Sílvia Orriols copia a Xavier García Albiol y señala a los marroquíes: «Mierda de país que nos habéis dejado»

La líder de Aliança informó de una acción del Ayuntamiento de Ripoll

La Razón, D.Riaño, 18-12-2025

La alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, ha vuelto a utilizar las redes sociales para difundir una actuación municipal con un tono abiertamente confrontacional. En un mensaje publicado, Orriols informó de que el Ayuntamiento había cortado el suministro eléctrico a “unos ocupas ilegales marroquíes” y añadió una valoración personal que ha generado polémica: “La una y media del mediodía y todos con pijama y bostezando. Mierda de país que nos habéis dejado…”.

Este estilo no es nuevo en la política catalana. Mucho antes de la irrupción de Vox o del ascenso de Orriols, Xavier García Albiol ya había construido su trayectoria con un

discurso duro contra la inmigración ilegal

, la delincuencia, la multirreincidencia y la okupación. Albiol, que gobierna con mayoría absoluta Badalona, la tercera ciudad de Cataluña, ha hecho de estos ejes sus principales banderas de gobierno y es conocido por un

lenguaje directo y contundente

que le ha reportado tanto apoyos como críticas.

Una de las señas de identidad del alcalde de Badalona ha sido convertir sus redes sociales en un

escaparate permanente de la acción municipa

l. A través de ellas, Albiol informa con frecuencia de desalojos, detenciones o actuaciones policiales y administrativas, señalando a menudo la nacionalidad de los implicados —en muchos casos marroquíes o argelinos— y detallando los pasos que da el Ayuntamiento. De hecho, el desalojo ejecutado ayer en Badalona ya había sido anunciado por el propio alcalde en días previos, siguiendo una estrategia comunicativa basada en la anticipación y la visibilidad constante.

Ahora, es Orriols quien adopta una fórmula similar en Ripoll: anunciar la actuación, subrayar el componente identitario y utilizar un mensaje provocador para maximizar el impacto. La comparación con Albiol se impone no solo por el contenido del discurso, sino por la forma de trasladarlo a la opinión pública. Mientras uno presume de eficacia y mano dura desde una alcaldía consolidada, la otra refuerza su perfil político apelando a un electorado sensible a este tipo de mensajes, trasladando el debate municipal al terreno de la confrontación ideológica. Ambos señalan las nacionalidades de los delincuentes públicamente, a pesar de que se ganan críticas de xenofobia y de racismo.

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