El papa León XIV sale del silencio
Público, , 16-12-2025Los cardenales conservadores y progresistas del cónclave probablemente vieron en la candidatura del cardenal Prevost la de un papa conciliador y contenedor de la polarización de la Iglesia católica, que fue aumentada por los medios en los días anteriores al cónclave entre otras cosas por el protagonismo de algunos cardenales. La mayoría de los congregados para recibir la inspiración del Espíritu Santo creerían que el candidato papable intentaría una posición de centro, sin ladearse hacia ningún extremo, siguiendo sus palabras “Uno en la Unidad”.
Durante los días siguientes a su elección, el 8 de mayo de 2025, cardenales, medios, políticos, público en general han seguido los pasos del nuevo pontífice, escrutando cualquier actitud, gesto o palabra. Pero el nuevo papa no ha satisfecho su curiosidad. Ha permanecido en silencio y atendiendo a necesidades urgentes. Él mismo ha expresado que se concedía un tiempo de reflexión.
Ha sorprendido a algunos que veían en el nuevo papa un continuador de la obra de Francisco que haya vuelto a los atuendos de los papas anteriores y desee vivir en los aposentos de la residencia papal en el Vaticano. A un monje agustino le caracteriza la austeridad y la vida en comunidad. Como hasta ahora ha sido la vida del nuevo papa. Creo que este proceder responde a su deseo de agradar al sector tradicional de la Iglesia. Al fin y al cabo, se trata de formalidades. Pero esto no significa que en asuntos de contenido vaya a mantener la misma actitud favorable a los integristas. No irá hacia atrás en cuestiones de doctrina y seguirá adelante en cuestiones sociales. Una de cal (en las formas) y otra de arena (en las materias).
¿Qué cabe esperar del nuevo papa León XIV?
No creo equivocarme al decir que será un papa disímil: poco abierto en la doctrina y avanzado en política social de la Iglesia. Prefiero utilizar esta expresión, “política social de la Iglesia”, en lugar de la tradicional “doctrina social de la Iglesia”, más acotada, procedente de la cuestión social del papa León XIII y su encíclica Rerum novarum centrada en la situación y derechos de los trabajadores. Tampoco su antecesor, el papa Francisco, fue claramente aperturista en la doctrina. Dio algunos pasos y se quedó después parado. Pasos importantes, aunque limitados, que probablemente no habría dado su sucesor en la cátedra de Pedro.
Esta actitud de cautela en la doctrina no significa que León XIV no vaya a respetar el legado del papa Francisco. Con frecuencia se refiere en sus discursos a la extraordinaria obra de Francisco, que él admira. Ya está dando muestras de respeto a esta obra. Incluso avanzará con prudencia y en corto sobre asuntos de doctrina no especialmente aperturistas y comprometidos. Ampliará las responsabilidades de las mujeres en el plano de la gestión de la Iglesia, sin llegar a ordenarlas diáconas y menos aún sacerdotisas. Hará algunos reconocimientos del colectivo LGTBIQ sin aceptar el matrimonio homosexual. Ya ha dispensado la bendición de las parejas homosexuales siguiendo el proceder de Francisco, que tantas ampollas levantó en el sector conservador de la Iglesia.
Y criticará el cinismo de algunas actitudes de los tradicionalistas, como la defensa que hacen de la pena de muerte y la condena del aborto al mismo tiempo. Una “incoherencia afirma el papa de movimientos provida”. Tengo para mí que este papa, que parece tan prudente y distante, no callará con palabras medidas ante el cinismo de posiciones del sector conservador de la Iglesia.
En la política social es donde va a residir la fortaleza de León XIV y particularmente en la visión de un pobre especial, el más pobre, el inmigrante, cuya situación denuncia, desvelando y propagando los destrozos del capitalismo y el crecimiento económico, que encuadra en lo que denomina “la estructura del pecado”.
Creo que el nuevo papa va a alcanzar un fuerte protagonismo en este asunto. Ya ha denunciado duramente la política del presidente Trump por su caza de brujas, con nocturnidad incluida, perpetrada por la guardia nacional contra los inmigrantes.
La Exhortación Apostólica Dilexi te y la pobreza
Esta exhortación es la puesta de largo del nuevo papa en cuestiones sociales. En el texto de la misma afirma León XIV que es una exhortación de Francisco que él ha completado y publicado. Yo creo que no es así, sino al revés, lo que dice mucho en favor de la humildad del nuevo pontífice. No creo que Francisco estuviera en condiciones vitales adecuadas para redactar el texto extenso de la exhortación con muchas citas, que exigen un esfuerzo de documentación. Por otra parte, el asunto de la pobreza es el que mejor domina y en el que más ha insistido el nuevo papa durante su vida religiosa. Y además el texto no hace visibles dos estilos de escritura correspondientes a dos personas, sino un único estilo, que coincide con escritos de León XIV. Luego tres argumentos me llevan a sostener que la exhortación es obra del nuevo papa. En todo caso, más de su autoría que de su antecesor.
Dilexi te (Te he amado) es un tratado sobre la pobreza y sus formas con frecuentes citas de párrafos de los testamentos, los padres de la Iglesia, los santos, los líderes de la Iglesia y las encíclicas significativas de los últimos papas: Rerum Novarum, Gaudium et Spes, Populorum Progresio, Caritas in Veritate y Sollicitudo Rei Socialis.
- La crítica al capitalismo, el crecimiento económico desbordado sin limitaciones, el libre mercado, porque no son generadores del bienestar social general sino de nuevos nichos de pobreza antes inexistentes, además de incidir en la gravedad de las formas tradicionales de pobreza
- La crítica abierta y contundente a las teorías pseudocientíficas: contra “la dictadura de una economía que mata”, contra “una autonomía absoluta de los mercados y las especulaciones financieras”, contra “una nueva tiranía invisible, que impone de forma unilateral e implacable sus leyes y sus reglas” (párrafo 92).
- La oposición frontal al “encubrimiento y marginación de la pobreza como objeto esencial de atención del cristianismo”, refutando posiciones de cristianos que conciben que la pobreza es cuestión del Estado y no de la Iglesia o que el cristiano tiene un campo religioso ajeno a lo social (párrafo 127). Más aún contra la idea de que la pobreza es un derivado de actitudes personales ante la vida. La pobreza dice la exhortación “no es cuestión de elección o mérito”. No se elige la pobreza. No se es pobre por falta de mérito.
Tras la crítica de las concepciones anteriores la afirmación de la pobreza como factor esencial de la vivencia del cristianismo. “Jesús se presenta al mundo no solo como Mesías pobre, sino como Mesías de los pobres y para los pobres”. “Los más pobres entre los pobres son los preferidos del Evangelio” (párrafo 76).
La mirada a la modernidad: la tecnología y la ecología
El nuevo papa difiere de los anteriores porque es de ciencias y no de letras. Es matemático de formación y en sus discursos están muy presente los beneficios de los avances tecnológicos y los peligros que encierran las TIC para la dignidad humana y los derechos humanos, con alusiones a la Inteligencia Artificial. La imagen reciente del papa dialogando por streaming con jóvenes reunidos en un estadio de Indianápolis es inédita. Quizás esté en una posición privilegiada comparada con la de sus antecesores para calibrar las relaciones entre fe y ciencia, lejos de las actitudes maximalistas de los pontífices tan imprudentes que la Iglesia ha tenido que dar marcha atrás en algunos dogmas irracionales como la infalibilidad del papa cuando proclama un dogma ex catedra. Dogmas después desmentidos por los avances de la ciencia.
El papa ha sido misionero en tierras de comunidades nativas del Perú. Sabe del respeto que las comunidades indígenas de América Latina, desde los zapatistas de Chiapas a los araucanos de Chile, sienten por la Pachamama, a la que conservan y no dañan, la madre espiritual protectora, que te recompensa si sabes cuidarla. De la convivencia con estas comunidades ha extraído León XIV su interés por la ecología, otra constante de sus discursos.
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