De centro de menores al abandono y el vandalismo

Albergue de Arinaga · Sin uso desde el desalojo por orden judicial, ahora está siendo desmantelado a cachos | Otro patrimonio a la basura

Canarias 7, Gaumet Florido, 17-12-2025

Hace apenas unos meses el imponente Albergue de Arinaga (Agüimes) cumplía una función social. Acogía a 148 menores migrantes que estaban a cargo del Gobierno de Canarias, pero una orden judicial de desalojo, fruto de una investigación contra la ong que lo gestionaba, Quórum77, lo vació en julio pasado. Sin uso, y sin vigilancia, ahora es pasto del abandono y, aún peor, del vandalismo. Por lo pronto, ya sufrió la herida de un incendio en lo que parecía ser una sala de máquinas.

Se lo están llevando a cachos, literalmente, amparados, entre otras ventajas, en que este vetusto complejo, que data de 1963, se halla en una zona un punto aislada y poco transitada, cerca de la Playa del Cabrón. Le están arrancando puertas y ventanas. Hay puntos en donde no queda ni una. Los amigos de lo ajeno van poco a poco: despiezan los ordenadores, cortan y arrancan cables de cobre, desvalijan el equipamiento industrial de la cocina o desmontan las piezas de los baños.

Documentos con datos personales de los menores
Y otra muestra de desidia: lo que parece el despacho de la dirección aparece revuelto y conserva decenas de papeles personales de los menores acogidos, tanto del Servicio Canario de Salud como del Ministerio del Interior, una clara vulneración del deber de protección de datos tan confidenciales.

El día que este periódico entró en el recinto, fácilmente accesible por la puerta del garaje, que ha sido golpeada y desplazada de su sitio, dos viajeros alemanes transitaban por el pasillo semicircular de la planta a ras de suelo, al que se abren las distintas habitaciones. «We love these places», acertaban a decir, como justificando su presencia en el lugar.

En la capilla tampoco hay nadie, pero conserva el rastro de quien la ha estado usando para pasar la noche. Un colchón y varias sábanas comparten protagonismo con la enorme cruz que preside el altar. Una inspección exhaustiva de las instalaciones exige tiempo, pero a simple vista todavía no alberga a okupas.

Desde el Ayuntamiento de Agüimes instan al Gobierno regional, titular de esta propiedad, según fuentes municipales, a que, con carácter urgente, cierre el edificio y lo dote de vigilancia. Asisten con alarma al imparable deterioro de una edificación que contaba con todas las dotaciones para estar en uso y que, además, tiene valor arquitectónico.

La mayoría de los que pasan a su lado desconocen que fue obra de uno de los más grandes arquitectos del siglo XX español, Manuel de la Peña, el autor, entre otros, del Templo Ecuménico en Playa del Inglés o del hotel Oasis. Se construyó como albergue de la Sección Femenina y consta de tres plantas organizadas en torno a un corredor o galería que se abre sobre el patio, dotado de un parque y una cancha.

Un cuadro de Miró Mainou
Según la Fundación Docomomo, organización internacional sin ánimo de lucro dedicada a la documentación y conservación de edificios, sitios y barrios del movimiento moderno, este recinto está incluido en el Plan nacional de conservación del patrimonio cultural del siglo xx. Pero es que, además, custodia (es un decir) un cuadro de 1968 de Miró Mainou, pintor y cineasta español, premio Canarias de Bellas Artes en 1992. Está en el hall, como si nada, a merced de los ladrones, cuando podría estar en un museo. Y en teoría había otro de Pepe Dámaso en la capilla. Allí ya no está, pero este periódico desconoce si ya había sido retirado con anterioridad.

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