahora una enorme ciudad con sus claros y oscuros, donde la vivienda o la seguridad son dos retos prioritarios..
Nueva York es una maquinaria enorme, compleja y llena de piezas que encajan con armonía. Al menos, mejor que en otras capitales de Estados Unidos. Mamdani ha llegado a la alcaldía con el empuje de un movimiento político y social, pero desde este 1 de enero le corresponde lidiar con la calle. Más allá de ideologías, los habitantes de la Gran Manzana son críticos con el Ayuntamiento si la basura se queda un día sin recoger, el metro circula con retraso o un bache permanece demasiados días sin reparar. Mamdani debe aunar además a los demócratas, los conservadores, los escépticos, a todos los colectivos de migrantes y a las religiones, incluida la comunidad judía que recela de sus comentarios sobre Israel. Una tarea dura. Los alcaldes de Nueva York pueden intentar dejar su huella, pero nunca interferir en el latido de la ciudad. No hay tantos que hayan salido airosos.
Zohran Mamdani se convertirá mañana en el alcalde número 112 de Nueva York. Lo hará del mismo modo en que ha prometido conducir la ciudad más grande de Estados Unidos. Como una «nueva era». A diferencia de lo establecido por la tradición, su equipo ha previsto dos ceremonias para festejar su juramentación. La primera de ellas, privada, será justo esta próxima medianoche ante su familia, un reducido grupo de invitados y la fiscal general de Nueva York, Letitia James, que le tomará juramento.
Hay algo de simbólico en este hecho. Letitia James sentó en el banquillo al grupo empresarial de Donald Trump antes de que éste llegara a la Casa Blanca. Y éste no lo ha perdonado. La fiscal ha eludido la persecución del Departamento de Justicia republicano durante este 2025 en que ha sido sometida a dos investigaciones ordenadas por el presidente de EE UU para sacarla del cargo.
Mamdani ha elegido un marco inédito para la ceremonia: la estación Old City Hall, excavada bajo el Ayuntamiento y una de las 28 originales de la red de metro neoyorquina. Abrió sus puertas en 1904 y dejó de funcionar en 1945 por la falta de usuarios.
Doce horas más tarde, a mediodía de este jueves, el alcalde celebrará un segundo acto en las escalinatas de la Casa Consistorial cumpliendo con la historia. Le presentará Bernie Sanders, el veterano demócrata ‘rojo’. Unas 4.000 personas presenciarán la ceremonia en directo y varios miles más participarán en una fiesta popular en Broadway.
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