Canarias sigue siendo el final del viaje para casi 2.000 migrantes
La ruta canaria se estira hacia el sur y se vuelve aún más mortal
La Razón, , 29-12-2025En
Canarias
hay una cifra que no se deja mirar de reojo.
1.906 personas muertas o desaparecidas en la ruta atlántica entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de este año. Son llamadas que no se contestan, nombres que se quedan colgados en una lista y familias que empiezan a buscar cuando el mar ya ha decidido otra cosa.
El dato lo pone sobre la mesa
Caminando Fronteras
en su informe
Monitoreo Derecho a la Vida 2025. Y lo hace con un matiz que descoloca: este año han bajado de forma “significativa” las llegadas y también el número de tragedias, pero la ruta canaria sigue siendo, con diferencia, la más letal.
La tentación es pensar: menos embarcaciones, menos muertos. El informe discute esa lógica. Lo explica
Helena Maleno
, coordinadora de la investigación: el descenso global no significa que se esté protegiendo mejor la vida. A veces ocurre lo contrario. Se están usando embarcaciones con menos personas, lo que “fragmenta” las cifras. Es decir, las tragedias no desaparecen; se reparten en episodios más pequeños, más difíciles de seguir, menos visibles.
Y, mientras tanto, el océano se estira.
La ruta de mueve más al sur y cambia quien viaja
Caminando Fronteras advierte de algo que en Canarias importa, y mucho:
se está abriendo una ruta todavía más lejana y peligrosa, con salidas desde Guinea Conakry. Y aquí aparece otro elemento que no conviene pasar por alto: en más de la mitad de esas embarcaciones viajaban
mujeres, niños, niñas y adolescentes.
No es solo una cuestión de kilómetros. Es el tipo de travesía. Más horas (o días) de motor, más margen para que todo falle. Y cuando falla, la distancia es una condena.
El informe no se queda solo en la ruta canaria, porque mira el conjunto de lo que llama la Frontera Occidental Euroafricana – de Guinea a Argelia, pasando por la frontera terrestre y marítima española – y cifra en 3.090 las personas fallecidas intentando llegar a España en 2025 hasta el 15 de diciembre. De ellas, 192 mujeres y 437 niños.
Es un descenso del 70,3% respecto a 2024, cuando la organización contabilizó 10.400 fallecidos o desaparecidos. Pero si alguien busca un titular tranquilizador, aquí no lo va a encontrar.
Argelia toma el relevo en volumen, Canarias sigue en el golpe
Una de las lecturas más claras del informe es que el mapa se está reordenando. La ruta argelina se convierte, según la ONG, en el cruce más transitado hacia España, por encima ya del Atlántico hacia Canarias. Ahí documentan
1.037 víctimas en 121 tragedias.
Y señalan otra pieza que viene creciendo en silencio: el trayecto de Argelia a Baleares, especialmente hacia
Ibiza y Formentera
, que definen como uno de los más peligrosos por la longitud y la dificultad. Lo llaman una ruta “opaca” e “invisibilizada” por las instituciones, y esa invisibilidad, sostienen, tiene consecuencias: rescates que se activan tarde, coordinación que no llega, vidas que se pierden sin dejar rastro.
En el Estrecho, el informe también detecta un repunte de intentos y de muertes, sobre todo en los cruces a nado hacia Ceuta: 139 víctimas, y un 24% menores.
Lo que se repite: al final el rescate no llega a tiempo
El cierre del informe apunta a algo que se repite año tras año y, aun así, sigue pasando, con búsquedas que se activan tarde, falta de coordinación entre Estados y, en algunos casos, omisión del rescate incluso cuando se conoce la posición aproximada de una embarcación.
A eso se suman las condiciones materiales: precarias embarcaciones, sobrecarga, distancias enormes, mal tiempo. En la ruta canaria, todo eso no es el contexto, sino el centro de la historia.
Al final, el dato que queda en Canarias es incómodo por simple: aunque lleguen menos, mueren demasiados. Y si la ruta se alarga más hacia el sur, si el viaje se hace aún más remoto, el Archipiélago puede estar a punto de ver otra fase del mismo drama: menos visible, más dura de rastrear, igual de mortal.
(Puede haber caducado)