Historia James Cook, el Hernán Cortés de los ingleses con el que ajusta cuentas el anticolonialismo: "Han elegido al tipo equivocado"
El historiador Hampton Sides revisa en 'El ancho ancho mar' el tercer viaje del explorador que mapeó el Pacífico, visto hoy como un autoritario violento. "Temía encontrarse con un galeón español", confirma el autor
El Mundo, , 24-11-2025Si fu�ramos un oficial brit�nico del siglo XIX y nos encontr�ramos en un club victoriano de Londres, probablemente tendr�amos en la mano una copa de Oporto, de Madeira o un Brandy, y perfectamente podr�amos mantener una discusi�n sobre qui�n ha sido el capit�n m�s grande de la historia de la Marina Real Brit�nica: Nelson, Drake o Cook.
Los partidarios de Nelson sacar�an a la luz la batalla de Trafalgar, c�mo no. Los de Drake subrayar�an su victoria sobre la Armada Invencible. Y los de Cook rescatar�an al explorador ilustrado que ha dejado su nombre grabado en los libros de Historia Universal, Geograf�a, Cartograf�a, Astronom�a, Navegaci�n y Antropolog�a. Sin embargo, en el siglo XXI, Cook perder�a por goleada ante Drake y Nelson, tras convertirse en la versi�n inglesa de Hern�n Cortes como s�mbolo de los horrores del colonialismo.
Cook tambi�n es el favorito del historiador estadounidense Hampton Sides, al que dedica su �ltimo libro, El ancho ancho mar (Capit�n Swing) en el que detalla su tercer y fat�dico viaje, en el que acab� asesinado tras tratar de secuestrar personalmente al rey de Haw�i. �No lo glorifico, ni lo demonizo, ni lo defiendo. Simplemente he intentado describir lo que ocurri�, explica.
Para cuando arranca el libro, Cook ya hab�a dado dos vueltas al mundo y era una celebridad surgida de la nada o, lo que es lo mismo, de una familia de campesinos de Middlesbrough. A ojos del siglo XVII, tambi�n un anciano de 48 a�os.
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En su primer viaje (1768-1771), la Royal Society lo contrat� para viajar al Pac�fico y documentar el tr�nsito de Venus sobre el Sol, para as� calcular las distancias de todos planetas conocidos. Tambi�n ten�a que buscar se�ales de Terra Australis. La Royal Society ignoraba su existencia, pero cre�an que con la ayuda de mapas espa�oles sustra�dos durante la ocupaci�n de Manila y los consejos de un tahitiano pod�an encontrarla. Cook la encontr� y se convirti� en el segundo europeo en llegar hasta Nueva Zelanda.
Es por entonces cuando nace la leyenda urbana de su contacto con la tribu Guugu Yimithirr, a los que pregunt� por el nombre de un animal, y estos le respondieron kangaroo, que presuntamente se traduc�a por �No entiendo�.
Preguntamos a Hampton Sides.
�Es eso cierto?
No ten�a ni idea. Pero una de las cosas geniales de Cook es que siempre intentaba usar la palabra ind�gena, y que a veces se equivocaba. En la Columbia Brit�nica hay una isla que se llama Nootka Sound. Cook pens� que los nativos le dec�an que el nombre era Nutka, nutka, pero en realidad le dec�an, �Rod�ala, rod�ala�. En sus viajes conseguimos algunas de las primeras descripciones de much�simas cosas: el surf, el baile hula, la haka, los tatuajes… y muchas palabras, como tab�, que viene del polinesio tapu, que significa sagrado o prohibido. Al principio se trataba de conquistar y explotar, pero luego lleg� el momento de aprender, documentar y medir. Fue durante un periodo muy corto, quiz� de unos 100 a�os. Espa�a tambi�n tuvo exploradores as�, seguro que de los 10 m�s grandes la mitad son espa�oles. Sin duda, Cook pertenece a ese pante�n.
En su segundo viaje (1772-1775), Cook se convirti� en uno de los primeros hombres en cruzar el C�rculo Polar Ant�rtico. Se asegur� de que su tripulaci�n tuviera c�tricos, vegetales y brotes de semillas en su dieta para controlar el escorbuto, una enfermedad bastante com�n en este tipo de viajes, causada por la falta de vitamina C, lo que revolucion� para siempre la Medicina Naval.
En julio de 1976, cuando apenas llevaba seis meses en casa, se embarc� en su tercer y �ltimo viaje para encontrar el esquivo Paso del Noroeste. Otra vez. Y como tantos otros. Una expedici�n de 180 hombres repartidos en dos barcos de madera, el HMS Resolution, al mando del propio Cook, y el HMS Discovery.
Cook viaj� a Tenerife, Sud�frica, Sudam�rica, Australia, Nueva Zelanda, Polinesia, Haw�i, Alaska y m�s all�, para finalmente regresar a Haw�i. Una traves�a de tormentas oce�nicas, nieblas tan densas que imped�an ver la popa desde la proa, semanas con el barco atrapado en el hielo y plagas. Cuando Cook lleg� a Moorea, a 19 kil�metros de Tahit�, construy� un puente colgante con cuerdas para atraer a tierra firme a las ratas que invad�an su barco, introduciendo la especie en la isla.
Hampton Sides hace notar que entonces Cook ya est� mayor, cansado y ha perdido la paciencia. La figura emblem�tica de la Ilustraci�n, que transportaba naturalistas por todo el mundo y entabl� amistad con los nativos, se convierte de pronto en un autoritario violento. Tras una serie de peque�os hurtos por parte de nativos de Tonga, orden� azotarles siguiendo las normas de la Marina, pero improvis� que a algunos les cortaran las orejas. Por el robo de una cabra, a un vecino de Moorea (Polinesia) le quem� su aldea, sus tierras de cultivo y sus canoas.
Sides insin�a que la �fuerza siniestra que atormentaba su psique y su alma� tambi�n era la creciente convicci�n de Cook de que barcos espa�oles exploraban sus mismos territorios.
Vamos, que la culpa de la crueldad inglesa tambi�n era de los espa�oles…
El colonialismo fue un juego brutal en el que participaron todas las potencias europeas. Durante todo el viaje Cook tem�a encontrarse un gale�n espa�ol. No iba muy bien armado. No pod�a defenderse contra un gale�n. Los espa�oles eran una preocupaci�n genuina. Hab�a competencia. Fue una partida de ajedrez no s�lo para reclamar islas, sino tambi�n para influir en ellas. El rey Jorge mandaba llevar animales para mostrar a los tahitianos lo buenos que eran los ingleses. Espa�a hab�a hecho algo parecido. Les hab�an dejado un toro y una vaca. Cada pa�s compet�a por los corazones, las mentes y las almas de estos habitantes para decir: �Mirad, somos mejores que los ingleses, o que los franceses, o que los espa�oles�. Es una locura pensar c�mo hac�an esto mientras iban de isla en isla.
Un racismo sutil ha hecho que el Imperio Brit�nico no goce de mucha popularidad en el panorama pol�tico actual. Su gloria ha quedado eclipsada por la cultura de la correcci�n pol�tica y social. Los ojos del siglo XXI tratan de ponerse en la piel de una Europa que descubr�a nuevos e insondables mundos, con diferencias culturales abismales y fen�menos naturales que les resultaban aterradores y misteriosos.
Se parte de la premisa de que los brit�nicos fueron opresores; los pueblos originarios, oprimidos, y sus pecados, imperdonables: hambruna, enfermedades, limpieza �tnica, desplazamiento de poblaci�n, trata de esclavos, trabajos forzados, destrucci�n cultural, creaci�n arbitraria de fronteras, explotaci�n de recursos sin compensaci�n o acuerdos comerciales injustos. A cambio construyeron ferrocarriles, puertos, puentes y sistemas de comunicaci�n. Les legaron la democracia, principios jur�dicos, educaci�n e instituciones financieras. El ingl�s se convirti� en la lengua global. Modernizaron pr�cticas comerciales y sentaron las bases del mundo moderno, en el que muchos siguen bajo el paraguas de la Commonwealth.
A ojos del revisionismo, �Occidente deber�a haber visitado los sitios, saludar y largarse?
Esta es una gran pregunta, una pregunta moral, supongo. En las universidades de todo el mundo, especialmente aqu� en EEUU, estamos reevaluando moralmente el colonialismo de forma dr�stica, llam�ndolo malvado o abominaci�n, y hay un ajuste de cuentas. �Deber�an haber hecho eso? Pero tambi�n puedes preguntar: �era inevitable? En el ADN de los seres humanos est� profundamente incrustada la exploraci�n, la curiosidad, el querer saber qu� hay al otro lado de la cordillera, m�s all� del horizonte en el oc�ano. No creo que hubiera forma de detenerlo. Todo lo bueno y lo malo de nosotros est� incrustado en esa curiosidad. La modernidad, de una forma u otra, iba a llegar. Aunque tambi�n me gusta pensar en un escenario alternativo. �Y si una sociedad n�utica muy avanzada como la polinesia hubiera llegado primero a Espa�a, a Inglaterra, a Francia? �Y si nos hubieran descubierto ellos? �Habr�a cambiado la Historia? Yo no lo s�.
Cuando Cook lleg� a la bah�a de Kealakekua en enero de 1778, 10.000 hawaianos salieron a recibirlo. Pero cuando volvi� en 1779 la recepci�n fue hostil. Algunos hawaianos robaron un bote peque�o perteneciente a Cook. Los robos eran comunes en Tahit� y otras islas, y se tomaban rehenes hasta que las cosas reaparec�an. Pero Cook plane� tomar de reh�n al mism�simo rey de Haw�i: Kalaniopu’u. Una medida desproporcionada que ocasion� un altercado en el que Cook acab� apu�alado y golpeado hasta la muerte. Ten�a 50 a�os.
�Podr�a haber hecho algo que cambiara su suerte?
Lo sorprendente es que no hubiera ocurrido antes. Vivi� tantas situaciones, y en tantas islas, que cualquiera podr�a haber acabado mal. Hab�a tentado demasiado a la suerte. Llegar a una isla desconocida, a menudo desarmado, intentando convencer a la gente de que vienes en son de paz. Esa es una parte. En Haw�i podr�a haber enviado a sus oficiales a tierra para intentar negociar de manera diplom�tica la devoluci�n del bote. Siempre hab�a demostrado muy buena capacidad de negociaci�n. Ten�a habilidades diplom�ticas que, ese d�a, simplemente, perdi�. Se fue a tierra e intent� secuestrar personalmente al rey de Haw�i. Eso es una locura. El rey era un dios. Ten�a un ej�rcito entero. No se dio cuenta de lo que estaba haciendo. La gente que lo conoc�a del primer y segundo viaje lo ve�a diferente. Bi�grafos e historiadores culpan a par�sitos intestinales que, lentamente, hab�an empezado a privarlo de minerales y vitaminas esenciales. Y eso pudo causar sus comportamientos err�ticos.
Entre 2018 y 2021 se celebr� el 250 aniversario de su primer viaje. Varios pa�ses, entre ellos Australia y Nueva Zelanda, organizaron actos oficiales que dieron lugar a un amplio debate p�blico sobre su legado. Sus monumentos fueron vandalizados, derribados o tirados al mar, como una estatua en Victoria (Columbia Brit�nica, Canad�).
�El final de este debate es que las tribus y los indios retomen el control de Australia, Nueva Zelanda, Canad� y EEUU?
Cook se ha convertido injustamente en un s�mbolo del colonialismo. Han elegido al tipo equivocado, porque Cook fue, ante todo, un explorador. Puedes argumentar que la exploraci�n es siempre la primera fase del colonialismo. Cook era muy sofisticado y no lo oyes hablar sobre cu�n superiores somos nosotros. No usa la palabra salvaje ni b�rbaro. No trata de convertirlos al cristianismo. Y eso es incre�ble para su �poca, porque la mayor�a de estos capitanes y esto es cierto para ingleses, franceses, espa�oles, portugueses: todos estaban all� para jugar a este juego geopol�tico de ganar territorios, de reclamarlos para la Corona y de ganar gloria. �l hizo de eso tambi�n, pero no mucho.
Cook da nombre a islas, monta�as, estrechos, golfos, cabos, bah�as, playas, puntas, accidentes costeros, ciudades, pueblos, distritos, universidades, edificios, museos, barcos… Hasta un cr�ter lunar y una rosa llevan su nombre. El revisionismo, lo tiene crudo para un borrado.
�Hay otras personas que deber�an llevarse la culpa, y cuyas estatuas deber�an estar cayendo: militares, balleneros, cazadores de focas o misioneros que llegaban y dec�an: ‘Esto es pecado, esto est� mal, ten�is que adorar a nuestro Dios’. Y reiniciaron estas sociedades de arriba abajo. Eso es el colonialismo, y Cook no estaba all� para colonizar�, sostiene Hampton Sides. �Cuando sus diarios llegan a Inglaterra los publicaron �ntegros. Son unos vol�menes enormes con grabados e ilustraciones preciosas. Y eso tambi�n fue extraordinario, porque la mayor�a de potencias europeas no quer�an que esa informaci�n estuviera circulando por ah� para la competencia. Sus mapas eran extremadamente precisos, extremadamente hermosos y extremadamente influyentes, porque al fin ubicaba estos lugares en los mapas. Eso era lo que le emocionaba: hacer mapas, describir animales y plantas que nunca hab�an sido vistas por europeos, comprender la forma y el contorno de continentes e islas. Es un antrop�logo describiendo lo que la gente viste, come, c�mo adora a sus dioses, de qu� est�n hechas sus canoas, c�mo son sus casas. Parece tener curiosidad genuina e incluso simpat�a por la gente que se encuentra. Simplemente quer�a saber c�mo es la Tierra�.
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